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Esa meta tan esquiva llamada felicidad

Esa meta tan esquiva llamada felicidad 225 299 Rafael

Esta semana recibí el artículo que publico a continuación, del boletín del IESE, (No. 2 a nivel mundial según el ranking de MBAs 2008 de la revista The Economist), con la venia de su autor, uno de los mejores profesores de la escuela, el Sr. Manel Baucells. Los dejo con la primera parte del artículo:

En los últimos años, la ciencia de la felicidad se ha consolidado como una nueva área de estudio que trata de determinar qué es lo que nos hace felices. El dinero suele ser lo primero en que pensamos. Pero, aunque el progreso económico es uno de los factores que mejora nuestro bienestar, nos engañamos y creemos que tener más dinero nos hará más felices de lo que en realidad nos hace.

El concepto económico de “utilidad” mide la satisfacción que nos procura el consumo de bienes y servicios, ya sean las necesidades y comodidades de la vida o el tiempo que pasamos con la familia y amigos, haciendo deporte, descansando, etcétera. A partir de este concepto, la felicidad se puede definir como la maximización de los comportamientos propios capaces de aumentar esa utilidad, es decir, la capacidad de satisfacer nuestras necesidades.

Si nos paramos a pensar en nuestra vida de cada día, el tiempo se revela como el recurso limitado por antonomasia. ¿Qué relación guarda el tiempo con el dinero y la felicidad?

En su artículo “Happiness and Time Allocation” (“Felicidad y reparto del tiempo”), el profesor del IESE Manel Baucells y Rakesh K. Sarin, de la UCLA Anderson School of Management de la Universidad de California, postulan que las personas más felices son aquellas que alcanzan un equilibrio adecuado entre trabajo y ocio. Si el trabajo proporciona dinero para consumir, y el consumo proporciona utilidad, lo mismo sucede con el ocio. Aunque la capacidad de adaptación del ocio es menor que la del consumo, es vital para comprender plenamente la felicidad, aseguran los autores. La amistad, la familia, dormir bien y hacer ejercicio aumentan la satisfacción personal. Aun así, muchos suelen renunciar a las actividades de ocio para trabajar y ganar más dinero en la falsa creencia de que cuantos más ingresos tengan más felices serán.

Los autores no ponen en duda los hallazgos empíricos que señalan que los ricos son generalmente más felices que los pobres, pero demuestran por qué la evolución de los índices de felicidad ha permanecido plana a lo largo de los años a pesar del espectacular aumento de la renta real en los países desarrollados. En Japón, por ejemplo, aunque la renta per cápita real se ha quintuplicado, no se ha registrado un aumento del índice medio de satisfacción personal. Otro tanto ha ocurrido en Estados Unidos y Reino Unido. El modelo del reparto del tiempo que presentan los autores explica porqué.

Adaptación y comparación social

nnExisten numerosas pruebas de que la utilidad derivada del consumo depende principalmente de dos factores: la adaptación o habituación a los niveles de consumo y la comparación social con un grupo de referencia o entre iguales.

¿En qué consiste la adaptación? A alguien que en sus tiempos de estudiante tenía un coche pequeño y viejo puede satisfacerle temporalmente la compra de otro nuevo más grande cuando consigue su primer trabajo, pero enseguida se adaptará al nuevo vehículo y lo asimilará como parte de su nuevo estilo de vida. Lo mismo sucede con los monos. En un experimento en el que a unos monos se les dio pasas en lugar de la manzana a la que estaban acostumbrados, sus neuronas se dispararon en respuesta al cambio. Sin embargo, tras darles pasas unas cuantas veces, la euforia terminó. Los animales se habían adaptado al nuevo alimento.

La comparación social también influye enormemente en nuestro nivel de felicidad. En general, nos comparamos con personas de un estatus y una renta similares al nuestro. Por ejemplo, es muy poco probable que un profesor universitario se compare con una estrella de cine o un “sin techo”. Lo más seguro es que compare su posición con la de otro profesor de una universidad parecida. Los medallistas olímpicos también se comparan con quien tienen por debajo y por arriba. Un estudio halló que los atletas olímpicos que ganaron una medalla de bronce son más felices que los que ganaron una de plata, ya que los primeros se comparan con quienes no obtuvieron ninguna medalla, mientras que los segundos se lamentan por no haber conseguido el oro.

