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¿Qué cualidades debe tener un buen líder?

¿Qué cualidades debe tener un buen líder? 243 300 Rafael

Esta semana he decidido publicar parte de una reciente entrevista a uno de los gurús a nivel mundial en temas de liderazgo, Santiago Alvarez de Mon, la cual nos invita a reflexionar acerca de la importancia del enfoque y lo que realmente importa en nuestra vida:

-Como autor de numerosos libros sobre liderazgo, ¿qué cualidades debe tener un buen líder?

-Muchísimas cualidades. La primera, humildad para abrir los ojos, tener una mente flexible y un corazón humilde, para estar en contacto con la realidad. Hay que tener una mirada ingenua -entiéndase ingenua por cándida y virgen- y, a partir de ahí, talento para entender los retos planteados, talento para apoyarse en el talento. El problema de la mediocridad es que busca la mediocridad; en cambio, el talento invita al talento. Al respecto, no hay que tener carácter, el carácter sólo para tomar decisiones, a veces ingratas, para asumir responsabilidades, para no creerse el éxito cuando te visita, para levantarte cuando tropiezas…

-¿Qué entiende usted por talento?

-El talento requiere esfuerzo, trabajo y disciplina. A mí siempre me gusta decir que «lo que la naturaleza no da, Salamanca no lo presta». No conozco a nadie que no tenga talento, pero sí conozco a mucha gente que está desubicada.

-¿Se puede hacer algo excepcional sin involucrar al corazón?

-No, creo que no. Ya lo dijo el matemático Pascal, «el corazón tiene razones que la razón no entiende». La razón en su cumbre, en su cúspide, es prudente y humilde e invita al corazón, porque sabe que, al final, es el que da el toque mágico, ese toque de distinción. Hay cosas indispensables que pertenecen al ámbito del corazón y, como dijo ‘El Principito’, «lo esencial es invisible a los ojos, sólo se puede ver con el corazón».

-¿España puede presumir de tener líderes excepcionales?

-Conozco a muchos líderes excepcionales, pero no aparecen en los periódicos. Todos los días me tropiezo con gente extraordinaria, con personas con mucho talento en el mundo empresarial, educativo… pero muy pocos de ellos salen en prensa. Probablemente, los que salen son profesionales del poder, pero no líderes. El líder seduce, conversa… Estamos muy faltos de liderazgo en este país.

-¿Cuál es el ingrediente clave para conseguir el éxito tanto personal como profesional?

-El ego al trabajo. No conozco a nadie que haya conseguido el éxito sin trabajo, constancia y paciencia. La humildad también es importante, para que, cuando llegue el éxito, no creérselo demasiado, asumir los errores e identificar el fracaso. También son importantes los valores, como la integridad, la bondad, la amistad…

-Dicen que hay gente que nace con estrella y otros estrellados. ¿Qué opina usted al respecto?

-Cuando hablo con la gente de la calle, muchos me hablan de que han tenido suerte y otros, apelan a la mala suerte. ¡Qué casualidad! La suerte es una señorita que, generalmente, te viene a visitar cuando has hecho muchas cosas, cuando, claro está, haces los deberes.

La verdadera felicidad, ese anhelo

La verdadera felicidad, ese anhelo 275 299 Rafael

Esta semana les traigo un extracto de un interesantísimo artículo de Enrique Cases en el que habla sobre el verdadero significado de la felicidad, que es y que no es.

 “La felicidad no es el fin del hombre, sencillamente porque es una consecuencia del fin que es amar eternamente. Aldous Huxley en su Mundo feliz, tecnológicamente perfecto, muestra lo profundamente infeliz que puede ser el hombre en la sociedad tecnológica, aunque no se prive de ningún capricho, ni progreso para satisfacer su ego y su sensualidad. Describe ironías desesperanzadas, que a él mismo le llevaron al suicidio años después. Todo lo que no es amor verdadero acaba en insatisfacción y frustración, aunque, si se consigue algo de placer pueda reaccionarse con risas y desprecios, pero el placer siempre es efímero, y la felicidad pide duración, pide que desaparezca la amenaza de acabarse y desaparecer o morir, que de momento, es el signo de lo terreno.

Sin embargo, es patente que en nuestros tiempos se entrecruzan continuamente dos corrientes, una pesimista y otras que no podemos llamar optimistas, sino desencantadas, que quiere disfrutar ahora y rápido en lo que sea.

La alegría es conmoción del corazón, gozo en la contemplación, emoción ante la belleza, éxtasis, que, en sus muy diversos grados, permite salir del pozo del yo cerrado del egocentrismo, para paladear el amor de dar, de darse, de dar ser, de vivir en kairós que es preludio de la eternidad como perfecta vida plenamente poseída. ¿Es el cielo? No, ciertamente. Pero lo anuncia. Además, se hace compatible con el dolor en la situación terrena, no se trata de la salud, siempre precaria, sino de superar lo más adverso en su realidad, como veremos, en el ser doliente. 

La tristeza es pantanosa, oscurece el alma, paraliza, lleva a decisiones de huída o de ira, es amarga. Cierto que existe una tristeza positiva en cuanto duele el mal objetivo que está ante los ojos, pero ésta es una tristeza amorosa, un dolor de amor, que es como una perfección, una compasión de padecer con quién amo y sufre. En el fondo no hay amargura, sino paz en una paradoja de experiencia constante.

