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Las preguntas más importantes de tu vida

Las preguntas más importantes de tu vida 220 300 Rafael

Peter Drucker decía que la fuente más común de errores es hacer la respuesta correcta en lugar de la pregunta correcta. Y no le faltaba razón. Hoy en día, en que todos vivimos en estado de emergencia, realizando acciones que son todas para “ayer”, no tenemos un momento para frenar, parar el auto y cuestionarnos, ¿Para qué?, ¿Para qué hago lo que hago?

Fines de Noviembre, fecha en la que muchas empresas están en pleno proceso de Planeamiento Estratégico. Para ello, nada mejor que cuestionar de raíz lo avanzado, es allí donde, si sabemos hacer las preguntas correctas, encontraremos información valiosísima para enmendar y no cometer los mismos errores de este año y por el contrario, potenciar todo aquello que hicimos de manera correcta.

Pues bien, ¿y que pasaría si guiamos nuestra vida con los mismos principios? Es decir, hacer algo de arqueología interior, cuestionarnos, identificar las preguntas, acaso, más importantes de nuestra vida, y si a partir de las respuestas, enmendamos el camino?

¿Quiénes somos? El autoconocimiento, el más importante y esquivo de los conocimientos. La pregunta más importante de todas, la que nos lleva a estar en contacto y entender la realidad. Solo podemos gestionar la realidad (de nuestra vida personal, laboral, familiar o social) si es que tenemos esa claridad mental de saber cuales son nuestros puntos fuertes, cuales nuestras limitaciones, y luchamos por mejorarlas.

Preguntas a mi mismo

1.     ¿Quién soy? ¿Cuáles son mis talentos y mis defectos, mas allá de las mentiras que el espejito me cuenta cada mañana?

2.     ¿A dónde voy? ¿Cuál es mi destino final?

3.     ¿Qué estoy haciendo para llegar allá?

4.     ¿Qué es el éxito, quién lo define?

5.     ¿Qué me haría ser más feliz? ¿Qué me haría estar mas feliz?

6.     ¿Qué me lo impide?

7.     ¿Cómo es la conversación que mantengo conmigo mismo? ¿realista, optimista o pesimista?

8.     ¿Cómo está la persona, no el personaje que saco a pasear por Lima todos los días?

9.     ¿Tiene sentido lo que hago? ¿Está conectado con mis valores y convicciones más profundas?

10.  ¿Qué lugar ocupa mi familia? ¿Les reservo el tiempo necesario o me engaño con pretextos para no cumplirlo?

11.  ¿Mis retos y la preparación para alcanzarlos están alineados? Y es que solo en la intersección más alta de ambos, llegaré a apasionarme por lo que hago.

12.  ¿Me preocupo por la felicidad de mi equipo de trabajo?

13.  ¿Ganamos y perdemos todos juntos? ¿Cómo manejamos los errores? ¿Los capitalizamos para aprender de ellos o se deterioran en un sentimiento de fracaso y descalificación?

14.  Ante los retos futuros, ante la desaceleración, ¿Cuál es la actitud del equipo? Mentalmente ¿Somos fuertes o nos arrugamos ante la adversidad y la presión?

15.  ¿Tiene sitio la palabra imposible?

16.  ¿Qué mas puedo hacer para hacer la vida más agradable a los demás?

17.  ¿Quién manda en mi vida, yo, o el personaje que represento (a lo mejor un gerente, un Jefe)?

18.  ¿Me divierto haciendo lo que hago?

19.  Finalmente, ¿Qué metas concretas en el plano espiritual, personal, familiar, laboral y social me voy a proponer para el 2015?

20.  ¿Cómo las pienso medir?

Mis respuestas ¿A qué conclusión invitan? A lo mejor convendría pensar profundamente sobre ellas, y luego, solo luego, actuar. Solo las personas ,más aplicadas, humildes y perseverantes se atreven a enmendar el camino. ¿Lo intentamos?