Aunque la adaptación y la comparación social son hasta cierto punto inevitables, los autores creen que tienen efectos perniciosos que limitan nuestra capacidad para encontrar la verdadera felicidad. Necesitamos dar con maneras sanas de moderar estos dos factores, afirman. La meditación y la oración son algunos “ejercicios de reencuadre” que pueden ayudarnos a ver las cosas en su justa medida y atenuar la insatisfacción que produce la insidiosa comparación social.

Sugerencias para ejercer tu liderazgo en el día a día (Segunda Parte)

Sugerencias para ejercer tu liderazgo en el día a día (Segunda Parte) 300 238 Rafael

Continuando con el artículo del libro resumido de la semana pasada de Dale Carnegie, El líder en ti, va la segunda y última parte:

Escuche y aprenda

“Nadie es tan persuasivo como el que sabe escuchar”

Saber escuchar es la habilidad de comunicación más importante, incluso más que una buena presentación o habilidades de escritura.

¿Por qué es importante?

Usted no puede saberlo todo y escuchar a los demás es la mejor manera para aprender. Escuche a sus empleados, clientes,amigos, familia y críticos. Siempre tiene la opción de escoger si actuar o no basado en lo que ellos le dicen, pero al menos escucharlos le puede ampliar los horizontes. Las personas que saben escuchar, se concentran, hacen preguntas y dan respuestas concisas y llenas de reflexión. Al escuchar, no diga simplemente “si” o “no”. Inclínese para mostrar interés, sonría o frunza el ceño y mire directamente los ojos de su interlocutor. Saber escuchar le otorga más poder

Forme equipos para el mañana

Cómo manejar errores y aprender a criticar

Critique con gentileza, o no lo haga

Nada hiere más el ego, que saber que hemos fallado o tomado una mala decisión. El criticismo negativo puede dañar en gran medida a una persona y finalmente daña a la organización, ya que la gente que ha sido criticada negativamente, se arriesga menos y es menos creativa al hacer su trabajo.

Usted puede manejar los problemas de las personas sin herir sus egos ni dañar a la organización, orientándose por estos principios básicos:

1.- Hágale saber a las personas que equivocarse está permitido: usted puede hacer llegar este mensaje, admitiendo sus propios errores. Ríase de ellos si puede, pero no trate de minimizar el impacto que estos han ocasionado en el negocio.

2.- Piense dos veces antes de criticar o culpar a alguien: los empleados motivados quieren desempeñarse bien; ellos no van al trabajo a dañar expresamente sus trabajos. Por esto, si una persona sabe que cometió un error, sabe por qué y qué necesita a hacer para que no vuelva a ocurrir, entonces no le diga nada. Esta persona ya se siente mal ¿para qué hacerlo sentir peor? Recuerde la meta final: una organización productiva y manejable.

3.- Cuando tenga que criticar, hágalo con respeto y de forma constructiva: algunas veces es inevitable tener que hacer una crítica –cuando los errores se cometen muy seguido o cuando crea una situación de peligro-. Empiece siempre con un cumplido y apreciación honesta hacia la persona; comuníquele que usted esta consciente de los logros que ha alcanzado dentro de la organización, luego háblele de lo que usted cree que debería mejorar y finalmente, termine con una conversación acerca de cuán importante es esta persona para la compañía.

Establezca metas claras y desafiantes

Las metas mantienen los esfuerzos canalizados y permiten medir el éxito; es muy fácil vagar al no tener metas, porque nada es urgente, se desperdicia el tiempo, no hay fechas límites y nunca hay nada que hacer. Sin embargo, tener metas es la única forma de alcanzar un éxito extraordinario; si usted no posee meta alguna, bien vale la pena preguntarse:

– ¿Qué quiero ser yo realmente?

– ¿Qué tipo de vida quiero llevar?

– ¿Voy en dirección correcta?

Mantenga la preocupación y el estrés alejados

Dale Carnegie advierte que es imposible vivir en el pasado o futuro y que tratar de hacerlo puede afectar negativamente nuestros cuerpos y mentes; es por esto que recomienda que vivamos plenamente el único tiempo que es posible vivir: el presente. Enfoque su atención en el “hoy” y “ahora”, ya que es el único lugar en donde usted puede actuar para lograr sus metas. Considere las probabilidades. Muchos de nosotros pasamos mucho tiempo preocupándonos por cosas que nunca llegan a ocurrir. Una forma de mantener esas preocupaciones alejadas de nuestras mentes, es estando conscientes de las probabilidades matemáticas de que un evento ocurra; esto lo ayudará a ver sus inquietudes desde otra perspectiva. Manténgase ocupado

Preocupaciones Genuinas

Algunas veces existen razones reales para preocuparse (ej: si comete algún error grave en su organización), si esto ocurre, trate de mejorar la situación, siguiendo este proceso:

– Pregúntese qué es lo peor que puede pasar.