La alegría es fruto de amar y ser amado. Surge de la contemplación de la verdad. Necesita el acompañamiento del cuerpo, aunque no siempre. Es necesario vivir en alegría, pero es un fruto y una conquista del hombre verdaderamente libre. Al elevar el alma a Dios comprende la realidad y asume la dificultad, también cuando es dolorosa. La superación de las heridas del alma -resentimientos, rencores, inquietud corporal, torpeza de la mente, ociosidad, se superan por la esperanza que hace vibrar el alma, por la libertad que quiere superarse, por el amor que espera más amor, por la lucha en lo que parece pequeño a los ojos semicerrados por el egoísmo

Pero la raíz de la felicidad está en la intimidad del ser humano. El acto de ser que constituye la persona es la fuente del amor verdadero y el principal receptor. Se ama a alguien, no a su cuerpo, o su inteligencia, o su dinero. En un primer momento la felicidad brota del interior, de saberse vivo, de dar, de darse y dar ser como hemos dicho varias veces. Y eso es compatible con contrariedades externas. Amar hace feliz, aunque no haya correspondencia, como puede ser el amor a un subnormal profundo, o a un moribundo, o a un niño. Pero más aún si es correspondido. Saberse amado, no como un objeto de uso, hace feliz, permite la compenetración, el regalo mutuo, la comunión de personas, la amistad en sus mil formas.

La felicidad es un regalo que viene muchas veces cuando no es buscado, y que se debe tomar como se coge un pajarillo entre las manos, ni demasiado fuerte, pues muere, ni demasiado flojo, pues huye. Es un don de Dios al alma preparada. El obseso de la felicidad es como el que busca separarse de su sombra, nunca lo consigue. La felicidad es un fruto y una promesa. La felicidad tiene niveles que van desde lo más íntimo hasta lo más corporal. La felicidad en la vida mortal siempre pide más, porque es insaciable y sólo puede alcanzar su plenitud en la posesión de la comunión con Dios en la vida eterna.”

Frases para pensar 8

Frases para pensar 8 300 300 Rafael

Como ustedes saben, una de las secciones más antiguas de este blog, es la de las frases, y a pesar de que cada semana coloco una nueva, hace ya tiempo que no hacía una recopilación de las mejores que he escuchado en el último año, así que ahí van, vale la pena detenerse por un minuto luego de leer cada una para saber como aplicarla a nuestra vida:

  1. “Cada vez estoy más persuadido: la felicidad del Cielo es para los que saben ser felices en la tierra.”

  2. “No se sale adelante celebrando éxitos sino superando fracasos”

  3. “No te lamentes porque las rosas tienen espinas. ¡¡festeja que las espinas tienen rosas!”

  4. “Las alegrías ayudan a vivir.. las tristezas a crecer.”

  5. “Cada decisión primero hay que pensarla con la inteligencia, sentirla con el corazón y mantenerla con la voluntad, hasta el fin!!”

  6. “El dolor entra en los planes de Dios. Es la realidad, aunque nos cueste entenderla. Nadie es feliz, en la tierra, hasta que se decide a no serlo. Así discurre el camino: dolor, ¡en cristiano!, Cruz; Voluntad de Dios, Amor; felicidad aquí y, después, eternamente.”

  7. “…el hombre que huye de lo que teme acaba comprobando que sólo ha tomado un atajo para encontrarse con ello.”

  8. El primer deber de la caridad consiste en incorporar a ti mismo el modo de pensar y de sentir de los demás.   

  9. “El mejor líder es el que apenas se hace notar, no aquel al que la gente obedece y aclama, ni al que todos desprecian. El buen líder habla poco, y cuando ha concluido su trabajo y alcanzado su propósito la gente dirá: “lo hicimos nosotros” Lao Tse

  10. Una de las cosas más lindas de la vida es que nunca podemos ayudar a los demás sin ayudarnos a nosotros mismos.

  11. Tu trabajo no se encargará de ti cuando te enfermes, tus amigos y padres lo harán. Mantente en contacto con ellos.

  12. No te compares con otros. No tienes idea del viaje que ellos llevan.

  13. Me gusta la gente justa con su gente y consigo misma, pero que no pierda de vista que somos humanos y nos podemos equivocar. Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. Mario Benedetti

  14. Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.  No olvides que la causa de Tu presente es Tu pasado así como la causa de Tu futuro será Tu presente. Aprende de los audaces, de los fuertes, de quien no acepta situaciones, de quien vivirá a pesar de todo, piensa menos en tus problemas y más en Tu trabajo y tus problemas sin alimentarlos morirán. Aprende a nacer desde el dolor  y a ser más grande que el más grande de los obstáculos. Pablo Neruda

  15. “Quien conoce a los hombres es inteligente. Quien se conoce a sí mismo es iluminado. Quien vence a los otros posee fuerza. Quien se vence a sí mismo es aún mas fuerte. Quien se conforma con lo que tiene es rico. Quien obra con vigor posee voluntad. Quien se mantiene donde encontró su hogar, perdura largamente. Morir y no perecer, es la verdadera  longevidad. Lao Tse

  16. Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar lo que manda, te invita a hacer lo que puedas y pedir lo que no puedas y te ayuda para que puedas. San Agustín

  17. “Lo importante no es escuchar lo que se dice sino averiguar lo que se piensa” Juan Donoso.

