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Aprendiendo de nuestros errores

Aprendiendo de nuestros errores 300 264 Rafael

Hoy les traigo un extracto de un gran artículo de Santiago Alvarez de Mon, brillante profesor del IESE, sobre la diferencia entre errar y fracasar, no es lo mismo, y según él, quien se confunde y maneja los dos términos como sinónimos, comete un error gravísimo.  Nos dice: “El error es un modo más de hacer las cosas, como el acierto.  El fracaso precisa de una interpretación interior que transforma esa equivocación en fuente de descalificación y reproche.  El fracaso es un error al que se enchufa una cd mental que repite una canción triste, pesarosa e implacable. «Que desastre, no sirves para nada, qué malo eres, nunca llegarás a ningún sitio…», no son expresiones de una persona humilde e inteligente que va aprendiendo a gobernarse a sí misma, sino pensamientos y sentimientos que hablan de una mentalidad rígida, tensa, soberbia e inmadura. 

 Un deportista que ha desplegado su mejor juego pero que ha perdido con un oponente excepcional es tildado de fracasado.  Lo peor es que él mismo interioriza así el partido.  Ha corrido, ha sudado, ha aprendido, hasta ha llegado a disfrutar fases de match, ha cobrado unos honorarios más que decentes, y la resolución final es que ha fracasado. «Soy un perdedor», musita cabizbajo en su camino hacia los vestuarios.  En lugar de una ducha caliente y reparadora, se inflige a sí mismo un jarro de agua fría.  Lamentable error, penosa confusión.

 Entendido el error, erradicada la idea de fracaso, se está en condiciones de afrontar las adversidades de la vida, experiencias desequilibrantes que amagan con romper nuestro equilibrio y estabilidad.  La adversidad es una escuela inmisericorde, o te arrastra por el fango del rencor y la autocompasión, o te envuelve y transporta a un paraje incomparable y libertador. 

 Tal Ben-Shahar, el profesor cuyo curso fue el más solicitado el año pasado en Harvard, habla desde su propia experiencia.  Campeón de squash en Israel, aspirante frustrado a serlo del mundo, también sus primeros años de Bachelor en Harvard estaban dominados por la necesidad perentoria de sacar A, ni siquiera B era aceptable.  Más adelante enriquece su planteamiento con la declaración de una escritora muy famosa, J.K. Rowling, autora de los libros de Harry Potter.  Donde ella hablaba de failure, yo traduzco error.  «El fracaso me dio una seguridad interior que nunca me dieron los aprobados de mis exámenes.  El fracaso me enseño cosas de mí misma que no hubiera podido aprender de otra manera.  Descubrí que tenía más voluntad y disciplina de lo que pensaba.  La evidencia de que los contratiempos emerges más sabia y fuerte significa que estás capacitado para sobrevivir.  Nunca acabarás de conocerte, ni tampoco la fortaleza de tus relaciones y amistades, hasta que no sean probadas por la adversidad».

 Como vemos, lo importante no es no cometer errores, sino aprender de ellos y reaccionar rápidamente.

Aprender a ver el amor desde otra perspectiva

Aprender a ver el amor desde otra perspectiva 300 225 Rafael

Hoy les traigo otro resumen de uno de los capítulos del libro “El desafío del amor” de Kendrick. “Somos sumamente rápidos para justificar nuestras intenciones; sumamente rápidos para desviar la crítica; sumamente rápidos para criticar.., en especial a nuestro cónyuge, a quien es siempre más fácil culpar.

En general, creemos que nuestra opinión es la correcta, o al menos, mucho más correcta que la de nuestro cónyuge. Y creemos que dadas las mismas circunstancias, cualquiera  haría lo mismo en nuestro lugar. En lo que a nosotros respecta, hacemos lo mejor que podemos. Y nuestro cónyuge debería estar agradecido de que seamos tan buenos con él.