– Prepárese para aceptar lo peor.

– Trabaje de forma calmada y metódica para mejorar lo malo.

Deje que el entusiasmo lo guíe

Su entusiasmo es vital si quiere que las demás personas respondan positivamente, por ejemplo: a un proyecto, cambios dentro de un departamento, etc. No trate de realzar el entusiasmo con una voz o actitud exagerada; recuerde que el entusiasmo, es un sentimiento que viene de adentro. Dale Carnegie escribió: “la forma de adquirir el entusiasmo es creyendo en lo que hace, en usted mismo y en querer cumplir un objetivo determinado. Así, el entusiasmo llegará de forma natural y sin presiones”.

Aves de paso

Aves de paso 400 300 Rafael

Hoy me enteré que murió un amigo de 49 años haciendo deporte. Hace dos semanas le detectaron un tumor maligno a una tía. Estos dos hechos tan seguidos me han hecho recapacitar sobre la única cosa que tengo segura en esta vida, que es la muerte, haga lo que haga, pasará a recogerme.

Uno lee siempre en los diarios que hay países en los que la gente muere como si nada, pero es cuando te toca vivirla en carne propia, ya sea la tuya o la de un ser querido, cuando le tomas mayor importancia, cuando realmente te impacta. ¿Alguna vez nos hemos puesto a pensar en eso? ¿Estaremos preparados para darle la bienvenida?

Al respecto, decía el Papa en su discurso de comienzos de mes por el día de todos los muertos que la muerte prematura de una persona que nos es querida supone una invitación a no detenerse viviendo de modo mediocre, sino a tender lo antes posible hacia la plenitud de la vida, es decir a dedicarse a vivir como si fuera el último día de nuestra vida, y esto no significa vvir pesimistas ni deprimidos, sino todo lo contrario, entusiastas, terminando el trabajo muy bien hecho, buscando apoyar a los que te necesitan, teniendo rectitud de conciencia en el obrar, porque de esa manera, no habrá nada que temer si llega el momento.

Continuando con lo que dijo El Papa, recordó que “si Dios llama a sí a un justo antes del tiempo, es porque sobre él tiene un diseño de predilección que nosotros no conocemos. Existe un contraste entre lo que aparece a la mirada superficial de los hombres y lo que en cambio ven los ojos de Dios. El mundo considera afortunado a quien vive muchos años, pero Dios, más que a la edad, mira la rectitud del corazón. Todo acaba, todos en este mundo estamos de paso. Sin embargo, quien acoge a Dios puede vivir ya durante su existencia terrena un anticipo de la eterna ya que es la felicidad a que aspira en profundidad el corazón de todo hombre”.

Conversaba hace un tiempo con un amigo sobre el tema que me decía, si pues, puede que tengas razón, pero todavía soy joven, cuando tenga 60 años ya me dedicaré a cambiar mi estilo de vida. Le comenté, el día que la torre de Pisa se caiga, para que lado crees que se va a caer? Obviamente para el lado que ha estado inclinada durante toda su vida. Pues lo mismo con nosotros, el día que nos toque, nos agarrará del lado que hemos escogido vivir.

Mi papá, extraordinario médico, escribió un folleto sobre la muerte que se llama “Una puerta que se abre al amor.” En resumen, lo que él explica es que la vida no se pierde, solo se cambia, y es un cambio para bien, porque Dios siempre “cosecha” en el mejor momento. 

Les copio algunas frases del folleto que seleccioné y que me parecieron muy ciertas:

  1. La muerte es bifronte, tiene dos caras: una da hacia nosotros, los que nos movemos en el tiempo; es más bien fea, triste, deforme, repugna al poco de producirse. Pero tiene otro rostro, el que da a la eternidad. Éste es como el rostro de un niño recién nacido, porque el día de la muerte es, «el día del verdadero nacimiento», porque inicia la vida que ya no muere. Es un cambio ventajoso.