Mi nuevo libro “No te rindas”

Mi nuevo libro “No te rindas” 609 802 Rafael

Mis queridos lectores, ya salió mi nuevo libro “No te rindas”, espero les sirva de algo. Vivir es enfrentarse con dificultades, y en este libro, me guío no solo de los  mejores académicos a nivel mundial (profesores de Harvard, IESE) sino también de mis referentes más valiosos,  gente que ha sufrido mucho y que ha sabido salir adelante. Bien dicen que los más exitosos en la vida no son los que más dinero tienen sino los que más han luchado. Los artículos los vengo escribiendo desde hace un par de años, eran en un inicio solo para mí, luego me planteé la idea de publicar algunos en mi blog y luego Editorial Planeta seleccionó los mejores y los juntó para convertirlos en este libro.

Abrazos y el deseo, que es más que un deseo, de que luego de leer este libro, saquen ideas concretas para vivir mejor, para saber sacar lo mejor de lo que nos pasa en el camino, porque a pesar de todo, como diría Roberto Benigni, “La Vita e Bella”. No nos rindamos nunca!

Pueden comprarlo en Crisol, supermercados o cualquier librería del Perú.  Los dejo con la introducción del libro.

Introducción

“Lloraba porque no tenía zapatos hasta que vio a otro que no tenía pies.”  Proverbio hindú

Vivir es enfrentarse con dificultades, ¿Cómo hacer las paces con ellas y aprovecharlas? En las siguientes páginas trataré de responder esta pregunta guiándome de personas admirables que han pasado por momentos terribles y han salido adelante , por expertos a nivel mundial como Santiago Alvarez de Mon, Profesor del IESE o Tal Ben Shahar, Profesor de Harvard, Enrique Rojas, psiquiatra español especializado en depresión, entre otros expertos a nivel mundial.

Compartiré con ustedes los mejores artículos que he escrito en los últimos años sobre resiliencia, fortaleza y esfuerzo, muchos de los cuales escribí para mí mismo. En el fondo, eran como una conversación interior conmigo, en la que si supiera que otra persona me escucha, las ideas dejarían de fluir, el cerebro dejaría de transmitir porque la mente se encargaría de filtrar todo para que “suene bonito” y no, quise transcribirlos tal cual. Es como contarle al Word lo que no me atrevo a hablar en público. Siempre lo hago solo y de madrugada. Aunque valgan verdades, cada vez me importa menos lo que la gente piense de mi, si les gusto o no. Es como un punto de quiebre que uno sufre a los 37 años, en los que uno recapacita sobre las cosas importantes en su vida y que es lo que ha venido haciendo.

El sufrimiento es un aspecto de la vida que no podemos evadir, porque tarde o temprano nos va a tocar. Sin éste, la vida no es completa. Sentirnos en la obligación de ser felices permanentemente es una fuente indudable de sufrimiento, ya que tanto las alegrías como las tristezas son temporales y cíclicas. Cuando en la vida se presenta la adversidad a través de la pérdida de un ser querido o de un despido, o de una separación, es allí donde cosechamos todo lo que hemos sembrado antes; si hemos invertido en paciencia, compasión, optimismo y perseverancia, definitivamente la recibiremos y la enfrentaremos de otra manera. Necesitamos profundizar y sacar de la superficie estas cualidades.

Espero que mis palabras no sirvan más que de aperitivo para que, luego de leer este libro, empiece usted, querido lector,  un cambio en su forma de pensar y en su actitud de cara a la vida,  que lo ayuden a resistir, a no rendirse. Vale la pena.

El arte de rehacerse

El arte de rehacerse 300 199 Rafael

Según el Instituo español de resiliencia, ésta se define como la capacidad de afrontar la adversidad saliendo fortalecido y alcanzando un estado de excelencia profesional y personal. Desde la Neurociencia se considera que las personas más resilientes tienen mayor equilibrio emocional frente a las situaciones de estrés, soportando mejor la presión.

Buscando información sobre como crecer desde la resiliencia me encontré con un par de artículos de Enrique Rojas, Psiquiatra Español, especialista y autor de varios libros sobre el tema y me atreví a transcribir un artículo en el que menciona algunos de los pilares de la resiliencia:

1.       La autoestima, pilar fundamental y base del resto

2.       Introspección, o el arte de preguntarse a uno mismo y ser capaz de darse una respuesta honesta.

3.       Independencia: Ser capaz de trazar los límites entre uno mismo y los problemas; mantener distancia emocional y física sin aislarse.