Por eso, la próxima vez que estés en medio de una discusión con tu cónyuge, en lugar de mejorar tus respuestas, detente a ver si hay algo que valga la pena escuchar en lo que tu cónyuge dice. ¿Qué sucedería en tu relación si en lugar de culpar al otro, admitieras primero tus propios errores?

El objetivo de comprender a tu cónyuge es escucharlo, no decirle lo que piensas. El amor es responsable y está dispuesto a admitir y a corregir sus defectos y sus errores con franqueza. ¿Te haces responsable de esta persona a la cual elegiste como el amor de tu vida? ¿Buscas en forma intencional cubrir las necesidades de tu cónyuge? ¿O sólo te preocupa que él cubra las tuyas? El amor nos llama a hacernos responsables de nuestro compañero en el matrimonio. A amarlo. A honrarlo. A valorarlo.

Quizá pase un tiempo hasta que se cree en ti un verdadero corazón arrepentido. El orgullo se resiste mucho a la responsabilidad, pero la humildad y la sinceridad ante Dios y hacia tu cónyuge son cruciales para una relación saludable.

¿Tu cónyuge puede decir que lo has ofendido o herido de alguna manera y que nunca le pediste perdón? En parte, hacerse responsable es admitir cuando fracasas y pedir perdón. Es hora de humillarte, corregir tus ofensas y reparar el daño. Es un acto de amor. El problema es que para hacerlo con sinceridad debes tragarte el orgullo y buscar el perdón sin importar cómo responda tu cónyuge. Debería perdonarte, pero tu responsabilidad no depende de su decisión. Admitir tus errores es tu responsabilidad. Si te ha ofendido, él tendrá que lidiar con eso en otro momento.

Pídele a Dios que te muestre en dónde has fracasado en tu responsabilidad, y arregla las cosas con Él primero. Cuando lo hayas hecho, es necesario que resuelvas los problemas con tu cónyuge.

El amor procura comprender

Cuando un hombre intenta ganar el corazón de una mujer, la estudia. Descubre lo que le gusta, lo que no le gusta, sus hábitos y sus pasatiempos; pero una vez que gana su corazón y se casa, a menudo deja de descubrir cosas sobre ella. El misterio y el desafío de conocerla parecen menos intrigantes, y sus intereses comienzan a desviarse hacia otras áreas.

  1. ¿Sabes cuáles son sus mayores esperanzas y sus sueños?

  2. ¿Comprendes bien cómo prefiere dar y recibir amor?

  3. ¿Conoces los mayores temores de tu cónyuge y por qué lucha con ellos?

Quizá podrías comenzar con preguntártelo e intentar contestarlo para trazar algunas acciones concretas que te ayuden a mejorar.”

Conversando sobre la felicidad 2da parte

Conversando sobre la felicidad 2da parte 300 291 Rafael

Felipe Ortiz de Zevallos, Presidente del Grupo Apoyo, comentaba en un reciente artículo publicado en Semana Económica, que en el último libro de Martin Seligman, llamado “Flourish”, plantea cinco elementos del bienestar: el sentirse alegre y eufórico, el compromiso con una tarea o causa, la calidad de las relaciones interpersonales, el valor del significado a la vida y los logros concretos. Un concepto muy alineado con el libro Gross National Hapiness, en el que Arthur Brook argumenta que el bienestar no depende tanto  de cuán alegre uno se sienta o de cuánto dinero se tenga, sino del significado que uno encuentra en la vida y del éxito merecido que uno sienta, de la convicción de que uno ha creado valor, para uno o para otros.

Si el objetivo final fuese sólo una felicidad eufórica, las parejas no incurrirían en los importantes sacrificios que representa el criar hijos. Lo hacen por otros elementos de bienestar: el sentido de la vida y las relaciones con otros.

Según Seligman, bastaría reajustar el tiempo que uno le dedica en su vida diaria a cada elemento generador de bienestar, euforia, compromiso relaciones, significado y logros, en función de sus propios valores, para aumentar el bienestar personal.