  18. “¿Quieres ser feliz por un instante? ¡Véngate! ¿Quieres ser feliz para siempre? ¡PERDONA!”  Tertuliano

  19. Nunca es tarde para tener una infancia feliz. Pero la segunda depende de ti y de nadie más.

  20. Nadie está a cargo de tu felicidad, excepto tú.

  21. no importan las condiciones, no importa el rival, no sirven las quejas. El esfuerzo lo puede todo y las dificultades están ahí para superarlas: las vences o te vencen.

  22. Combatirse a si mismo es la guerra más difícil, vencerse a si mismo es la victoria más bella.   Friederich Von Logau

¿Qué tienen en común un entrenador de futbol y un gerente?

¿Qué tienen en común un entrenador de futbol y un gerente? 300 200 Rafael

Esta semana les traigo un artículo aparecido en el boletín del Iese:

Juan de la Cruz Ramos Cano, Juande, es un entrenador con una de las trayectorias más sólidas del mundo del fútbol. Aún con altibajos, su carrera le ha llevado desde las categorías base hasta dirigir un grande como el Real Madrid. Por el camino ha logrado, por ejemplo, cinco títulos con el Sevilla.

En el deporte rey, ser entrenador requiere conocimientos en muchas y muy variadas facetas, además de soportar una gran presión. Justo como un directivo. Ambos viven de los resultados, con la particularidad de que en el fútbol se vive al día: una mala racha y a la calle. El mánager deportivo, además, lidia con una plantilla relativamente inmune al “ordeno y mando”, ya que a menudo el futbolista cobra más que su jefe y es el activo más valorado del club. El entrenador, más que mandar, debe influir, convencer y persuadir para convertirse en líder. Lo mismo le ocurre al Gerente: en su caso, la empresa es demasiado grande para controlarla de primera mano. Debe delegar y sobre todo inspirar para que los demás hagan bien su trabajo.

El métodonCuando toma el mando de un equipo, Juande basa su trabajo en tres pilares. El primero es su apuesta por ganar. Parece obvio, pero lo cierto es que la mayoría de personas en su posición sólo piensan en no perder. Eso les hace sufrir su profesión, ya que viven angustiados pensando en los resultados. Un estrés que se traslada al equipo, que sufre enfados, recriminaciones y la preocupación que transmite el mánager. En cambio, los que apuestan por ganar se muestran ilusionados y ambiciosos, capaces de superar cualquier adversidad. De hecho, disfrutan con la máxima exigencia, destilan tranquilidad y confianza.

La segunda máxima es el protagonismo del equipo frente al ego personal. Lo que otros intentan inculcar sólo entre sus jugadores, él empieza por aplicárselo en persona. Eso implica traspasar todo el protagonismo al equipo, impedir que nada actúe en contra del mismo, alejando las polémicas y los halagos excesivos. Por último, Ramos apuesta por la confianza frente a la obligación. Muchos entrenadores emplean expresiones del tipo “ganar sí o sí” o “ganar como sea”. Esta actitud transmite urgencia, presión y sobredimensiona las consecuencias de la victoria y la derrota. Su enfoque, por el contrario, consiste en crear un clima de rendimiento, un espacio que invita y conduce al futbolista a dar lo mejor de sí mismo.

Otra de las claves es la comunicación interna. Como ya hemos comentado, Juande prefiere convencer a ordenar. Ese convencimiento lo logra desde el diálogo, pero de manera estudiada. Lo principal es no abusar de la palabra, Ramos nunca alarga sus discursos más de lo necesario. De lo contrario, acabaría en sermones inocuos. También busca tiempo para conversar con cada futbolista, para que sepa lo que hace bien y lo que no. Nunca miente, algo que todos le agradecen.

El clima positivo también se consigue, lógicamente, con bromas y buen ambiente; pero la gestión de conflictos es tanto o más importante, puesto que si se resuelven bien, harán más fuerte al grupo. Por eso Juande valora si tiene que intervenir o no; y si lo hace, no personaliza el problema, lo usa para educar al grupo.

Es obvio que el deporte profesional se rige por algunos códigos que lo separan del mundo de la empresa a nivel global, pero una filosofía como la estudiada puede guiar al directivo por un camino lleno de éxitos.

Ningun éxito en la vida, justifica el fracaso en la familia

Ningun éxito en la vida, justifica el fracaso en la familia 300 223 Rafael

Esta semana les traigo el resumen de la conferencia de Fernando Parrado, un sobreviviente del accidente de los Andes, en el que cayó un avión hace casi 36 años en las heladas tierras entre Chile y Argentina y sólo sobrevivieron algunos pasajeros. Agradezco a mi hermana quien me envió este mail.

El título de su conferencia fue ‘Lo importante viene después del trabajo’ y conmovió a 2,500 ejecutivos en Expo Management con una recomendación: Apoyarse en la familia.

Fernando Parrado, uno de los 16 sobrevivientes de la tragedia de los Andes, a 36 años de aquella historia que asombró al mundo, consiguió Conmover a un foro de negocios y capacitación empresarial al transmitir las simples moralejas que le dejaron vivir 72 días en plena Cordillera sin agua ni comida

Narró, con un relato íntimo repleto de anécdotas, los momentos que lo marcaron de aquella odisea a 4000 metros de altura en la que perdió a buena parte de sus amigos, además de su madre y su hermana.

