3 Min. de lectura

No abandones

No abandones 350 345 Rafael

Hoy terminan las Olimpiadas. He visto desfilar por la tv más que deportistas, a grandes hombres y mujeres, personas con un extraordinario talento pero también con una capacidad de perseverar, de seguir adelante a pesar de las dificultades, de ser fuertes y no abandonar sus objetivos.

¿Qué hay detrás de un medallista de oro? ¿Talento puro? No lo creo. Randy Snow, el único medallista de los juegos paraolímpicos de tres deportes distintos dice: “Los 25 mejores jugadores del mundo tienen dos cosas en común. Primera, ninguno de ellos ha llegado tan lejos por el mismo camino. Segunda, ninguno abandona. Nada puede sustituir a la perseverancia. No está y todo lo demás se desmorona en un santiamén. Su increíble talento es pulido y abrillantado en sesiones maratonianas de trabajo en la sombra. Michael Jordan era el primero en llegar al entrenamiento, cuando sus compañeros estaban ya con una cerveza, el seguía ensayando tiros a distancia. No son casualidad esos milimétricos tiros. ¿Talento? A raudales, pero en las mismas dosis generosas y abundantes de trabajo, mucho trabajo.“

Cuánta gente se ha mencionado en este blog que son ejemplos de perseverancia, de fortaleza, Christopher Reeve (Superman) que dejó el ventilador artificial para respirar por si mismo, con todo el enorme esfuerzo que ello implicó, luchar contra el cáncer a los 25 años (Louis Armstrong), sobrevivir en un campo de concentración a fuerza de rezar y confiar cuando la indignidad humana se supera así misma (Victor Frankl), perdonar y saludar a los cuidantes de su cárcel, luego de 25 años de estar encerrado y humillado injustamente (Nelson Mandela), y Santiago Alvarez de Mon, fuente inagotable de este blog, quien me ha dado motivos para ser feliz y hacer feliz a muchos más, cuando habían días en los que provocaba llorar amargamente y quien dijo a su vez que una de las razones que alimentan su respeto y admiración por este tipo de personas, es que esas decisiones sabias, esas acciones valerosas no son producto de un intervalo lúcido, de una locura pasajera, de un farol efímero. En absoluto, son resultado de un compromiso mantenido en la rutina y monotonía de días grises.

Si esa lógica la trasladamos a nuestras vidas, ¿cuántas veces abandonamos proyectos, ideales y propósitos al primer obstáculo? Y luego encima, nos quejamos de que las cosas no salen bien. Nuestro camino, no es fácil. Hay días en los que todo parece salir de acuerdo a lo que pensábamos; pero normalmente pasa lo contrario. Vivir es enfrentarse con dificultades, sentir en el corazón alegrías y decepciones; y es en esta batalla interna en la que podemos adquirir perseverancia, fortaleza, paciencia y serenidad.

nnEs fuerte el que persevera en el cumplimiento de lo que entiende que debe hacer, según su conciencia; el que no mide el valor de una tarea exclusivamente por los beneficios que recibe, sino por el servicio que presta a los demás. El fuerte, a veces, sufre, pero resiste; llora quizá, pero se bebe sus lágrimas. Cuando la contradicción arrecia, no se dobla.

Examínate despacio, con rigurosidad

Examínate despacio, con rigurosidad 300 262 Rafael

Uno de los mejores consejos que recibí de niño fue hacer todas las noches un examen de conciencia. Ya hemos visto en artículos pasados, que la felicidad es una de las cosas más importantes en nuestra vida, y que sólo se consigue al tener la conciencia tranquila de saber que se está haciendo lo que uno debe hacer en ese momento.

¿Pero cómo sabemos lo que tenemos que hacer? ¿Cómo darse cuenta lo que hemos hecho mal durante el día? Si no lo sabemos , no podremos corregirnos. Una de las principales ventajas de hacerlo es que te servirá para abstraerte del día a día, y ver, con otros ojos, todo lo que puedes mejorar para hacerle la vida más agradable a los demás.

Así como uno es constante para asistir todos los días al trabajo o para tomar desayuno, pues debemos aplicarle la misma perseverancia para examinarnos por las noches sin olvidarnos.