Lo que si debe quedar muy claro es la diferencia entre ser y estar feliz. El ser feliz es algo más trascendental, más a largo plazo, uno puede ser feliz por naturaleza pero si tuvo un mal día o le pasó algo malo, estuvo molesto, triste o angustiado.

Recientemente la Universidad de Harvard diseño un curso sobre Felicidad, Psicología positiva. Aunque dicho curso está enfocado en estar feliz y no en ser feliz, hay varias sugerencias del a día que son útiles para estar más felices. Acá un resumen:

  1. Practica algún ejercicio: (correr, gimnasio, tenis, etc). Los expertos aseguran que hacer ejercicio es igual de bueno que tomar un antidepresivo para mejorar el ánimo, 30 minutos de ejercicio es el mejor antídoto contra la tristeza y el estrés.

  2. Desayuna: algunas personas se saltan el desayuno porque no tienen tiempo o porque no quieren engordar. Estudios demuestran que desayunar te ayuda a tener energía, pensar y desempeñar exitosamente tus actividades.

  3. Agradece a la vida todo lo bueno que tienes: Escribe en un papel 10 cosas que tienes en tu vida que te dan felicidad. Cuando hacemos una lista de gratitud nos obligamos a enfocarnos en cosas buenas.

  4. Gasta tu dinero en experiencias no en cosas: Un estudio descubrió que el 75% de personas se sentían más felices cuando invertían su dinero en viajes, cursos y clases; mientras que solo el 34% dijo sentirse más feliz cuando compraba cosas.

  5. Enfrenta tus retos: No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Estudios demuestran que cuanto más postergas algo que sabes que tienes que hacer, mas ansiedad y tensión generas. Escribe pequeñas listas semanales de tareas a cumplir y cúmplelas.

  6. Siempre saluda y se amable con otras personas: Mas de cien investigaciones afirman que solo sonreír cambia el estado de ánimo.

  7. Escucha música: Esta comprobado que escuchar música te despierta deseos de cantar y bailar, esto te va a alegrar la vida.

  8. Siéntete Guapo (a)nnEl 41% de la gente dice que se sienten más felices cuando piensan que se ven bien.  ¡ Arréglate y ponte guapa/o !

No sigas a tu corazón

No sigas a tu corazón 300 200 Rafael

Me permití resumir y a la vez transcribir textualmente partes de uno de los capítulos del libro “Desafío del amor” de Kendrick, un gran escritor sobre temas de familia, que me ayudaron mucho y que estoy seguro los ayudará: “Una de las cuestiones más importantes que deberías aprender en este viaje que el amor te desafía es que no puedes simplemente seguir tu corazón. Debes guiarlo. No debes permitir que tus sentimientos y emociones te conduzcan. Debes colocarlos en el asiento trasero y decirles adónde irás.

En tu relación matrimonial, no siempre tendrás deseos de amar. Es poco realista esperar que tu corazón se estremezca al pensar en pasar cada momento con tu cónyuge. Nadie puede mantener un deseo ardiente de unión que depende solo de los sentimientos; pero también es difícil amar a alguien sólo por obligación.

En otras palabras, el amor que decide amar tiene el mismo poder que el amor que tiene deseos de amar. En muchos aspectos, es un amor más verdadero porque tiene los ojos bien abiertos.

En cambio, es hora de guiar tu corazón una vez más a que se deleite en tu cónyuge. Disfruta de tu cónyuge. Toma la mano de tu esposa y busca su compañía. Desea conversar con tu esposo. Recuerda por qué te enamoraste de su personalidad. Acepta a esta persona (con sus peculiaridades y todo) y vuelve a recibirla con los brazos abiertos en tu corazón. Una vez más, puedes elegir lo que atesoras. Tus preferencias no vienen programadas de nacimiento ni estás destinado a actuar de acuerdo a ellas. Si eres irritable, es porque decides serlo.