4.       Capacidad para relacionarse, establecer lazos e intimidad.

5.       Iniciativa, disfrutar al ponerse a prueba con tareas cada vez más exigentes.

6.       Ser capaz de ver la propia tragedia con humor, sin convertir el recurso en una coraza.

7.       Pensamiento crítico, una combinación de todas las anteriores que permite analizar las causas y responsabilidades de todo aquello que vivimos, para así poder enfrentarnos a las adversidades y superarlas.

Es necesario transformar el dolor, porque el dolor, como la energía, no desaparece, sino que cambia en una forma nueva, y eso es lo que hace el resiliente: utilizarla. Si no se encuentra significado a este dolor, es cuando se repiten pautas de conducta. Con una persona a tu lado que te ofrezca apoyo y comprensión, es posible encontrarle una salida y un objetivo claro. El amor puede sanar, pues la clave siempre está en los afectos, el contacto humano y la solidaridad.

Cinco medidas para desarrollar la resiliencia:

1.       Buscar nuevos objetivos: Tras el choque emocional, el resiliente debe trazar nuevas metas adaptadas a su situación. Para ello hay que partir de cero, asumir que es alguien completamente distinto a quien era antes. En lugar de lamerse la herida, tiene que instaurar una nueva visión de la vida con otras prioridades.

2.       Confiar en un círculo protector: La mejor manera de escapar de una espiral negativa es rodearse de personas afectuosas y solidarias que puedan comprender nuestra situación, tal vez porque han pasado por ella.

3.       Renunciar a las gratificaciones inmediatas: Las personas que han pasado por un inmenso sufrimiento se sienten tentadas a descargarse temporalmente de este peso a través de huidas como el alcohol, las drogas, el juego, la violencia o las relaciones de usar y tirar. Son trampas que hay que evitar para construir una nueva vida.

4.       Volcarse en el sufrimiento de los demás: Una manera muy eficaz de olvidar la propia desgracia es preocuparse por los problemas de los demás. Cuando preferimos ser útiles a caer en la autocompasión, nuestra autoestima se ve reforzada.

5.       Sacar partido de las oportunidades: El resiliente tiene la capacidad de dejar atrás la herida y dar un paso hacia adelante.

Apuesta por el optimista, que siempre tiene más probabilidades de éxito que un pesimista no porque se cree a si mismo menos problemas, sino porque ve soluciones donde el otro solo encuentra obstáculos.

¿Le daremos espacio?

¿Le daremos espacio? 300 213 Rafael

Decìa el Papa Benedicto que lo màs maravilloso de este mundo es conocer a Cristo y darlo a conocer a los demás y que mejor motivo para hacerlo que en Navidad.

Lamentablemente no se puede amar a quien no se conoce. Por ello, que importante recordar nuevamente al Papa que nos dice que la mejor manera de conocerlo es en la oración, Hablar con El como quien le cuenta las penas y alegrìas a un amigo del alma y también dejar un tiempo para escucharlo. Tiene mucho que decirnos, y lamentablemente no le damos espacio. Pasa lo mismo que pasò hace poco màs de 2 mil años: “Y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo reclinò  en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la posada”. Probablemente siga Jesùs buscando un lugar donde nacer, y que triste que haya venido a buscarnos y le neguemos el espacio…a alguien que vino a salvarnos, y al final de cuentas, también a hacernos mejores y màs felices acà y en la otra vida.

Para terminar aprovecho en copiarles las respuestas a las 3 primeras preguntas que le hicieron al Papa por tweet:

“¿Cómo podemos celebrar mejor el Año de la fe en nuestra vida diaria?”. Respuesta: “Dialoga con Jesús en la oración, escucha a Jesús que te habla en el Evangelio, encuentra a Jesús, presente en el necesitado”.