“¿Cómo es posible sobrevivir donde no se sobrevive?”, se preguntó. “Sobrevivimos porque hubo liderazgos, toma de decisiones y espíritu de equipo, porque nos conocíamos desde mucho antes”, dijo. Y arrojó un primer disparador. “En la vida el factor suerte es fundamental”.

“Cuando llegué al aeropuerto de Montevideo no daban número de asiento para el avión. A mí me tocó, de casualidad, la fila 9, junto a mi mejor amigo. Cuando el avión chocó en la montaña, se partió en dos. De la fila 9 para atrás no quedó nada. Los 29 sobrevivientes al primer impacto viajaban en la parte que quedó a salvo. De ellos, dijo, 24 no sufrieron un rasguño.

Así, los menos golpeados empezaron a ayudar, actuando como un verdadero equipo. Administramos barritas de chocolate y maní al punto de comer un grano por horas cada uno.

Marcelo, nuestro capitán y líder, asumió su rol para contenernos cuando le preguntábamos qué pasaba porque no llegaba el rescate. Decidimos aguantar. Pero días después el líder se desmoronó. La radio trajo la noticia de que había concluido el rescate.

¿Cómo hubieran reaccionado ustedes?. El líder se quiebra, se deprime y deja de serlo. Imagínense que yo cierro esta sala, bajo la temperatura de -14 grados sin agua ni comida a esperar quién muere primero.”

“Ahí me di cuenta de que al universo no le importa qué nos pasa. Mañana saldrá el sol y se pondrá como siempre. Por lo tanto, tuvimos que tomar decisiones. En la noche 12 o 13 nos dijimos con uno de los chicos: «¿Qué estás pensando?» «Lo mismo que vos. Tenemos que comer, y las proteínas están en los cuerpos.» Hicimos un pacto entre nosotros, era la única opción. Nos enfrentamos a una verdad cruda e inhumana. Desde la primera fila, decenas de chicos llevados por sus padres escuchaban boquiabiertos”.

Parrado apeló a conceptos típicos del mundo empresarial. “Hubo planificación, estrategia, desarrollo. Cada uno empezó a hacer algo útil, que nos ayudara a seguir vivos: zapatos, bastones, pequeñas expediciones humanas. Fuimos conociendo nuestra prisión de hielo.nnHasta que me eligieron para la expedición final, porque la montaña nos estaba matando, nos debilitaba, se nos acababa la comida. Subí aterrado a la cima de la montaña con Roberto Canessa.

Pensábamos ver desde allí los valles verdes de Chile y nos encontramos con nieve y montañas a 360 grados. Ahí decidí que moriría caminando hacia algún lugar. Entonces sobrevino el momento más inesperado. Pero esta no es la historia que vine a contar”, avisó.

Y contó que su verdadera historia empezó al regresar a su casa, sin su madre ni su hermana, sin sus amigos de la infancia y con su padre con una nueva pareja. “¿Crisis? ¿De qué crisis me hablan?. ¿Estrés?, ¿Qué estrés?. Estrés es estar muerto a 6000 metros de altura sin agua ni comida”, enfatizó.

Recordó un diálogo fundamental que tuvo con su padre, que le dijo: “Mira para adelante, anda tras esa chica que te gustaba, ten una vida, trabaja. Yo cometí el error de no decirle a tu madre tantas cosas por estar tan ocupado, de no compartir tantas festividades con tu hermana, no darme el tiempo de platicar con ellas mis vivencias, no decirles cuanto las amaba”. Y cerró, determinado: “Las empresas son importantes, el trabajo lo es, pero lo verdaderamente valioso está en casa después de trabajar: la familia. Mi vida cambio, pero lo más valioso que perdí fue ese hogar que ya no existía al regresar. Si tú tienes un calido hogar, piensa que al igual que yo eres una persona con Suerte !!!.Te tocó de la fila 9 hacia adelante, y créeme que la mayoría viaja de la 9 para atrás”.

No se olviden de quien tienen al lado, porque no saben lo que va a pasar mañana.”

“NINGUN ÉXITO EN LA VIDA, JUSTIFICA EL FRACASO EN LA FAMILIA.

¿Cómo uno aprende a ser feliz en un mundo que exige al ciudadano ser cada vez más competitivo labora

¿Cómo uno aprende a ser feliz en un mundo que exige al ciudadano ser cada vez más competitivo labora 300 226 Rafael

Me pidieron publicar este artículo en la revista Asia Sur. Resume algunos otros que he escrito anteriormente. Quise incluirlo esta semana en el blog. Ojalá les guste.

Se puede ser feliz y exigirse al máximo al mismo tiempo. De hecho, es feliz el que tiene la conciencia tranquila de saber que está haciendo todo lo que puede para cumplir con lo que debe. La conciencia intranquila, nunca genera felicidad. Ya lo decía Valero Rivera: Sólo gana el que da todo lo que lleva dentro.

 El kit del asunto es ser competitivo (llámese eficiente) no sólo en el ámbito laboral sino en todo aquello que define nuestra razón de ser, nuestra religión (cualquiera que sea), nuestra familia y nuestro trabajo. Existe un enfoque erróneo de lo que es el éxito y la felicidad. Gastamos nuestro tiempo persiguiendo metas que están mal definidas. El concepto de éxito no es el adecuado ya que se circunscribe al ámbito profesional, se le suele definir en función a un salario anual de seis cifras, el bono de fin de año y, quizá, un ascenso, pero no se toman en cuenta variables como la familia o la tranquilidad personal.