Lo cierto es que si alguna vez te deleitaste (y sí lo hiciste cuando te casaste) puedes volver a hacerlo. No importa si ha pasado mucho tiempo. No importa si han sucedido muchas cosas que cambiaron tu percepción.

Tienes la responsabilidad de volver a encontrar lo que amas de esta persona a la que te has prometido para siempre.

No obstante, cuando tus intentos de honra no son correspondidos, debes honrar igualmente. El amor se atreve a hacerlo; a decir: “Valoraré nuestra relación por sobre todas las demás. El mayor sacrificio que esté dispuesto a hacer, lo haré por ti. Con todos tus fracasos, tus pecados, tus errores y tus defectos (pasados y presentes) igual decido amarte y honrarte”. Así se crea una atmósfera para reavivar el amor. Así guías tu corazón a volver a amar de verdad a tu cónyuge.”

Conversando sobre la felicidad

Conversando sobre la felicidad 300 194 Rafael

Francesc Mirailles, un famoso escritor español ha escrito Conversaciones sobre la felicidad, un libro en el que resume la visión de ésta de 25 personajes y gurús. Sin duda, un buen libro para quien esté interesado en estos temas, dado que su enfoque, lejos de ser facilista y poco útil, es más bien aterrizable. A continuación un extracto de una reciente entrevista que nos ayuda a reflexionar.

¿Qué es para usted la felicidad?nnDefinirla es algo difícil. He llegado a la conclusión de que sólo nos referimos a la felicidad precisamente cuando la hemos perdido. Nadie que esté en un buen momento de su vida dice qué feliz que soy. Sólo cuando pierdes algo dices qué feliz que era. La felicidad sería todo lo bueno que hemos perdido, o bien porque ha pasado el tiempo, o bien porque nos lo han quitado. Es una etiqueta que se coloca en retrospectiva. La felicidad siempre es nostalgia o el sueño de algo inalcanzable.

Así, si la felicidad es nostalgia o un sueño inalcanzable, ¿es realmente posible vivir momentos de felicidad aquí y ahora?nnEs posible alcanzar la felicidad si no la buscas. Ésta es muy caprichosa. Las personas que siempre quieren ser felices son las más desgraciadas que conozco. Uno es feliz cuando se conforma con lo que tiene, en el lugar y en el momento en el que está.

Dicen que la felicidad depende más de cómo vivimos las cosas que de las cosas que vivimos. ¿Comparte esta idea?nnTotalmente. No sabemos qué es la felicidad, pero sí qué es la infelicidad y ésta está causada por un exceso de deseos. Vivimos en una sociedad consumista que nos empuja a desear bienes materiales o de otro tipo como una relación de pareja ideal que hemos visto en las películas, pero que en la realidad no existe. La infelicidad sobreviene cuando nos marcamos unos deseos tan elevados que nuestra realidad choca con eso. La mejor manera de ser feliz es no desear nada y conformarse con lo que tienes en cada momento. Eso es lo más parecido a la felicidad que puedes experimentar.

¿Cree que la felicidad es ausencia de dolor o se puede ser feliz en el sufrimiento?nnLa felicidad es intrínseca a la ausencia de dolor ya que la salud sólo se valora desde su contrario, que es la enfermedad.

En última instancia, ¿podemos llegar a la conclusión de que la clave de la felicidad estaría en darle un sentido a nuestra vida?nnViktor Frankl, el autor de “El hombre en busca de sentido”, decía que para curar a una persona lo único que necesitas es ayudarle a que encuentre un sentido a su vida, a que haya un motivo cada día por el cual levantarse. El que tiene un porqué vivir puede resistir casi cualquier cómo.

Sebastià Serrano en su último libro, “Els secrets de la felicitat”, dice que la mejor dieta para la felicidad es la comunicativa. ¿Está de acuerdo?nnDesde luego. La comunicación nos saca de nosotros mismos. He conocido a muchas personas depresivas que sólo están pendientes de lo que les pasa a ellos. Es sólo cuando miras hacia afuera y te comunicas y ayudas a otras personas que tus problemas se te olvidan. A una persona que sabe comunicarse, que es sociable y sabe escuchar le queda poco espacio para los sentimientos negativos.