¿Y cómo hacerlo? No es difícil, son preguntas bastante sencillas que nos hacen recordar nuestras acciones durante todo el día. No hay un método único para hacerlo, pero quizá se podría comenzar con estas tres preguntas:

¿Qué hice bien hoy? ¿Qué hice mal? Y ¿Qué puedo corregir?. Son simples, aunque es importante para cada una de ellas revisar algunos temas como por ejemplo si aprovechamos el tiempo, como fue nuestro trato con los demás, si nos esforzamos al máximo, si tuvimos oportunidad para ser humildes, o tener caridad con alguien, si ayudamos a nuestra esposa, enamorada, compañero de trabajo, o cualquier otra persona, durante el día, si fuimos puntuales, etc. Es decir, cuando uno profundiza se da cuenta que son muchas cosas que ha hecho mal, o que ha dejado de hacer, y por eso es bueno, identificar cuales son para corregirlas.

Ya lo decía un gran santo de nuestros tiempos, San Josemaría: Examen. -Labor diaria. -Contabilidad que no descuida nunca quien lleva un negocio. ¿Y hay negocio que valga más que el negocio de la vida eterna? (Camino, 235). Necesitas un buen examen de conciencia”. Mira tu conducta con detenimiento. Verás que estás lleno de errores, que te hacen daño a ti y quizá también a los que te rodean. –Recuerda, hijo, que no son menos importantes los microbios que las fieras. Y tú cultivas esos errores, esas equivocaciones –como se cultivan los microbios en el laboratorio–, con tu falta de humildad, con tu falta de oración, con tu falta de cumplimiento del deber, con tu falta de propio conocimiento… Y, después, esos focos infectan el ambiente. –Necesitas un buen examen de conciencia diario, que te lleve a propósitos concretos de mejora, porque sientas verdadero dolor de tus faltas y de tus omisiones. (Surco, 481)

nnAunque no son sólo santos quienes recomiendan hacer un examen de conciencia, según la edición de Febrero 2007 de la revista Harvard Business Review, en un artículo publicado sobre liderazgo, mencionaban que los líderes se toman el tiempo de examinar y reflexionar sobre sus experiencias, y así crecen como individuos y como líderes. Los auténticos líderes también trabajan en el desarrollo de su autoconciencia a través de una persistente autoexploración. Los auténticos líderes saben pedir y escuchar consejo. Recomiendan reservar entre 10 a 15 minutos para hacerlo, si es mucho tiempo, pueden comenzar con 5 minutos, e ir aumentando progresivamente.

¿Para qué sirve el dinero?

¿Para qué sirve el dinero? 300 273 Rafael

Perdonen que esta semana también copie un artículo pero me pareció bastante buen. Lo publicaron en Vida Positiva, un boletín online de buenas noticias.

Hubo una entrevista de una hora en CNBC con Warren Buffett, la segunda persona más rica del mundo, quien donó $31 mil millones de dólares para caridad. He aquí algunos aspectos muy interesantes de su vida:

1.- Compró su primera acción a los 11 años y se lamenta de haber empezado demasiado tarde! n2.- Compró una pequeña granja a los 14 años con sus ahorros provenientes de repartir periódicos. n3.- Todavía vive en la misma pequeña casa de 3 cuartos en Omaha que compró luego de casarse hace 50 años. Él dice que tiene todo lo que necesita en esa casa. n4.- Él maneja su propio carro a todas partes y no anda con chofer o guardaespaldas. n5.- Nunca viaja en jet privado, a pesar de ser el dueño de la compañía de jets privados más grande del mundo. n6.- Su compañía, Berkshire Hathaway, es dueña de 63 compañías. Él le escribe sólo una carta cada año a los Presidentes de estas compañías, dándole las metas para el año:n* Regla número 1: No perder nada del dinero de sus accionistas. n* Regla número 2: No olvidar la regla número 1. n7.- No socializa con la gente de la alta sociedad. Su pasatiempo cuando llega a casa es prepararse palomitas de maíz y ver televisión. n8.- Bill Gates lo conoció apenas hace 5 años. Pensó que no tenía nada en común con Warren Buffett. Por esto, programó la reunión para que durara únicamente media hora. Pero cuando lo conoció, la reunión duró diez horas y se volvió un devoto de Warren Buffett. n9.- Su consejo para la gente joven: nAléjese de las tarjetas de crédito e invierta en usted y recuerde: nA. El dinero no crea al hombre, sino que fue el hombre el que creó el dinero nB. La vida es tan simple como usted la haga. nC. No haga lo que los otros digan. Escúchelos, pero haga lo que lo hace sentir mejor. nD. No se vaya por las marcas. Póngase aquellas cosas en las que se sienta cómodo. nE. No gaste su dinero en cosas innecesarias. Gaste en aquellos que de verdad lo necesitan. nF. Después de todo, es su vida. ¿Para qué darle la oportunidad a otros de manejársela? nG. Si el dinero no sirve para compartirlo con los demás, entonces ¿para que sirve? nAYUDE AUNQUE NO PUEDA HACERLO; SIEMPRE HABRÁ BENDICIÓN PARA AQUELLOS QUE SABEN COMPARTIR.