Segunda: “¿Cómo vivir la fe en Jesucristo en un mundo sin esperanza?”. Respuesta: “Con la certeza de que, quien cree, nunca está solo. Dios es la roca segura sobre la que construir la vida, y su amor es siempre fiel”.

Tercera: “¿Qué nos aconseja para rezar más en medio de nuestras obligaciones profesionales, familiares y sociales?”. Respuesta: “Ofrece al Señor todo lo que haces, pide su ayuda en todas las circunstancias de la vida diaria, y recuerda que él está siempre a tu lado”.

Y bueno, recibì este video de navidad en los centros comerciales  que vale la pena verlo!

¿Cómo ser infeliz?

¿Cómo ser infeliz? 225 225 Rafael

Reflexionaba sobre las veces que intencional e inexplicablemente realizamos cosas que nos harán infelices. Increíble pero cierto.  Paradojas de la vida, a veces justamente para ser realmente feliz hay que haber sufrido una gran pena. No podemos brillar, si no identificamos la sombra. Dicen que un cuadro todo lleno de luz,  sin sombras no es una pintura real, es un garabato. El hombre, por naturaleza es paradójico, lo demuestra con muchos de sus actos. Por ejemplo, mucha gente cree que porque habla mucho cae simpática y es exactamente al contrario, quien no sabe guardar silencio, no debería hablar. Para aprender a gestionar el silencio, nada mejor que la soledad, la otra cara de la compañía. Quien no sabe estar solo, generalmente acaba mal acompañado.

Hace unas semanas, Harvard Business Review escribió un artículo relacionado a este tema en el que comentaban que es lo que nos hace ser infelices.  Y es que muchas veces es mucho más fácil ser infeliz que feliz. Nuevos estudios ofrecen una serie de consejos para el genuino descontento. He aquí algunos de los comportamientos mencionados en el  artículo que maximizan la infelicidad:

Ríndete: Acepta que no puedes cambiar tu realidad. Vive en la complacencia y rehúsa luchar por algo mejor.

Compara tu vida con la de otros: Es la raíz de muchas miserias. Juzga tu éxito basado en el de otras personas, especialmente otros que tienen otras experiencias distintas a la tuya. Hazlo seguido, siempre buscando un nuevo ídolo o competidor en el cual tu ideal de infelicidad descansará.

Busca la felicidad solo al final, no en el camino: No celebres pequeños éxitos, y nunca te pares a reflexionar sobre lo lejos que has llegado, simplemente continua haciendo lo mismo que los demás, nunca te cuestiones.

Deja que otros marquen la agenda de tu vida: no tengas responsabilidad sobre tus horarios o preferencias, déjate llevar por lo que los demás quieren que seas.

Permite que otros determinen tus valores y prioridades. No tengas un punto central para tu vida, déjate llevar por el viento .

Déjate llevar por la rutina. El stress es malo, busca llevar tu vida sin esfuerzos, sin cambios y tan relajada como sea posible.

Se pesimista y contágialo a los que te escuchen. Explícales que el mundo es malo y que no puedes hacer nada para cambiarlo. Bonus point: Esta practica además permite contribuir con la infelicidad de otros.

Enfócate solo en ti mismo: Nunca perdones. Mira y saca lo peor de cada persona. 

Compra cosas que no necesites o no puedas pagar: Cuando compras cosas que no quieres, te mientes a ti mismo pensando que con eso superarás tu infelicidad, se acabará por unos minutos, luego volverá. Y si gastas lo que no tienes, aumentas tu deuda, lo cual te limita a adquirir otras cosas que si hubieses querido.

Conversando sobre el dolor

Conversando sobre el dolor 150 150 Rafael

Hoy en la mañana estuve con un gran amigo, que lamentablemente está pasando por una, no se si considerarla ligera o mediana, depresión. Me comentaba que tiene problemas serios en su matrimonio, ha empezado a cuestionar varias cosas, lo cual le generaba ansiedad por su futuro, a corto, mediano y largo plazo, ya que es una persona que pensaba que tenía todo controlado, y que además, es o por lo  menos se creía “de una sola pieza”. Me decía que tenía “el sentimiento de la falta de sentimiento”, algo tan intenso y profundo, que hasta llegó a decirme “Ya no puedo estar más triste”. Me decía lo fácil que era enamorarse, y lo difícil que era mantenerse enamorado, y es que así es, un matrimonio es siempre difícil, quien está casado lo sabe, es casi siempre cuesta arriba, y pocas veces cuesta abajo.