Muy personal

Tres ingredientes para ser feliz:nnPensar poco en uno mismo. Pensar mucho en los demás. Reírte de ti mismo y del mundo.

Tres ingredientes para combatir la infelicidad:nnDejar de analizar. Cultivar las amistades. Soñar que tu vida puede ser diferente de lo que es ahora.

 

Hombre ciego, enséñame a ver

Hombre ciego, enséñame a ver 266 200 Rafael

Dicen que la visión es el arte de ver lo que los demás no ven. Ayer mientras un hombre ciego me hacía unos masajes por una hernia que tengo me hablaba con una naturalidad de cosas que nunca había visto, pero que se las imaginaba y me dejó pensando como hubiese reaccionado ante tamaño problema si es que yo hubiese sido el invidente. Ya lo decía Antoine de Saint Exupery en “El Principito”: Lo esencial es invisible a los ojos.

Este es un mundo de paradojas en el que muchos confundimos los conceptos o creemos tener algo que no tenemos y perseguimos metas que no nos llevan a nada. Cuantas veces nos enfocamos únicamente en tener más dinero por ejemplo. El dinero puede comprar la diversión pero no la felicidad, el remedio pero no la salud, el  lujo pero no la belleza, el nicho de muerte, pero no la paz interior.

Hoy en día tenemos centros comerciales más grandes, pero menos motivos para gastar en regalos, gastamos más dinero y tenemos cada vez menos porque nos creamos más necesidades. Compramos más y disfrutamos menos. Tenemos departamentos más grandes y familias más pequeñas, más educación y menos formación, más conocimiento y menos juicio, más medicinas y menos bienestar.

Andamos más conectados y sin embargo no hablamos con nadie, porque el facebook te aleja de los que tienes cerca y te acerca a los que tienes lejos.

Hemos limpiado el aire pero no el alma, hemos aprendido a hacer cosas más rápido pero no a tener más paciencia. Cada vez tenemos más cantidad y menos calidad, más tiempo libre y menos diversión, departamentos más bonitos pero hogares más rotos.

Esta es la época de los sentimientos falsos, estilos de vida light, la época donde la gente está más feliz pero es menos feliz, donde tenemos todo en la vitrina y nada en el inventario, es decir, estamos más preocupados en hacer creer a los demás que somos felices que en tratar de serlo. Ser feliz no es nada fácil, implica hacer felices a los que están a tu alrededor, apoyándolos en las épocas de sufrimiento y adversidad, pero vale la pena, la felicidad vale todo lo que cuesta.

 Al respecto copio lo que dijo el Papa hace un par de días en la Jornada Mundial de la Juventud: “…Por eso, cuando el dolor aparece en el horizonte de una vida, quedamos desconcertados y quizá nos preguntemos: ¿Puede seguir siendo grande la vida cuando irrumpe en ella el sufrimiento? A este respecto, en mi encíclica sobre la esperanza cristiana, decía: “La grandeza de la humanidad está determinada esencialmente por su relación con el sufrimiento y con el que sufre (…). Una sociedad que no logra aceptar a los que sufren y no es capaz de contribuir mediante la compasión a que el sufrimiento sea compartido y sobrellevado también interiormente, es una sociedad cruel e inhumana.

Queridos jóvenes, para descubrir y seguir fielmente la forma de vida a la que el Señor os llame a cada uno, es indispensable permanecer en su amor como amigos. Y, ¿cómo se mantiene la amistad si no es con el trato frecuente, la conversación, el estar juntos y el compartir ilusiones o pesares?”

 Cada uno de nosotros tiene muy cerca, al alcance de una decisión personal, metas de enorme trascendencia, el empezar a vivirlas puede ser nuestra prioridad principal.