  1. A los “otros”, la muerte les para y sobrecoge. -A nosotros, la muerte -la Vida- nos anima y nos impulsa. Para ellos es el fin: para nosotros, el principio. (Camino, 738)

  1. Cómo amaba la Voluntad de Dios aquella enferma a la que atendí!: veía en la enfermedad, larga, penosa y múltiple (no tenía nada sano), la bendición y las predilecciones de Jesús: y, aunque afirmaba en su humildad que merecía castigo, el terrible dolor que en todo su organismo sentía no era un castigo, era una bendición, porque le ahorra un buen tiempo de purgatorio.

  1. Cara a la muerte, ¡sereno! Así te quiero. No con el estoicismo frío del pagano; sino con el fervor del hijo de Dios, que sabe que la vida se muda, no se quita. ¿Morir?… ¡Vivir!

  1. La muerte llegará inexorable. Por lo tanto, ¡qué hueca vanidad centrar la existencia en esta vida! Mira cómo padecen tantas y tantos. A unos, porque se acaba, les duele dejarla; a otros, porque dura, les aburre… No cabe, en ningún caso, el errado sentido de justificar nuestro paso por la tierra como un fin.

  1. ¡No me hagas de la muerte una tragedia!, porque no lo es. Sólo a los hijos desamorados no les entusiasma el encuentro con sus padres.

No tengas miedo a la muerte. Vendrá en el tiempo, en el lugar y del modo que más convenga. “En esta vida todo tiene arreglo menos la muerte, y la muerte, lo arregla todo.”

¿Cómo gestionar lo imperfecto?

¿Cómo gestionar lo imperfecto? 192 136 Rafael

Hace un par de semanas tuve la suerte de asistir al Congreso de Gestión Humana y el orador principal fue Javier Aguado, español considerado uno de los 10 mejores conferencistas de Europa actualmente. Su libro fue uno de los 5 más vendidos de Management el 2007. Habló sobre la gestión de lo imperfecto. Es decir, como gestionar en el trabajo, en la vida personal, en la familia, en lo social, nuestros temas del día a día que son imperfectos, como salir adelante con ellos.

A continuación les escribo un resumen de las notas que tomé en la conferencia, que me han servido bastante y espero les sirva a ustedes también.

Para gestionar el cambio se necesitan 3 cosas, saber donde estoy, saber donde quiero llegar y saber como hago para llegar. Es el inicio para planificar cualquier estrategia, un método infalible, pero que debe ir acompañado de la otra parte que es la implementación, es decir, no basta con tener todo planificado y las buenas intenciones de cambiar, sino ponerlo en marcha.

Mencionó también que un problema cuando ya no puede dejar de ser problema es un hecho, y ante un hecho es inútil enfadarse. Ante lo irresoluble, las 3 opciones más comunes son:

  1. El enfado: Gente enfadada con la realidad

  2. El pacto: Lo irresoluble ofrece oportunidades. “Son tiempos buenos porque son tiempos malos”, es decir, aprovechar lo que pasa para sacar un bien, hacer “limonada del limón”

  3. Priorizar: Es decir, enfocarse en lo más importante y resolverlo primero. Lo demás probablemente quede sin solución pero tendremos la seguridad que ya resolvimos lo más importante.

Otra recomendación importante que dio es la relacionada a la importancia de la meditación. Meditemos en las noches, y para esto es bueno plantearse cuatro preguntas:

  1. ¿Qué hice bien hoy?

  2. ¿Qué hice mal hoy?

  3. ¿Qué pude hacer mejor?

  4. ¿Cómo puedo corregir esto?

Y es que una de las enfermedades que afecta al mundo es la falta de silencio. Necesitamos silencio para meditar que hicimos bien y que hicimos mal. “Piensa lo que quieras, pero piensa”. La gente hoy en día actúa sin pensar, las palabras se le salen, los actos los hace espontáneamente, y por eso hay tantos problemas.

Otra de las recomendaciones es que hay que leer muchísimo, así como también señalar las imperfecciones irresolubles para ver cuales tienen solución.

Habló también sobre la lógica de la familia y la de la empresa:

En la familia utilizamos la gestión del fracaso. Ej. Es tonto pero es mi hijo, igual lo quiero. En la empresa no, en la empresa si es tonto a la calle. En la empresa sólo utilizamos la gestión del triunfo. ¿Por qué?

Otro punto importante es que hay cuatro formas de actuar relacionadas a la eficiencia:

  1. Podemos hacer bien el bien: conseguir los resultados que la empresa propone y tener al personal contento y comprometido.

  2. Podemos hacer Mal el bien: Conseguir resultados pero la gente sin compromiso

  3. Podemos hacer Bien el mal: No lograr resultados pero un gran clima laboral

  4. Podemos hacer Mal el mal: ni resultados ni la gente está contenta.

¿En cuál de éstos nos encontramos nosotros?