Había entrado en esta lucha interna entre cabeza y corazón, quienes normalmente caminan cada una por su lado, me viene a la memoria aquella tremenda frase de Pascal “El corazón tiene razones que la razón no entiende”. Era como si estuviese mirando únicamente al pasado, como si no tuviese forma de proyectarse al futuro, o si lo hacía, éste se volvía incierto y aterrador. Probé mis mejores consejos, repetir las mejores frases de expertos, lo escuché y traté de compadecerlo, le dije que quizá por lo que estaba luchando eran espejismos de felicidad, que enfoque bien sus motivaciones, le recomendé un par de libros, mis mejores artículos de este blog sobre esos temas, pero nada, no logré absolutamente nada. Hay momentos en los que la teoría no sirve, no es suficiente, ayuda si, pero tiene un límite, y hoy lo comprobé. Hoy me sentí frustrado de no haber podido ayudarlo.

Quizá lo que necesite es ayuda especializada. Igual, uno nunca sabe, le acabo de mandar una frase que por casualidad leí esta semana y que de alguna manera creo que podría ayudarlo: “¿Qué como se lleva el dolor con paz y alegría? Viendo detrás de todo la mano de Dios, que no es un tirano, es un padre. No es un padrastro, es nuestro padre, que no desea ningún mal para sus hijos, de manera que acepta lo que venga así no lo entiendas, que de allí saldrá mucho bien.” San Josemaría

Woody Allen decía irónicamente que la única forma de ser feliz es que te guste sufrir el dolor, me imagino que porque cuando sales de él, descubres una nueva alegría, la saboreas más, bien dicen que después de todo final, siempre hay un nuevo principio. Donde hay vida, hay problemas, hay dificultades, crisis, en resumen, adversidades que hay que vencer para salir reforzados y salir adelante.  Ya lo decía Winston Churchill “Si estás pasando por un infierno, sigue caminando”, “…y terminarás saliendo de él” Enrique Rojas.

El post de esta semana, no es como los demás, no tiene un final feliz, sino uno real. Los dejo con este video que le pasé también, en el que uno a veces se ahoga en su propio dolor, sin saber que es poco, comparado con lo que sufren los demás.

Zapping amoroso

Zapping amoroso 300 225 Rafael

Esta semana estuve leyendo a Enrique Rojas, psiquiatra humanista reconocido a nivel mundial, que ha investigado y trabajado sobre temas médicos (ansiedad, depresión, trastornos conyugales y los caminos que conducen a la felicidad). Me llamó la atención un artículo del que transcribo varias partes sobre un tema que es muy frecuente en la sociedad de hoy y que él le llama “Zapping amoroso”. Algo de lo que nadie está libre y por lo que debemos luchar sin tregua y que según él, surge porque la gente tiene unas expectativas muy altas del matrimonio y cuando ve que comienzan los problemas tiende a querer dejarlo de lado y muchas veces buscando a otras personas.

“Uno de los secretos para ser dichoso radica en abrigar expectativas moderadas, también en el terreno afectivo y en el matrimonio. Idealizar el amor es una de las grandes trampas y errores que ha cometido el ser humano en los últimos tiempos.

Más que transmitir su experiencia y expectativas en términos de “relacionarse” y “rela­ciones”, la gente habla cada vez más de conexiones, de “conectarse” y estar conectado”.  Cuando la calidad no nos da sostén tendemos a buscar remedio en la cantidad. Si el “compromiso no tiene sentido” y las relaciones ya no son confiables y difícilmente duran, nos inclinamos a cambiar; en vez de hablar de parejas preferimos hablar de “redes”.