Técnicas para mejorar nuestra vida

Técnicas para mejorar nuestra vida 300 225 Rafael

¿Existen técnicas con base científica que nos ayuden a mejorar nuestras vidas en menos de un minuto? Si, aquí los dejo con la segunda parte de un resumen con algunos de los  estudios más interesantes, realizados por Richard Wiseman que el mismo publica en su libro 59 segundos para pensar mejor.

“Para tratar con posibles mentirosos: cierra los ojos y pide un correo electrónico

Las pistas más fiables para descubrir una mentira son las palabras que utilizamos, ya que los mentirosos suelen entrar en menos detalles, vacilan más e intentan evitar las referencias a ellos mismos (yo, a mí, mío). Además, solemos mentir un 20% menos en los correos electrónicos que en las llamadas de teléfono, porque las palabras quedan escritas y pueden regresar para atormentarnos en el futuro.

Compra una maceta para la oficina

Adornar la oficina con plantas aumenta un 15 % el número de ideas creativas en los hombres y ayuda a las mujeres a ofrecer soluciones más originales a los problemas. Las plantas reducen el estrés y ponen de buen humor, lo que, a su vez, fomenta la creatividad.

Toca la parte superior del brazo

Tocar brevemente a alguien en la parte superior del brazo hace que esté más dispuesto a aceptar una petición, ya que ese contacto se percibe inconscientemente como una señal de estatus superior.

En un estudio sobre citas, ese toquecito aumentó un 20 % la cantidad de personas que aceptaban una invitación a bailar en un pub y un 10 % la cantidad de personas que daban su número de teléfono a un desconocido en la calle.

Escribe sobre tu relación

Las parejas que pasan unos minutos a la semana escribiendo sus pensamientos y sentimientos más profundos sobre su relación aumentan un 20 % sus probabilidades de seguir juntos. Esta “escritura expresiva” hace que las parejas utilicen un lenguaje más positivo al hablar entre ellas, lo que conduce a una relación más sana y feliz.

Ten en cuenta tu legado

Si pensamos durante un minuto en que un amigo íntimo asiste nuestro funeral, y reflexionamos sobre nuestro legado personal y profesional, nos resulta más fácil identificar los objetivos a largo plazo y evaluar si estamos avanzando para hacerlos realidad.

Para comer menos

La combinación normal-despacio era más eficaz que comer despacio durante toda la comida, lo que indica que el secreto para sentirse satisfecho es empezar a la velocidad habitual, para después saborear cada uno de los bocados. Así que, si quieres beber menos, aléjate de los vasos chatos y sé fiel  los altos y estrechos. Para reducir la ingesta  de alimentos, asegúrate de no tener nada tentador delante guardándolo en un lugar de difícil acceso, como la parte superior de una despensa o el sótano. Las distracciones durante la comida, como ver la televisión, leer una revista o incluso charlas con otras personas, hacen que comamos más.

No hacemos falta llevar un diario como el de Samuel Pepys para conseguirlo; se obtiene el mismo efecto si garabateas lo que comes en un Post-it o te envías un correo electrónico. Según esta teoría, ser consciente de lo que consumes a diario te ayudará a abandonar viejos hábitos y a comer menos.

Los resultados revelan que los participantes con los paquetes de patatas light consumieron el doble de patatas que los que tenían las bolsas grandes. Los investigadores especularon que los que tenían las bolsas light no sentían la necesidad de  controlarse tanto y por consiguiente, acaban comiendo más.

Reglas para aprender a discutir en el matrimonio

Reglas para aprender a discutir en el matrimonio 299 202 Rafael

Esta semana vuelvo nuevamaente con un resumen de otro de los capítulos del libro “El desafío del amor” de Kendrick en el que nos habla de la preocupación que debiéramos tener por nuestra pareja / cónyuge / enamorada (o). “Es hora de permitir que el amor cambie tu forma de pensar. Es hora de entender que tu cónyuge forma parte de ti de la misma manera que tu mano, tu ojo o tu corazón. Tu esposa también necesita que la amen y la valoren. Y si hay algo que le cause dolor o frustración, deberías preocuparte por estas cosas con el mismo amor y cuidado con el que tratarías una herida del cuerpo. Si tu esposo tiene alguna herida, deberías considerarte un instrumento que ayude a traer sanidad a su vida.