 De esa forma, uno tiende a enfrascarse en una carrera interminable en busca de ganar más: más títulos, más dinero, más negocios e independientemente de cuánto se haya logrado, siempre habrá más que buscar y conseguir. Sin embargo, no se trata de ganar sino de hacer las cosas bien. Ganar es la consecuencia. Si uno se da al máximo, el éxito, tarde o temprano le sigue. No se trata de entrar en una carrera interminable por ganar más que el otro, sino de compararse con los demás en como ser mejor que ellos en términos de logros, virtudes y valores. Es allí donde hay que ser competitivos.

Ahora, con más trabajo se gana más dinero, y con más dinero, ¿se puede comprar más felicidad?

Según recientes estudios de IESE y UCLA los ingresos sí influyen hasta cierto punto en la felicidad de una persona y tienen un efecto moderador sobre los efectos adversos de algunos acontecimientos de la vida, pero sólo hasta cierto nivel, en el que cubre las necesidades básicas, luego de éste, más dinero ya no produce necesariamente más felicidad. Lo curioso es que seguimos creyendo que con más dinero podremos comprar más felicidad. La verdad es que sí la puede comprar, la única duda es cuánta cantidad. Y no es tanta como uno espera porque no sabemos administrar el dinero, nos acostumbramos demasiado rápido al nuevo tren de vida y nos comparamos con personas más afortunadas, lo cual disminuye nuestra felicidad. Se puede vivir feliz aunque no te envidien. Vivimos pendientes de lo que los demás piensan de nosotros, es más, nos pasamos más tiempo haciendo creer a los demás que somos felices que en tratar de serlo, pero los demás están demasiado preocupados por lo que tú piensas de ellos para fijarse en ti. Es decir, trabajas 4 horas más al día, para ganar más y comprarte la camioneta del año para quedar bien con todos y para lucirla, y en realidad a la gente no le interesa ni tú ni tu camioneta, y en esa etapa, has perdido valioso tiempo que has podido compartir con tu familia, enamorada, amigos, etc.

Dicen que la felicidad está en la antesala de la felicidad (como cuando los perritos gozan y retozan un montón en el momento que les van a servir la comida). En lo personal, mi momento favorito cuando me ha tocado ir de viaje, no es el viaje en si, sino cuando estoy en el Duty Free de Lima, es decir, ya pasó toda la parte de espera pero todavía está por empezar el viaje. Disfruten el momento de la felicidad desde antes, durante y una vez pasada inclusive, porque tuvieron la suerte de vivirla.

“Qué mejor que escribir un libro para ayudar a otros a mejorar”

“Qué mejor que escribir un libro para ayudar a otros a mejorar” 198 299 Rafael

Esta semana quería adjuntarles la entrevista que me hizo Planeta sobre el libro de este blog. Quizá les interese regalarlo a alguien por navidad:

Ya se encuentra disponible en librerías y supermercados el libro de crecimiento personal Aprende a ser feliz. 45 ideas para vivir mejor. En esta entrevista conoce a su autor, Rafael Zavala, quien nos cuenta algunos pormenores de su primer libro.

¿Qué te motivó a escribir Aprende a ser feliz?

Quise compartir con los demás algunas ideas de los libros y artículos que he leído y que me han ayudado a formarme como persona. Desde siempre, me ha gustado leer y escribir, y qué mejor que escribir un libro para ayudar a otros a mejorar como personas.

Antes del libro, sin embargo, creaste un blog llamado Ideas para vivir mejor.

El blog fue el origen del libro. Tras el éxito de Ideas para vivir mejor vino la oportunidad de escribir el libro, porque hay gente que lee blogs pero no lee libros.

¿El contenido del libro es el mismo que se encuentra en el blog?

No. El libro tiene varias cosas que no tiene el blog, pero la esencia es la misma: ideas para vivir mejor.

Aprende a ser feliz, sin embargo, no es precisamente un libro de autoayuda.

No hay una clasificación para el libro, ya que en él se tocan varios temas del ámbito personal, familiar, laboral y social. Cómo hacer un curriculum, por ejemplo, no guarda relación con la autoayuda. Además, muchas de las ideas que expongo en mi libro las he tomado de libros que no son de autoayuda. Quizá por la variabilidad de sus temas, Aprende a ser feliz se parece más a un libro de autoayuda.

¿Cuánto tiempo tardaste en recopilar los 45 consejos que ofreces en tu libro?

He tardado 34 años, toda mi vida. Cuando estaba en el colegio recortaba artículos de revistas y periódicos y los archivaba en un fólder. Luego, cuando estaba en la universidad, los transcribía o resumía, y guardaba los documentos en mi computadora.

¿Y tienes algún recorte que guardas con cariño?

Tengo un artículo que mi papá escribió para los enfermos, en 1978; él es médico.

¿Recurriste varias veces a los artículos que hoy son materia de tu libro?

Los artículos me han ayudado mucho. Si bien no tengo una vida fácil ni complicada, he pasado por crisis, como todos.nHablando de tantos recortes, cualquiera podría pensar que Aprende a ser feliz es una mera compilación de artículos…

Para nada. He vinculado un artículo con otro a través de mis propias reflexiones. Y lo más importante es que en muchos casos he ‘aterrizado’ las ideas de autores extranjeros a la realidad peruana. A veces ocurre que leemos un estudio interesante de la universidad Harvard, pero no entendemos nada de él porque ha sido escrito para estadounidenses. En mi libro, además, presento artículos de mi autoría. Uno de ellos se titula Planeamiento estratégico personal.