Rico no es que tiene dinero sino el que no tiene necesidades. Si les interesa saber más sobre el dinero, pueden leer el artículo: Los ricos también lloran, que escribí hace unos meses.

Mi objetivo de hoy

Mi objetivo de hoy 128 82 Rafael

Todos hemos escuchado hablar de los objetivos en una empresa, algunos son claros, otros son una figura utópica imposible de cumplir, o un saludo a la bandera, pero más allá de ello, ¿nos hemos puesto a pensar que nosotros también podríamos trazarnos nuestros propios objetivos. Y es más, podría ser uno para empezar a vivirlo hoy?

Decía Santiago Alvarez, ¿Cuál es la misión del presidente?, gobernar la institución y representarla ante la sociedad, ¿El papel del entrenador?, colocar a cada jugador en aquel puesto donde su talento explote, mientras mantiene un ambiente de exigencia y armonía. Malo si compite con ellos en protagonismo y visibilidad, y peor si no se respeta a sí mismo y le hacen la alineación. Esta actitud y filosofía de trabajo permite perder con dignidad y ganar con humildad, sabedores de que el auténtico partido se libra en otra cancha interior, llamada yo, mucho más intimista y desafiante. Si el talento se expresa, si la voluntad y el coraje se movilizan, si el corazón bombea energía y el alma se ensancha, ¡ya hemos triunfado! “Aspira a lo absoluto si en lo relativo quieres progresar”, escribió Unamuno.

Y yo, ¿qué puedo hacer hoy? Continuando con lo que decía Alvarez: Voy a disfrutar del deporte sin convertirlo en terapia insufrible y cardiaca. Dormir, sin pastillas, con la placidez de la infancia. Seis horas, calidad, no cantidad. Reírme de mí mismo varias veces al día. Se acabó el perfeccionismo y la autoexigencia implacables. Viajaré al pasado para conocerlo y firmarlo, luego lo soltaré. Soñaré despierto sobre un futuro mejor, para quedarme atento en un presente repleto de oportunidades. Todos los días mantendré una cita conmigo mismo. Saborearé el silencio y, en una soledad insobornable y querida, meditaré sobre preguntas eternas que mi alma se niega a reprimir, ayudaré a alguien que lo necesite.

Un objetivo podría ser empezar a acumular virtudes. El Centro Europeo para el desarrollo del Liderazgo recomienda principalmente seis:

La magnanimidad, para luchar por cosas grandes y plantearse desafíos a uno mismo y a los demás. La humildad, para superar el egoísmo y acostumbrarse a servir a los otros. La prudencia, para tomar decisiones justas. La valentía, para mantenerse y resistir a todo tipo de presiones, (puedo tener un MBA y ser un ejecutivo de una gran corporación, pero si no tengo valentía, mi capacidad para liderar ante la dificultad queda en tela de juicio.) La competencia profesional exige más que poseer técnicas o conocimientos académicos, implica la capacidad para usar este conocimiento para que dé frutos. Y finalmente el autocontrol, para subordinar las pasiones al espíritu y al cumplimiento de la misión y la justicia, para dar a cada uno lo que merece.