El problema es que esta manera superficial de relacionarnos nos causa una profunda insatisfacción, ya que el ser humano necesita un terreno firme en el que edificar su casa y sus sueños. Si siempre es­tamos fluyendo de una relación a la siguiente, la sensación de estar empezando constantemente puede abrumarnos hasta el punto de convertirnos en escépticos del amor. ¿Por qué sucede esto y cuál es la solución?.

Nuestra civilización del deseo, hedonista, destruye los senti­mientos. Es un rasgo generacional, al menos masculino, esa enorme dificultad de pasar el resto de tu vida junto a la misma persona. Es como si el mundo estuviera organizado de tal forma que te impide quererte. Tal vez porque el amor es demasiado subversivo, lo cierto es que entre el placer y la felicidad se empuja a la gente a que escoja lo primero. Vivimos en la época del zapping amoroso. Consumimos muchos productos, constantemente, y ello nos conduce a consumir también personas.

Esto lo estudió muy bien Sthendhal, que decía que “enamorarse es la cristalización”. El autor de Rojo y Negro dice que si vamos a las minas de Salzburgo y arrojamos una ramita, a los pocos días en la estructura de la rama encontraremos que se han clavado unos crista­les. Extrapola este fenómeno al mundo afectivo. La cristalización es la tendencia a idealizar a alguien de dos maneras: por un lado, la elevas de nivel, y, en segundo lugar, se cuela dentro de tu cabeza.

A este comentario de Sthendhal, yo añadiría que no solamente idealizas al otro, sino que buscas tu complemento. Un hombre pri­mario, activo e impulsivo buscará una mujer secundaria, pasiva y re­flexiva, pues se enamora de la sorpresa de descubrir esas cualidades que él no posee. Enamorarse, dice Ortega y Gasset, es un trastorno de la atención, que normalmente está abierta en forma de abanico y pasa a focalizar­se en una sola dirección. Yo lo llamo tener hipotecada la cabeza.

Don Quijote nombra a Dulcinea la dama de mis pensamientos. Francesco Alberoni, sociólogo, en su libro Amor y enamoramiento dice que es como si todo se iluminara en tu panorama afectivo. Vives la persona a la que amas como una revelación.

Una sociedad que se rige por el hedonismo, el consumismo, la per­misividad, el relativismo y el materialismo creará seres humanos sin re­ferentes, personas desorientadas con dificultades para hallar su lugar en el mundo.”

El arte de hacer amigos

El arte de hacer amigos 300 200 Rafael

En un reciente artículo publicado por Wharton, , llamado “Networking en siete pasos sencillos”, Neill Conor comentaba que las relaciones necesitan una atención constante y cuidadosa, durante mucho tiempo.

Nos dice que la típica petición de ayuda cuando se necesita algo urgente –un trabajo, algún consejo o una donación benéfica– en realidad no es networking,sino más bien parte del procedimiento de “venta”.

De hecho, la mayor parte de nuestra red de relaciones se desarrolla mucho antes de que la necesitemos. Más aún, cuanto más tiempo se invierte en ella, mayor puede ser el beneficio.

Nos dice que “el networking no es algo que surja de manera natural en las personas. Un jardín frondoso no se crea de la noche a la mañana. Se necesita una deliberación cuidadosa para escoger sus plantas, que deben cultivarse con tiempo. Las malas hierbas se identifican y se quitan poco a poco.

Algunos consejos que pueden ayudar:

Comunicar. Para cultivar una buena red de relaciones es necesario hacer muchas preguntas y demostrar interés por las aficiones de la gente que se conoce.nValorar. Procure que los otros sepan siempre que usted valora su ayuda. Un gracias por escrito o alguna otra forma de agradecimiento es algo que no abunda en un mundo donde manda el e-mail.

Inventario. No es nada malo hacer una lista de vez en cuando. ¿A quién conoce? O todavía más importante, ¿a quién le gustaría conocer?nLongevidad. Las cosas buenas llevan su tiempo y tendrá que dar besos a muchas ranas antes de encontrar a su príncipe. La clave es empezar a construir su red mucho antes de que la necesite.

Reciprocidad. El networking no solo tiene que ver con lo que los demás pueden hacer por nosotros. Piense en aquello que usted puede ofrecer. A veces, se empieza con un simple cumplido sobre una presentación o un proyecto. Si ofrece ayuda a alguien, hágalo de forma prolongada. La confianza y la reputación dependen de la fiabilidad.