¿Qué es el Planeamiento estratégico personal?

Es un planeamiento estratégico empresarial aplicado a la vida personal. Consiste en saber cuál es la razón de nuestra existencia, así como cualquier empresa tiene bien claro qué hace en el mercado. Por ejemplo, Starbucks no vende simplemente cafés a sus clientes, sino la idea de ser un espacio que se encuentra entre la casa y la oficina. En ese sentido, el Planeamiento estratégico personal propone cada persona se pregunte para qué vino al mundo, ¿a morir en una tumba? Personalmente, mi razón de ser es hacer puntos en la tierra para irme al cielo una vez muerto.n¿Qué es la felicidad?

Mucha gente habla de la felicidad, pero desconoce qué es verdaderamente la felicidad. La felicidad es un estado de paz de la conciencia, es decir que alguien es feliz mientras sabe que hace lo correcto. Sin embargo, solemos confundir ‘estar feliz’ con ‘ser feliz’. ‘Estar feliz’ está relacionado al dinero. Si recibimos 100 000 mil dólares de manera inesperada, seguramente estaremos felices en ese momento, pero puede que al mismo tiempo estemos padeciendo algún problema que no permite que seamos felices más allá de un instante.

Entonces, ¿cómo poder ser felices?

Buscando lo que hace que la conciencia esté tranquila. En mi caso, soy feliz realizando lo que debo realizar en su momento y haciendo felices a los demás. Por ejemplo, soy feliz ayudando a mi esposa a limpiar los desechos del perro, porque sé que ella será feliz así.

Por: Pedro Curico.nn*Adquiere Aprende a ser feliz. 45 ideas para vivir mejor a sólo S/. 25.

Así son los ejecutivos más buscados

Así son los ejecutivos más buscados 200 299 Rafael

La semana pasada me enviaron este artículo sobre empleabilidad que me pareció muy interesante como para resumirlo y compartirlo con ustedes. Fue publicado en Expansión Empleo, el 24-07-2009 por Montse Mateos. Madrid.

La capacidad de gestión, la flexibilidad y las dotes para dirigir equipos son las características que definen a los ejecutivos que demandan las empresas hoy en día. A cambio, ellos piden estabilidad y autonomía para mejorar los resultados de negocio.

Para ser un valor en alza desde el punto de vista laboral en el próximo curso no será necesario haber sido el primero de la clase, contar con un master brillante o una dilatada experiencia. Aunque todo esto ayuda, lo que las empresas necesitan ahora son directivos capaces de  conseguir resultados a corto plazo pero pensando en el futuro. Se quiere a aquellos que tienen recursos para salir de este atolladero con su creatividad, empuje y capacidad de decisión; los que no tienen miedo a equivocarse y los que aportan una capacidad de gestión enfocada al ahorro de costes y al incremento de oportunidades para seguir desarrollando negocio, aunque sea en nuevos nichos”. Experto en selección, Hierro señala que los que mejor lo tienen para encontrar un empleo son quienes se enfocan más hacia la gestión comercial, controlan el mercado o saben manejar herramientas de marketing con solvencia; así como los directivos y mandos con competencias en el control financiero.

El directivo que viene

En este escenario, Ignacio Bao, presidente de Bao & Partners, señala que las prioridades de las compañías son la reducción de costes y la tesorería y, en algunos casos, la mejora del posicionamiento internacional, porque el mercado interior está sufriendo más. Por estos motivos identifica al primer ejecutivo capaz de transformar la compañía optimizando procesos y costes como uno de los perfiles más demandados: “Este profesional suele generar la necesidad de reclutar dos perfiles adicionales: el director financiero con capacidad de mejorar la tesorería, y el director de recursos humanos para optimizar y fidelizar”, explica Bao.

Se necesitan directivos que se remanguen y tiren del carro como uno más, con gran orientación comercial, con capacidad de ejercer cuantas tareas se les asignen en función de cómo evolucione la situación”. La ‘mega-estrella’ que venía a gestionar la abundancia y a arrancar grandes proyectos de expansión ya no es necesaria.

Adiós a la ‘mega-estrella’

Los expertos coinciden en que estamos ante algo más que una crisis cíclica y que tendrá como consecuencia una nueva forma de entender la economía. “Para afrontar esta situación, los aspectos personales del directivo tienen más relevancia que los conocimientos técnicos. Se buscan valores como la confianza en sí mismo, la ética, la capacidad de comprometerse con un proyecto y, sobre todo, inteligencia y habilidad emocional. Hay que contratar personas completas que sean capaces de afrontar un negocio.

La orientación hacia los resultados, una competencia que se supone en todas las categorías profesionales, es una prioridad en el caso de los directivos y también uno de los aspectos que destaca Gortari: “El mercado demanda ejecutivos orientados hacia los resultados a corto plazo; quiere personas que se dediquen a pensar y que resuelvan los problemas del día a día”.