Hay que exigirle a la gente. La gente se desanima cuando no es exigida. “Si aprecias a alguien trátalo como lo que es, si lo aprecias más, exígele como lo que quieres que sea”.

Dos de las herramientas que ayudan en este tema son el feedback y el coaching que sirven para detectar nuestras imperfecciones. Los directivos deben ser concientes de que no lo pueden ni lo saben todo. No son supermans.

Con lo irresoluble tenemos que llevarnos bien, hay que pactar, hay que divertirsre. Lo que no debemos es sufrir.

Una de las frases más brillantes del Management las dijo el Rey León: Lo más importante es que cada uno encuentre su lugar en el ciclo de vida.

Para gerenciar personas debemos ver el lado positivo de la gente. “ A mis amigos tuertos los miro de perfil”.

No juguemos a denunciar todo lo que no funciona, por el contrario, aprendamos a gestionar lo imperfecto, a saber llevar las contrariedades del trabajo y de la vida en general con paciencia, sabiendo que todo siempre pasa por algo y es para bien.

Apúntenme en el equipo que sabe facilitar vidas, porque hay dos tipos de personas, las que le facilitan la vida a los demás y las que se las complican.

¿Qué yo puedo ser un santo??? ¿Y para qué?

¿Qué yo puedo ser un santo??? ¿Y para qué? 305 231 Rafael

Aquellos que no han escuchado este concepto nunca en su vida, me creerán loco, que me falta un tornillo, o sino una suerte de cucufato radical, pues lamento desilusionarlos, ni lo uno ni lo otro, aunque pensándolo bien, quizá si tenga algo, o peor aun, quizá mucho de loco, pero creo que es necesario serlo para entender muchas cosas. Entendiendo loco como aquella persona que se atreve a pensar diferente al resto, y sostener sus ideas a pesar de que a priori sabe que será difícil que lo entiendan.

Y si pues, cuando me enteré sobre este tema de la santidad, me imaginé un curita en una iglesia con harta vela prendida, pero la verdad es que el concepto está muy lejos de eso. Uno puede ser santo en su vida, en la que le haya tocado, siendo deportista, empresario, ama de casa, rockero, futbolista, lo que sea, lo que se trata es de lo que uno haga, hacerlo bien y esforzarse por hacer feliz a los demás.

Me han dicho, “Oe Rafa, que haces hablando de esa vaina, quédate con lo de autoayuda nomás. Eso de hablar de Dios está “out”, ya no está de moda, es para los tarados, los nerds.” No lo creo, no digo que no los hayan, si pues, y muchos, pero también hace falta que se hable de esto, porque valgan verdades, es lo más importante que nos pasará en nuestra vida, nuestro destino eterno.

“Ah si? ¿Y que gano con eso? Mucha complicación, mejor me quedo así nomás.” Esa fue mi primera respuesta, pero me quedé con la duda, le di vueltas al tema, y el idiota no era el que me lo dijo, sino yo. No tenía nada que perder, pero si muchísimo que ganar. Si hago ese esfuerzo para hacer las cosas bien y vivir “como Dios quiere”, pues lo más probable es que me vaya al cielo, y me ahorro el sufrimiento de irme al infierno, así de claro, así de sencillo. Me podrán decir: “Si claro, pero esa vaina del infierno no existe, es puro cuento nomás, que, te la estás creyendo?” ¿No existe? Ok, buena suerte cuando te mueras, porque la vas a necesitar en cantidades industriales….No te das cuenta que te la estás jugando? Si no existe, no pasó nada, no perdiste nada por vivir una vida digna, pero si existe y te vas al infierno, ay ay ay, ahí te quiero ver, quemandote de por vida.

No soy ningún alarmista, pero si me gusta decir las cosas como son y mi punto de vista bien clarito. Y bueno, creo que esta idea de la santidad es realmente bien potente, muy importante porque al final, es lo que define nuestra eternidad.