Todos ellos son, creo yo, objetivos simples, directos y perfectamente alcanzables. Lo importante es que cada uno de nosotros defina cuales son los que puede y debe cumplir o en todo caso, trazarse sus propios objetivos -el papel de fotocopiadora lo podemos dejar a los demás- y tener la valentía y el coraje de definirlos y cumplirlos. Sola y exclusivamente dependen de mí. No tengo excusas. ¿Cuándo empiezo? Hoy, aquí, ahora, el dilatarlos no sirve de nada, hay que poner plazos exigentes y retadores; ¿Lo intentamos?.

El factor X del éxito

El factor X del éxito 253 270 Rafael
 

Liderazgo y decisión son dos de los principales ingredientes para tener éxito. Cualquier compañía que cuente con gerentes capaces de tomar las decisiones adecuadas tendrá en sus manos la capacidad de triunfar. Pero, ¿Qué otros factores inciden en el desarrollo profesional de un trabajador?

Se publicó recientemente en la revista Psychology Today un artículo en el que se trataba de definir el factor X del éxito. A continuación un resumen obtenido del servicio de resumidos www.derevistas.com ya que me pareció muy útil.

En toda universidad o escuela elemental hay siempre alguien que se diferencia por su personalidad especial, más allá de su inteligencia, talento o belleza. Los franceses lo llaman “je ne sais quoi” (“un no sé qué”), pero en realidad contamos con términos para nombrarlo: carisma, chutzpah, joie de vivre y gracia. Estos son los factores X que escapan a toda definición si bien los reconocemos en la gente que admiramos.

Los psicólogos han relegado siempre atributos como el chutzpah y el carisma en parte porque son difíciles de definir. Si bien requiere de mucho esfuerzo para cultivarla, la gracia es la más fácil de aprender a través de disciplina mental y emocional. Por otra parte, el carisma es algo que se tiene o no se tiene, pero puede ser potenciado. Todo el mundo puede tener chutzpah, pero pareciera correr sólo por las venas de unos cuantos. Todos podemos incrementar estos factores.

1. Carisma: consiste en un conjunto de elementos, tales como: expresividad, sensibilidad, control, elocuencia, visión y confianza. Rakesh Khurana, profesor de comportamiento organizacional de la Escuela de Negocios de Harvard, señala que las compañías estadounidenses buscan nuevos líderes con carisma, pues, en mercados inciertos, el gerente general carismático propicia un alza en los precios accionarios. Sin embargo, esta situación no dura mucho tiempo, pues el carisma tiene más que ver con la imagen que proyectamos que con nuestras habilidades innatas.

2. Chutzpah: la chutzpah nos deja boquiabiertos porque desafía el conformismo. Es un comportamiento que traspasa las normas sociales por el simple hecho de traspasarlas. Es el afán por no contentarse y querer mejorar cada día más en todo lo que hacemos. En mayo de 1998, tres docenas de los mejores investigadores del Proyecto Genoma Humano se reunieron con Craig Venter, uno de los biólogos del proyecto. Todos estaban furiosos con él, pues había comenzado un proyecto que pondría en tela de juicio la investigación biológica más importante del siglo XXI. ¿Qué desató la ira de los colegas de Venter? Este sugirió que daría un paso al frente: descifraría el genoma humano. No se conformaba como sus colegas con dar el paso previo de descifrar el genoma de un ratón.

3. Gracia: la gracia es el factor X más silencioso. Además, es quizá el único en el que el poder de la persona no amenaza la sustancia de lo dicho o hecho. La gente graciosa trasciende su vida privilegiada para conectarse con el público. Así pues, en vez de sucumbir ante su propia rabia, Jackie Kennedy permitió estoicamente que su hijo diera aquel famoso saludo en el funeral de su padre. Esto conectó a todos los estadounidenses.

El buen humor

El buen humor 85 128 Rafael

 

Antes de hablar sobre el buen humor, busqué en Wikipedia cual es su significado y entre otras cosas dice que es una forma de entretenimiento y de comunicación humana, que tiene la intención de hacer que la gente no sea infeliz y ría. Y esa es justamente la razón por la cual me interesa escribir hoy sobre el buen humor. Porque es una herramienta que nos ayuda a pasarla bien, a distraer las preocupaciones legítimas que todos tenemos en algún momento. 

Muchos dicen que se nace con buen humor, pero mi experiencia personal me indica lo contrario, y es que uno puede modificar su carácter no sólo para tener buen humor sino para darlo a los demás. 