Similitud. Está claro que siempre es más fácil congeniar con gente parecida a uno, pero siempre es posible encontrar un terreno medio para entenderse con otras personas, aunque al principio parezcan muy distintas. Es importante salir de nuestra área de confort y aprender de la gente que tiene otros antecedentes, objetivos e incentivos.nFecundación cruzada. Los líderes de éxito son capaces de influir sobre sus contactos entre distintas redes. Piense en la gente de su lista de contactos. ¿Alguien necesita que usted le preste atención? ¿A quién le debe un favor o necesita su ayuda? Vale la pena pensar en su red como un viaje de por vida más que como un esfuerzo puntual.”

Una de las principales fuentes de felicidad es tener amigos, gente en quien puedas confiar, con quien compartir el tiempo. Las relaciones son una valiosa fuente de energía y seguridad en uno mismo. Ya lo decía Tal Ben Shahar, experto en psicología positiva: “Una de las puertas fundamentales para lograr satisfacción con la vida: las relaciones sociales cara a cara. La gente pasa tanto tiempo frente una pantalla que pierde la capacidad de estar físicamente con otra persona. Una buena red de amigos con quien relacionarse contribuye a la felicidad. Algo que no es capaz de sustituir ninguna red social de internet. Para la felicidad, para la salud, es importante estar alrededor de otras personas. Tener cientos de amigos en Facebook no hace esto. No es una forma de reemplazar las relaciones cercanas ni de ser feliz”.

 

¿Qué se ha descubierto científicamente sobre la felicidad? II Parte

¿Qué se ha descubierto científicamente sobre la felicidad? II Parte 215 300 Rafael

Esta semana republico la 2da parte de la entrevista que comencé la semana pasada al profesor de psicología de Harvard Daniel Gilbert, autor del libro Tropezar con la felicidad .

¿Qué más sabemos ahora acerca de las fuentes de la felicidad?

Si tuviera que resumir toda la literatura científica sobre las causas de la felicidad humana en una palabra, esa palabra sería “social.” Si yo quisiera predecir su felicidad, y solo podría saber una cosa acerca de usted, escogería saber que tan fuertes son sus relaciones con amigos y familiares.

Más allá de contar con redes ricas, ¿qué es lo que nos hace felices el día a día?

El psicólogo Ed Diener  muestra que la frecuencia de las experiencias positivas es un predictor mucho mejor de la felicidad que la intensidad de las mismas. Es decir, cuando pensamos acerca de lo que nos haría felices, tendemos a pensar en la compra de un carro nuevo, un viaje a Europa, una cita con una estrella de cine, ganando un premio Pulitzer, la compra de un yate. Sin embargo, Diener y sus colegas han demostrado que lo intenso de sus experiencias no importan tanto como la cantidad de experiencias positivas que uno tiene. Alguien que tiene una docena de cosas medianamente buenas que le pasan en cada día es probable que sea más feliz que alguien que tiene una sola cosa realmente sorprendente cada día. Así que ponerse zapatos cómodos, dar a su esposa un beso grande, salir a dar una vuelta con su hijo los hará más felices.

Creo que esto nos ayuda a explicar por qué es tan difícil para nosotros predecir nuestros estados afectivos. Nos imaginamos que una o dos cosas grandes tendrán un efecto profundo, pero parece que la felicidad es la suma de cientos de pequeñas cosas. El logro de la felicidad requiere el mismo enfoque que la pérdida de peso. Las personas que intentan bajar de peso quieren una píldora mágica que les dará resultados inmediatos. No es así.. Sabemos exactamente cómo las personas pierden peso: comen menos y hacen más ejercicio.

¿Cuáles son esas pequeñas cosas que podemos hacer para aumentar nuestra felicidad?