“Bueno, pero quedaré como un tonto. Perderé la batalla. Perderé el control.” Ya has quedado como un tonto al ser cabeza dura y negarte a escuchar. Ya perdiste la batalla dándole más importancia al problema que a tu matrimonio y a la valía de tu cónyuge. Quizá ya hayas perdido el control emocional diciéndole cosas hirientes que afectan el plano personal.

La manera sabia y amorosa de actuar es comenzar por abordar los desacuerdos con la disposición de no insistir en que las cosas se hagan siempre a tu manera. No quiere decir que tu cónyuge siempre tenga la razón o sea el que más sabe del tema, sino que eliges considerar seriamente su preferencia como una forma de valorarlo.

Es probable que el daño más profundo y desgarrador que puedas hacerle (o que le hayas hecho) a tu matrimonio ocurra en pleno conflicto, porque es el momento en el cual tu orgullo es más fuerte. Estás más enojado que nunca. Eres más egoísta y sentencioso que nunca. Tus palabras contienen más veneno que nunca. Tomas las peores decisiones. Si el conflicto desenfrenado toma el control y ninguno de los dos pone el pie en el freno, un matrimonio puede estar bien el lunes y comenzar a venirse abajo el martes.

Sin embargo, el amor interviene y cambia las cosas. Te recuerda que tu matrimonio es demasiado valioso como para permitir que se autodestruya, y que el amor por tu cónyuge es más importante que cualquier asunto por el que estén peleando. El amor te ayuda a instalar airbags y montar barreras de protección en tu relación. Te recuerda que en verdad se puede revertir el conflicto para siempre. Las parejas casadas que aprenden a resolver sus diferencias suelen tener más unidad, más confianza, más intimidad y luego pueden disfrutar de una conexión mucho más profunda.

Pero, ¿cómo? La manera más sabia es aprender a pelear limpio, estableciendo reglas de juego saludables. Si no tienen pautas para abordar cuestiones problemáticas, no respetarán los limites cuando se caldeen los ánimos.

En esencia, hay dos clases de límites para lidiar con el conflicto: los límites de pareja y los límites personales.

Los límites de pareja son reglas que los dos acuerdan de antemano, reglas que se utilizan durante cualquier pelea o altercado. Si se violan estas reglas, cualquiera de los dos tiene derecho a hacerlas respetar, con delicadeza, pero de inmediato. Estas reglas podrían incluir:

  1. Nunca mencionaremos el divorcio

  2. No traeremos a colación temas del pasado y sin relación

  3. Nunca pelearemos en público ni frente a nuestros hijos

  4. Nos tomaremos un descanso si el conflicto alcanza un nivel peligroso

  5. Nunca tocaremos al otro para hacerle daño

  6. Nunca nos iremos a dormir enojados

  7. El fracaso no es una opción. Pase lo que pase, lo resolveremos

Los límites personales son reglas que practicas por tu cuenta. Aquí tienes algunos de los ejemplos más efectivos:

  1. Escucharé antes de hablar.

  2. Abordaré mis propios problemas con franqueza.

  3. Hablaré con dulzura y no levantaré la voz.

Pequeñas ideas para vivir mejor (parte I)

Pequeñas ideas para vivir mejor (parte I) 180 189 Rafael

Hoy compartiré con ustedes la primera parte de un resumen de las conclusiones del libro “59 segundos, piensa un poco para cambiar mucho” de Richard Wiseman, psicólogo mundialmente reconocido por sus aportes en ideas para el día a día. En párrafos de no más de 3 líneas podremos sacar ideas concretas y además probadas científicamente que pueden ayudarnos.