Nicolás Zerbino, uno de los sobrevivientes del accidente aéreo en la cordillera andina, en la que se salvaron de milagro 30 personas luego de varias semanas varados en los montes, nos cuenta: “En el accidente, había momentos en que lo más importante era el sentido del humor. Es una forma de liberar tensiones y energía muy necesaria. En la cordillera, cuando has perdido amigos y familiares, cuando la muerte te acecha constantemente, reír pareciera una frivolidad. Sin embargo, puede ser justamente lo opuesto, puede ser la cumbre del genio humano que en un intervalo humilde y valeroso, colocado frente al doble espejo de su nimiedad y dignidad, adquiere nueva perspectiva y encuentra una salida de evacuación por donde liberar pensamientos y sentimientos contenidos. Cuanto más pronunciada resulte la cuesta, cuanto más aguda y prolongada resulte la crisis, cuánto más lúgubre y largo se divise el túnel, hagan buen aprovisionamiento de la magia del humor, y ríanse de los demás, con los demás y sobretodo de ustedes mismos.”

El caso de Victor Frankl por ejemplo, fue similar. Fue uno de los pocos sobrevivientes del holocausto, le tocó estar en los peores campos de concentración, vivir los peores castigos que un ser humano puede imaginar y sin embargo, sobrevivió. Nadie daba un dólar por él, especialmente después de que muchos de sus compañeros se “lesionaran” fatalmente o desistieran de pelear. El porfió, perseveró con voluntad e inteligencia, y ganó el partido de su vida. De ese match han quedado cristalinas algunos pensamientos sobresalientes, entre otros su canto al humor. “El humor es otra de las armas con las que el alma lucha por su supervivencia” ¿De qué va la pelea? ¿Cuál es el premio? Sobrevivir….o morir, dicho de forma hamletiana. ¿Quién dirige la contienda? Ni los riñones n los músculos, ni la cabeza, es el alma quien se sitúa en el corazón de frente. ¿Armas a utilizar? Dado lo que está en juego, todas las del polvorín humano. Astucia, tesón, estrategia, prudencia, coraje…y humor, mucho humor para aderezar una comida vomitiva. El humor no es complemento accidental para la batalla, es instrumento esencial para la misma. El humor puede proporcionar el distanciamiento necesario para sobreponerse a cualquier situación, aunque no sea más que por unos segundos.

No vale la pena deprimirse, disfruta y ríe la vida. “Ésta es demasiado seria como para tomársela en serio, de ahí que el humor sea una muleta imprescindible.” Si bien es cierto todos tenemos problemas en nuestra vida, el arte está en como afrontarlos.

Mi regla de oro

Mi regla de oro 85 128 Rafael

 

Leía hace poco un artículo en la revista Business 2.0 sobre las reglas de oro de exitosos empresarios y deportistas. Les preguntaron cuál es su filosofía en la vida y en los negocios. A continuación, las respuestas:

1. Chris Albrecht, CEO, Home Box Office: Rodéese de gente más inteligente que usted. Yo estudié en una escuela para niños excepcionales y resulté ser el último del salón. Pero siempre me sentí cómodo con esa situación porque aprendí de gente que era tanto o más inteligente que yo. 

2. Steve Ballmer, CEO, Microsoft: Contratar gente competente: invierto mucho tiempo en asegurarme que contamos con la mejor gente. Es importante disponer de gente capaz de desarrollar buenos productos. El mejor regalo que le puedes hacer a tu competencia es contratar a la gente equivocada.

3. Richard Branson, fundador y presidente, Virgin Group: Déle una segunda oportunidad a la gente que falla: un buen líder debe concentrarse en sacar lo mejor de su gente. Todo el mundo sabe cuando falló, así que nadie necesita que su jefe se lo esté recordando constantemente. 

4. Randy Snow: Campeón mundial de Tenis en los Juegos Paraolímpicos cuenta una anécdota: “Sin necesidad de dramatizar, un mal manejo del factor tiempo, una concentración disipada, puede ser la causa principal de que perdamos en cuestiones menos trascendentales, pero no insignificantes. O lo pondré en positivo: puede ser la razón de triunfos importantes. Hablemos de uno de ellos, final del Open de Japón, jugaba contra Laurent Giamantini. Primer set. 6-0 a favor de Giamantini, que domina en el segundo 5-0.