Gortari asegura que se necesitan ejecutivos que, por encima de los conocimientos técnicos, transmitan energía y entusiasmo y estén más centrados en los clientes y las operaciones, buscando la eficiencia. Para el presidente de Otto Walter, ahora resulta esencial contar con personas que sepan comunicar, que saquen adelante el negocio y que, además, sean capaces de controlar el gasto: “Es el momento de los McGyver dispuestos a hacer maravillas con los medios disponibles, y crear soluciones asombrosas con lo que encuentran a su alcance, en vez de quejarse de lo que les falta”.

Condiciones del candidato

Por su parte, muchos de estos directivos son conscientes de su valía y alguno se encuentra en situación de exigir ciertas condiciones. Perrau explica que el ejecutivo demanda información sobre las funciones que va a asumir y de qué manera lo hace: “No quiere ser un eslabón en el proceso y por eso exige capacidad de liderazgo y un entorno propicio para desarrollarlo y, sobre todo, contar con la delegación necesaria para ejercerlo. No importa tanto a quién reporta en sus funciones como que lo tenga claro y le dejen hacer”. De Benito también señala la importancia del aspecto emocional: “La integración en el equipo de trabajo es fundamental”. Muro añade que, “deben ser personas de equipo. Los individualistas no son el perfil adecuado para los próximos retos. Hacer equipo implica aunar, ceder, aceptar, aportar, sufrir y disfrutar juntos”.

Todos trabajamos mal pero unos peor que otros

Todos trabajamos mal pero unos peor que otros 300 273 Rafael

La verdad es que este título es muy cierto. Muchos en algún momento de nuestra carrera profesional nos hemos creído que somos lo mejor que hay en el mercado. Al margen de que sea verdad o no, tenemos mucho por corregir en nuestra forma de trabajo habitual.

Uno de mis autores preferidos en estos temas, como ya lo habrán podido notar, porque es un invitado constante en este blog es Santiago Alvarez de Mon, uno de los principales pensadores de España, profesor principal del IESE de Barcelona. A continuación, me he permitido transcribirles literalmente algunas de sus sugerencias sobre varios temas relacionados al trabajo que personalmente me han ayudado a meditar y mejorar bastante.

Orden de prioridades

“Si dirigir es decidir, y decidir conlleva priorizar, yo he de ser capaz de procesar, ordenar y clasificar la enorme cantidad de información que tengo a mi disposición. ¿Cuántos correos electrónicos recibo a diario? De todos ellos, ¿Cuántos son relevantes? ¿Cuántos contesto? ¿Qué es lo primero que hago al llegar a mi trabajo? Encender la pc, ¿por qué?  Cuando viajo, ¿necesito conectarme o puedo vivir sin la drogodependencia de enchufarme a la red? ¿Por qué he de estar en tantos sitios a la vez? ¿Tal vez porque no estoy en ninguno? El gran invento del celular ¿me facilita trabajar mejor y vivir más inteligentemente, o soy esclavo de él? La sociedad invade mi intimidad, destroza mi soledad y me roba la agenda. Lo puedo vestir como sea, pero a veces una maravillosa herramienta se transforma en tirano adicto.

Gestión de lo imperfecto

La excelencia tiene más que ver con la gestión del error que con la ausencia del mismo. Me he gastado minutos irrecuperables de mi vida buscando la perfección, para darme de bruces con la imperfección. He dilapidado días grises, relaciones enconadas, amistades marchitas, en la pesquisa torturante de ese completo acabamiento. Jugando a ser el directivo perfecto, el padre perfecto, he hecho la vida imposible a mucha gente.

Humildad y humor

Me falta aprovisionarme  de esos dos ingredientes, humildad y humor, siempre escasos en mi despensa. Por el contrario, he de tirar por la borda la soberbia e intransigencia edulcoradas que hacen que frecuentemente esté a la greña conmigo mismo. Poco a poco, antes que tirarlas precipitadamente, aprende a vivir con ellas, a lo mejor se van de motu propio, cansadas de no encontrar eco en tu diálogo interior.

Trabajo en equipo

Hay reuniones poco fructíferas, mal preparadas y peor gestionadas. Hoy en día, sólo no se llega a ninguna parte. En lo que no creo es hacer del equipo un foro formal en donde se diluye la responsabilidad individual. Muchos profesionales lo utilizan como un manto para protegerse de las exigencias personales del trabajo moderno, donde se satisfacen caprichos y vanidades de personas inseguras e inmaduras.

Comunicación

Comunicar es mucho más que transferir, que va de compartir, poner en común. Para ello, he de manejar con sobriedad y claridad la palabra, preguntar abiertamente, escuchar atentamente, brindarle una oportunidad generosa a la empatía, celebrar el silencio, etc. Solamente así se tejen redes de colaboración, respeto y afecto, y se forman y consolidan equipos que combinan rigor y ternura, exigencia y amabilidad. Podría hablarte de la sabiduría del cuerpo, de la verdad de la comunicación no verbal, de cómo nuestros rictus, gestos, posturas, miradas y timbres de voz nos desmienten y ponen en evidencia.

Feedback

Cuando tengo que evaluar a un subordinado, mi parte cartesiana se enfrenta a la entrevista como una “conversación” en la que tengo que convencerle de mis conclusiones.  ¿Por qué no la preparo a conciencia y luego la suelto, viéndola como una ocasión magnifica para preguntar, escuchar y conocer a un colaborador habitual en la superficie, desconocido en lo hondo? Si entro en su mundo con tacto, honradez y seriedad, puede que me sorprenda. Esa conferencia que tengo que dar a quinientas personas ¿Por qué después de tener a mi equipo preparándola exhaustivamente, no me dedico a resumirla en cuatro o cinco mensajes centrales, ideas fuerza, sin el acompañamiento del Power Point, mirando a la gente a la cara, manejando y disfrutando del lenguaje corporal?