Los elementos principales son que se comprometan a algunas simples conductas, meditar, hacer ejercicio, dormir lo suficiente, ayudar a los demás. Ofrecerse como voluntario en un refugio para desamparados. Cuando lo haga puede que finalmente ayude poco o mucho en ese refugio, pero es seguro que se ayudará a sí mismo. Y por último fomentar las conexiones sociales.  El secreto de la felicidad es como el secreto de la pérdida de peso: No es un secreto!

La hamburguesa de la felicidad

La hamburguesa de la felicidad 300 206 Rafael

Tal Ben Shahar, el profesor del curso más famoso de Harvard: “Psicología positiva”, recientemente escribió este artículo en el que usa la hamburguesa para graficar las cuatro maneras en que afrontamos la vida.nnCuando comemos una hamburguesa con mucha grasa, dice, sabemos que a largo plazo eso no nos hará felices, pero en el momento sí. O sea, beneficio presente versus perjuicio futuro. Esta es la hamburguesa hedonista. Esta actitud repetida durante la vida forma personas hedonistas, aquellos que sólo buscan el placer inmediato aunque sacrifiquen su beneficio futuro.

La otra es la hamburguesa vegetariana, dice Ben-Shahar. El que sacrifica el sabor y el placer inmediato porque está concentrado en su bien futuro. Podría parecer el tipo más sensato, pero no es lo “más feliz que puede ser”, porque en el fondo lo pasa mal toda la vida, subordinando constantemente el presente por un futuro que no sabe si va a llegar. Este es el rat racer: el trabajólico que no disfruta lo que está haciendo. Lo pasa mal para, después, pasarlo bien.

El rat racer es el prototipo más peligroso, porque encuentra gran aprobación social: sacrifica su vida por una gran meta. Se confunde con el arquetipo exitoso, los pares lo felicitan porque ha logrado su objetivo y nadie pregunta cómo lo pasó en el proceso. “La sociedad premia los resultados, no los procesos; las llegadas y no el viaje. Cuando alcanzamos el objetivo y llegamos a la meta experimentamos un alivio que confundimos con felicidad”, señala Ben-Shahar. Y el alivio, dice, es una felicidad negativa pues proviene de la ausencia de stress, dolor o ansiedad, presupone una experiencia negativa anterior y, además, es temporal y su efecto dura poco. “El rat racer, al confundir alivio con felicidad, continua inventándose objetivos por los cuales luchar, creyendo que cuando los consiga podrá ser feliz de nuevo”. Esto es como meter la cabeza a la tina y estar feliz porque al sacarla uno puede respirar de nuevo, ejemplifica en su libro.

“Cuando sienten que no llega la felicidad que esperaban piensan que llegará en la próxima promoción, con la próxima compra, en el próximo triunfo. Y la felicidad está mucho más determinada por nuestro estado mental que por nuestra cuenta bancaria o nuestros ascensos en la oficina. Está extensivamente demostrado que una vez que las necesidades de abrigo, techo y comida están satisfechas la plata adicional no hace diferencia en los niveles de felicidad de nadie”.

La peor hamburguesa es la del nihilista, el que cree que la vida no tiene sentido, que la felicidad no existe. Víctima del abandono aprendido, en un laboratorio el nihilista es la rata que ya no arranca porque sabe que igual le va a llegar el choque eléctrico y cree que nada puede hacer al respecto.

El nihilista se come una hamburguesa mala, se queja por la comida chatarra y más encima sabe que le hará pésimo a futuro, pero piensa que en estos tiempos no hay alternativa: perjuicio presente y futuro.

Habría, según el autor, una hamburguesa equilibrada, sana para el presente y sin perjuicios futuros: el arquetipo de la felicidad.

Ben-Shahar afirma que la felicidad es un estado formado por dos emociones primordiales: el placer inmediato y la noción de significado o trascendencia. Una vida feliz se compone de actividades que complementan estas cosas y otras que las combinan.

“Es cierto, hay actividades inevitables que no nos darán ni placer ni significado, como pagar los impuestos, pero hay muchas otras como ver insatisfecho tres horas de TV que sí podemos evitar”. Por lo tanto, dice, “Para ser más felices hay que aumentar las horas que pasamos en aquello que nos da placer o significado, y disminuir las otras”. La tarea es hacerlo.