La desazón de perder una final de ese modo era tan fuerte que me dejó de preocupar, lo único que quería era ganar algunos puntos. Esta actitud de querer ganar un punto, de ponerme en posición de ganar el próximo punto me distrajo del apuro que sentía por el resultado, once juegos seguidos para Giamantini, y conseguí ganar un juego. Ahora estaba 0-6, 1-5. 

En vista del éxito, decidí concentrarme en ganar el siguiente punto. Así, punto a punto conseguí ganar el segundo set en tye break y el tercero 6-1. No hay motivo para alabar mi fortaleza mental porque era inexistente, estaba muerto de miedo. La respuesta a este partido, también la clave para la vida en general, quedaba demostrada. No podía ni debía preocuparme de los puntos que había perdido porque ya estaban en el pasado. Y tampoco podía preocuparme de los próximos puntos porque no estaban ahí todavía. Sin embargo estas dos áreas del partido dominaban mi pensamiento hasta el punto de la autodestrucción.

Cuando me concentré en el presente, fui capaz de protagonizar una de las mayores recuperaciones de la historia en tenis sobre silla de ruedas. Aunque tengamos miedo, tenemos que vivir la vida punto a punto. Punto a punto se gana un partido memorable, paso a paso se corona una larga caminata, minuto a minuto se protagoniza una vida fértil. Has perdido un partido en el último minuto por exceso de relajación? Saca las enseñanzas oportunas y utiliza el coraje y la rabia que da para afrontar el siguiente 200 por cien.

¿Has cometido un fallo profesional, has tenido una torpeza imperdonable con un amigo, has herido a un familiar con tu verbo mordaz, palabra que sale ya no vuelve, es del otro, has elegido a la persona menos válida? Reconózcase, corríjase el yerro, discúlpese…y, como vulgarmente se diría, a vivir que son dos días.”

Remedios contra la depresión

Remedios contra la depresión 170 127 Rafael

 

Aquí me tienen nuevamente. Esta vez para comentarles una experiencia propia que creo que vale la pena compartirla. Ayer tuve la oportunidad junto a un grupo de amigos de asistir a una chocolatada navideña de niños con escasos recursos. 

Lo mas bonito es que los que salieron ganando finalmente fuimos nosotros porque nos queda una pequeña satisfacción interna de haber hecho lo correcto. No es que sea la obra social del año, al contrario, en realidad es muy poco para todo lo que deberíamos hacer, sin embargo, el ayudar a estos niños nos ha dejado unas ganas de seguir ayudando y que ojalá se puedan concretar el próximo año. Esas son quizá las cosas que realmente lo hacen feliz a uno. Yo creo que las personas generosas, serviciales, volcadas en darse a los demás son las menos probables en caer en el desánimo y la depresión.

Para muestra un botón, Mar Cogollos, una joven psicóloga mundialmente famosa que por un accidente tonto quedó hemipléjica a los 20 años, cuenta en su libro que cuando recién le pasó esto entró en una depresión tremenda: “Descubrí que podía hacer mucho por los demás. Ayudarme y volcarme con los enfermos del hospital en el que estaba hizo que pasase de puntillas por la fase de la depresión. A todos les sorprendió, a mi también, lo pronto que aterricé y acepté mi nueva condición. Pensé que si aquel día no me morí es porque aún tenía cosas importantes que hacer en esta vida.” 

Por eso dicen que uno de los secretos para ser feliz es darse y servir a los demás sin esperar que te lo agradezcan. Al respecto, Santiago Alvarez de Mon, uno de mis escritores preferidos nos dice: “No hay persona que en sus cabales sea capaz de aguantar una continua observación de si misma. El que se presta mucha atención, el que se embadurna solazadamente en su propio barro es mas propenso a cazar este virus moderno de la depresión. Por el contrario, las personas que tienden a vivir hacia fuera, que expansivas abren brazos donde todos entran, son fuertes y resistentes al contagio depresivo. No es que estén inmunes, quien puede decir de esta agua no beberé, pero las personas serviciales y generosas llevan mejor los embates de esta epidemia que solo a los psiquiatras tiene felices.”  