Desarrollo la actitud de la gratitud

Hacer que alguien anote tres cosas por las que se sienten gradecidos o tres cosas que les hayan ido muy bien la semana anterior puede aumentar de manera significativa su felicidad durante un mes, aproximadamente. Esto, a su vez, hará que sean más optimistas sobre el futuro y mejorará su salud física.

Elogia el esfuerzo de los niños, no su habilidad

Elogiar el esfuerzo, en vez de la habilidad (“Bien hecho, seguro que has trabajado mucho”) los anima a seguir intentándolo al margen de las consecuencias, lo que evita el miedo al fracaso. Eso, a su vez, hace que deseen probar con problemas que les suponen un reto, que disfruten más de dichos problemas y que procuren en su tiempo libre.

Imagínate haciendo algo, no lográndolo

Las personas que se imaginan dando los pasos prácticos necesarios para lograr un objetivo tienen más probabilidades de éxito que los que se limitan a fantasear que sus sueños se hacen realidad. Una técnica muy eficaz consiste en adoptar una perspectiva en tercera persona: los que se ven a través de los ojos de los demás tienen un 20 % más de probabilidades de éxito que los que adoptan una perspectiva en primera persona.

Meter la foto de un bebé en la billetera

Meter la foto de un bebé sonriente en la cartera aumenta un 30 % la probabilidad de que te la devuelvan si la pierdes. Los grandes ojos y la naricita del bebé despiertan un antiguo mecanismo evolutivo que nos vuelve más cariñosos y, por tanto, hace que estemos más dispuestos a devolver la billetera.

Pon un espejo en la cocina

Cuando nos ponemos un espejo delante al servir distintos platos, reducimos el consumo de comida poco saludable un 32%. Ver nuestra imagen en el espejo hace que seamos más conscientes de nuestro cuerpo y nos impulsa a comer alimentos sanos.

 

El amor causa una buena impresión

El amor causa una buena impresión 150 150 Rafael

Kudrick comentaba en su libro que el amor causa una buena impresión. Esta semana les tragio un resumen de uno de sus capítulos sobre la importancia de un buen saludo en el matrimonio. “Esto plantea una pregunta interesante. ¿Cómo saludas a tus amigos, a tus compañeros de trabajo y a tus vecinos? ¿Y a tus conocidos y a los que encuentras en público?

Es probable que no pienses en esto muy a menudo: en lo primero que le dices a tu pareja al despertar por la mañana, en la expresión de tu rostro cuando entras al auto, en la energía de tu voz cuando hablas por teléfono; pero aquí tienes otra cuestión que probablemente no te detengas a considerar: lo distinto que sería el día de tu cónyuge si expresaras con todo tu ser lo feliz que estás de verlo.

Cuando alguien comunica que está feliz de verte, aumenta tu autoestima. Te sientes importante y valorado porque un buen saludo crea un marco para una interacción positiva y saludable. Al igual que el amor, te impulsa a seguir adelante.

¿Qué clase de saludos harían que tu pareja se sintiera de esa manera? ¿Cómo podrías despertar sus distintos sentidos con una simple palabra, un toque o un tono de voz? Un saludo amoroso puede bendecir a tu cónyuge por medio de lo que ve, escucha y siente.

Piensa en las oportunidades que tienen de saludarse regularmente. Cuando llegas a casa. Cuando se encuentran a almorzar. Cuando se dan las buenas noches. Cuando hablan por teléfono.

Piensa en tu forma de saludar. ¿La usas bien? ¿Tu cónyuge se siente valorado y apreciado? ¿Se siente amado? Aun si no se están llevando muy bien, puedes disminuir la tensión y otorgarle valor por tu modo en que lo saludas.

De todas las cosas que el amor se atreve a hacer, el hecho de hacerlo perdurar es la mayor de todas. Aunque se ve amenazado, sigue adelante. Aunque se ve desafiado, sigue avanzando. Aunque lo maltratan y lo rechazan, se niega a darse por vencido.”