¿Soñar o dejar de soñar?

¿Soñar o dejar de soñar? 300 297 Rafael

Difícil pregunta en estos tiempos de incertidumbre. Por un lado, escucho a los gurús diciendo que el único camino para salir adelante pasa por tener objetivos muy altos, pero por otro escucho que no se puede vivir soñando la vida, sino viviendo tus sueños aterrizándolos lo más pronto posible.

 Como ya lo he dicho anteriormente en mi artículo “Soñar, que importante hacerlo despierto”, me considero un soñador, pero un soñador de sueños reales. Reconozco que algunas veces los sueños inalcanzables son el reflejo de mi ego, perspicaz y tramposo, que cree que puede dar mucho más de lo que realmente da y se resiste a abandonarlos, lo cual me produce una cierta desazón de no poder llegar. Sin embargo, el no tener esos sueños tan retadores, me haría un mediocre que se contenta con lo que tiene y me quitaría las ganas de seguir mejorando. ¿Dónde está entonces ese punto medio?

 Para aclarar mis ideas me he acompañado de Etty Hillesum, aquella mujer que sobrevivió al Holocausto, decía que “Detrás del telón, sumergido en la soledad y silencio del patio trasero, es posible que mi yo más auténtico se decida a vivir su vida real y “vulgar”, no la alternativa de confetis y fuegos artificiales. Hay que evitar soñar permanentemente con una vida distinta, es preferible aceptar la actual de corazón. La vida es buena y bella tal como es, incluso en su parte de dolor. Soñando la empresa perfecta, el país de las maravillas, la familia angelical, la aldea fraternal, me voy haciendo huraña y amargada, que broma tan pesada!.

 ¿Todo se reduce entonces a dejar de soñar, a tirar por la borda proyectos y causas nobles que nos significan y alimentan espiritualmente? No por Dios, de ser así sería un muerto andante, el peor de los muertos. Si uno avanza con confianza en la dirección de sus sueños, y se esfuerza por vivir la vida que se ha imaginado, se encontrará con un éxito inesperado”.

 Pero entonces, ¿Qué hacemos con nuestro orgullo? ¿Cómo encausarlo para que sea un aliado nuestro y no un enemigo que lo único que busca es intranquilizarnos proponiendo constantemente situaciones en las que por ahora no podemos llegar (te mereces un aumento de sueldo, te mereces un viaje a Europa, te mereces ser el Presidente del Directorio, te mereces la chica más linda, te mereces…etc,etc,etc? Decía Erasmo de Rotterdam: “La vida entera es como un teatro. Es una comedia como cualquiera en la que unos y otros salen disfrazados con diferentes máscaras a representar sus respectivos papeles hasta que terminando el espectáculo se retiran de la escena. A veces, en la vida real como en el teatro, un mismo actor se disfraza con diferentes trajes, y así, el que llevó sobre su cabeza la corona de rey, viste  luego los andrajos del siervo. Todo es simulación, en la escena como en la vida, y hemos de reconocer que no hay manera de representar la comedia de otro modo.”

 Y así nos pasa, en esa “comedia”, en la que nos toca vivir, ahora que nuestro personaje es un ejecutivo, es decisivo tener presente que es tan sólo una función teatral, que el espectáculo llegará a su fin, el público se irá a su casa, el personaje se quitará sus máscaras y quedará sola la persona. Entonces,  si la vida tiene mucho de esta comedia ¿Por qué creer que uno se merece todo? Hoy estoy aquí, mañana, ¿Quién sabe?. Siendo la misma persona, de repente mañana te mueven el sillón, el jefe y el contrato, más aun ahora en estos tiempos de crisis. A veces uno tiene una visión de si mismo que piensa que es “la última Coca Cola del desierto”, y no lo es. Para muestra un botón, la vez pasada, haciendo un análisis profundo, descubrí que en general, se menos de lo que mi currículum vende.

 Quizá el arte está en saber ponderar en su justa medida y escoger ese punto medio entre ser ambicioso, tener objetivos nobles, muy altos y retadores, y a la vez vivir la vida que nos ha tocado, enfocándonos en que es lo que hay, (sea buena, mala o regular), y tratar de vivir contentos con lo que tenemos. Dicen que para ser feliz no hay que hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace, y tiene mucho sentido. Cuantos nos dejamos llevar por esos objetivos completamente inalcanzables y vivimos angustiados de no alcanzarlos, y cuando lo hacemos, nos trazamos otros más inalcanzables todavía, de forma tal que lo único que hacemos es buscar vivir en la angustia. Y claro, cuantos también nos contentamos con lo que tenemos y no buscamos más, con lo cual nos quedamos anclados en nuestra zona de confort, pero que a la larga nos tira para abajo, cuando hemos podido estar mucho mejor. Vale la pena analizarnos e identificar cuales son los objetivos que tenemos por los que realmente vale la pena luchar y hasta morir en el intento, y cuales es mejor dejarlos de lado. Dicen que el arte de ganar una guerra no es querer pelear todas las batallas, sino escoger las que valen la pena, y ceder el resto.