De hecho, estoy seguro que podemos aprender mucho más de la gente discapacitada, pobre, llenas de problemas, como la que hemos visto hoy, que viven en medio del cerro del Morro Solar, que de los gurús, de los gerentasos, de los ricos y famosos. Y es que los problemas enseñan más que las explicaciones perfectas de científicos eminentes o pedagogos enredados en sus esquemas. A través de su crecimiento, aceptación y de verlos con la cara sonriente, la gente herida nos ha enseñado que debemos aceptar nuestras debilidades y no pretender ser siempre fuertes y capaces porque es allí donde creamos barreras para ser felices. Ojo, no quiero decir tampoco que seamos mediocres, para nada, siempre hay que lucharla. 

Estos niños de hoy no viven pendientes de lo que los demás piensan de ellos, como si lo hacemos nosotros, y lo peor es que no nos damos cuenta que los demás están demasiado preocupados por lo que tú piensas de ellos para fijarse en ti. Es decir, que me compro mi IPOD último modelo para quedar bien con todos y lucirla y en realidad a la gente le importa un pepino mi IPOD y por gusto gasté tanto. En fin, si or estas fiestas navideñas, alguien se siente mas feelin de lo normal o le viene la depre, tomen nota de este eficaz remedio, les aseguro que no falla.

La ilusión de vivir siempre jóven

La ilusión de vivir siempre jóven 85 128 Rafael

 

Ayer fue el cumpleaños de mi papá, al que le guardo una infinita admiración por la forma como es, como se comporta, como lleva y ha llevado su vida. Cumplió 75 años, y una de las cosas que mas admiro de él son su ilusión por vivir y por mejorar cada día. De él aprendí aquella frase “Es una lástima que el tesoro de la juventud se lo hayan confiado a los jóvenes”. Y es que nosotros los jóvenes, (se que estoy en límite a mis 32 años pero insisto en considerarme de ese grupo), con tanto por hacer, con todo una vida por vivir, nos sobrecargamos de preocupaciones innecesarias, nos deprimimos con facilidad, perdemos la ilusión de vivir esta época en la que podemos aprovechar el tiempo al máximo por hacer tantos proyectos, no solamente a nivel personal, sino también en nuestros trabajos, o de ayuda a los demás. 

Ya lo decía Helen Keller: “La presente generación está perdiendo la capacidad de disfrutar de la vida desde el interior. Los jóvenes de hoy están perdiendo el gusto por las manualidades. Quieren máquinas que les canten, jueguen, hablen y lean. Reclaman y piden ser entretenidos en lugar de entretenerse por sí mismos” 

No concibo que alguien pueda ser feliz sin tener una ilusión que lo engrandezca como persona, cualquiera que sea, desde las mas pequeñas, como ilusionarnos porque llega el fin de semana y podremos aprovecharlo para hacer cosas que no tuvimos tiempo de hacer en la semana, o ir a una fiesta, o se acaba el día y volveremos a ver a nuestra esposa, enamorada, amigos, etc. O aquellas ilusiones mas a largo plazo, un viaje de vacaciones, un proyecto social que ayude a mejorar el nivel de tantas personas que lo necesitan, el inicio de un nuevo trabajo, o de una Maestría, etc. Todos tenemos no una, sino mil razones para vivir con ilusiones. En la medida que éstas nos sirvan para mejorar, o ayudar a alguien a hacerlo les aseguro que los dejarán mas satisfechos una vez cumplidas. 

Al respecto, me viene a la memoria el poema preferido de Matsushita, aquel japonés visionario, fundador de Panasonic: “La juventud no es un período de vida, es una forma de pensar, no son mejillas sonrosadas, labios rojos y rodillas flexibles, es fuerza de la voluntad, calidad de la imaginación, vigor de los sentimientos. Es la frescura de los hondos manantiales de la vida. La juventud significa el predominio temperamental del valor sobre la timidez, del ansia de aventura sobre el amor a la tranquilidad. No es raro encontrar mas vigor en un hombre de sesenta años que en un muchacho de veinte. Nadie se hace viejo por el número de años. Nos hacemos viejos al traicionar nuestros ideales. Los años pueden arrugar la piel, pero la renuncia al entusiasmo arruga el alma. La preocupación, el temor, la falta de confianza en uno mismo agobian al corazón y convierten en polvo al espíritu. Con ochenta o quince años, todos los corazones humanos sienten la atracción de la maravilla, el apetito infantil de lo que está por venir y la alegría del juego de vivir.”

Quizá el secreto de vivir siempre joven y lleno de ilusiones no esté en la cantidad de años que uno pueda haber acumulado, sino mas bien en el estilo de vida que uno lleve, en lo que haga con su tiempo, en las metas que se proponga llegar a corto y largo plazo, en la forma de lograrlas, y una vez logradas, en la satisfacción de haberlo hecho y trazarse unas nuevas.

Reglas para aprender a discutir

Reglas para aprender a discutir 128 86 Rafael

 

Somos muchos los que a veces tenemos muy mal carácter, de hecho he recibido muchos comentarios sobre el artículo de “Puedo controlar mi carácter?” razón por la cual estuve buscando escribir sobre el tema y encontré este texto en un libro de Tomás Melendo, en el cual nos brinda algunos consejos básicos que me he permitido copiar:

  1. Estudiar los problemas mas que discutir sobre ellos. De la discusión no puede salir la luz porque la apaga el apasionamiento.

  2. Pedir sinceramente al otro que nos explique su pensamiento. Nos sitúa en una condición óptima para contrastar objetivamente su deseo de fondo y provoca en el otro la actitud de apertura.

  3. Cambiar uno mismo como invitación para que el otro modifique su conducta. El principio es el siguiente: si

quieres cambiar al otro, cambia tu primero en algo. Siempre existe algo en el tono de la voz, en el modo de recriminar, en el de presentar el problema, en el que uno puede mejorar. Basta que lo hagamos para que la otra persona también adopte esa actitud de inmediato y cambie. Ahora bien, sería exagerado pretender que desde ese momento no caiga más en el defecto admitido, basta que luche. Lo importante es que cada uno reconozca las propias deficiencias.

  1. De nuevo el olvido de si mismo y la aceptación del otro. Si la discusión es con nuestro cónyuge, lo mas importante es el cariño, la comprensión honda y esforzada, la aceptación radical del modo de ser de nuestra pareja, y la falta de apego a nuestro yo.

  2. No eludas la discusión por encima de todo, ni la cortes saliendo ostentosamente de la escena, cuando temes estar equivocado. Y si hubieses obrado así ten la honradez de volver, pasado el momento del enfado, y replantear el asunto hasta alcanzar el acuerdo deseable.

  3. Ten la disposición habitual de reconocer tus defectos y errores y amar e incluso llegar a “sentir ternura” por los de la otra persona.

  4. Si adviertes que has dicho algo no objetivo o injusto, retíralo de inmediato lealmente, pidiendo perdón si es necesario (es decir: casi siempre).

  5. Evita agresivas y descalificadotas ofensas personales y actitudes irónicas o despreciativas.

  6. Presta atención para no proyectar inconscientemente en el otro la razón de tu mal humor. Mas vale desaparecer de la escena por un tiempo que descargar sobre el otro una tensión de la que no tiene responsabilidad.

  7. No levantes actas de las culpas de tu cónyuge o de con quien estés discutiendo, ni te empeñes en seguir echándole en cara otras cosas ya pasadas: menos cuanto mas graves o dolorosas hayan podido ser. Intenta vivir en el presente y mirar hacia adelante.

  8. Esfuérzate por comprender, si es el caso, que la rabieta del otro está surgiendo de una momentánea necesidad de desahogo.

  9. Permite al otro llegar hasta el final en la exposición de su malestar, intentando por todos los medios comprender su punto de vista, a menudo le bastará esa posibilidad amable de desfogue para calmarse en un 50%.

  10. Procura exponer tus razones de forma clara y breve, con la máxima calma posible y, si eres capaz, con un tanto de humor (que equivale a saber reírte de ti mismo, a no tomarte demasiado en serio) pero jamás con ironía.

  11. Consigue, como ya se ha sugerido, que incluso las discusiones mas violentas acaben con un gesto de reconciliación.

  12. Recuerden que quien responde al desprecio o al odio con el amor, siempre vence.