Bueno pues, y como serlo? No es fácil pero tampoco imposible, dicen que es más fácil ser un genio que un santo, pero es más asequible ser un santo que un genio, es decir, está al alcance de todos. Es trazarse una plan de vida sin concesiones ante las dificultades y tentaciones. Exige pasos firmes, concretos, la decisión de serlo implica dejar de hacer varias cosas que hacemos que no son correctas y que eso sea una forma de vida, no flor de un día; pues, de ordinario, los propósitos generales sirven para poco.

nn¿Quieres una receta para ser santo? Te la doy de primera mano, de San Josemaría un santo de nuestra época: “…Por eso, me convenceré de que tus intenciones para alcanzar la meta son sinceras, si te veo marchar con determinación. Obra el bien, revisando tus actitudes ordinarias ante la ocupación de cada instante; practica la justicia, precisamente en los ámbitos que frecuentas, aunque te dobles por la fatiga; fomenta la felicidad de los que te rodean, sirviendo a los otros con alegría en el lugar de tu trabajo, con esfuerzo para acabarlo con la mayor perfección posible, con tu comprensión, con tu sonrisa, con tu actitud cristiana. Cumple el pequeño deber de cada momento: haz lo que debes y está en lo que haces. Rectificar. -Cada día un poco. Y todo, por Dios, con el pensamiento en su gloria, con la mirada alta, anhelando la Patria definitiva, que sólo ese fin merece la pena.

Acá los dejo con el testimonio de un actor, Eduardo Verástegui, que se dio cuenta de este tema e hizo algunos comentarios muy interesantes: http://www.youtube.com/watch?v=y9c8NwcC7LY

Hoy no bastan mujeres u hombres buenos. –Además, no es suficientemente bueno el que sólo se contenta con ser casi… bueno: es preciso ser “revolucionario”. ¿Lo intentamos?

¿Y en qué me afecta la crisis financiera?

¿Y en qué me afecta la crisis financiera? 299 220 Rafael

 

Esta debe ser una de las preguntas de moda hoy en día, porque de alguna manera nos afecta a todos. Tanto los millonarios que han visto desaparecer sus fortunas como los ciudadanos del día a día, que nos preocupamos porque la caída de la Bolsa nos ha dejado sin fondos de pensiones para nuestra vejez, o en nuestro trabajo la crisis se haya sentido o se vaya a hacer sentir en el 2009.

Y es que ¿es justo que por la forma de actuar de inescrupulosos o inmorales banqueros de inversión americanos todos tengamos que pagar los platos rotos? Más allá de centrarnos en contestar estas preguntas, creo que es una advertencia que nos llama a pensar más allá de eso.

En el fondo lo que ha contribuido a los problemas no sólo ha sido una falta de capital monetario, sino también una falta de capital espiritual. James Malloch, una de las cabezas del Lehman Brothers, Banco de Inversión americano, dijo esta semana que el capital espiritual, que se aumenta a través del cultivo y la práctica de las virtudes, añade algo que el capital social no tiene. Este capital espiritual, debe ser algo más que sólo un ejercicio de relaciones públicas, que en nuestros días se suele denominar responsabilidad social corporativa, pero que con frecuencia no es sino un dispositivo para rechazar las críticas de las organizaciones no gubernamentales. Tiene que estar más relacionado hacia la forma en que uno trabaja, esforzarse por hacerlo lo mejor posible, con compromiso, con afán de terminar las cosas bien hechas, de forma ética, en beneficio de la empresa y no de uno mismo. Esa es exactamente la forma en la que no se tomaron las decisiones que ocasionaron esta crisis. Se veía venir, sin embargo, prefirieron elevar el riesgo por hacerse más ricos, sin medir las consecuencias.

Las actuales crisis financieras nos muestran la importancia de construir la vida sobre las cosas que realmente tienen valor en la vida. Esta semana, el Papa a pesar de no ser un economista se pronunció respecto a la crisis y dijo lo siguiente: “…Lo vemos ahora en la caída de los grandes bancos: este dinero desaparece, no es nada. Y así todas estas cosas, que parecen la verdadera realidad con la que contar, y que son realidades de segundo orden. Debemos cambiar nuestra idea de que la materia, las cosas sólidas, que tocamos, sean la realidad más sólida, más segura.”

Invitó también a reflexionar donde construir la casa de nuestra propia vida, sobre la arena o sobre la roca. “Sobre la arena construye quien construye solo sobre las cosas visibles y tangibles, sobre el éxito, sobre la carrera, sobre el dinero. Aparentemente estas son las verdaderas realidades. Pero todo esto un día pasará. Quien construye la vida sobre estas realidades, construye sobre arena. Es innegable que las demás realidades, cuando son comparadas con Dios, descubren sus límites. Son verdades penúltimas, pero no son la verdad última”.

Es decir, los temas espirituales, los principios, los valores de una persona se construyen sobre roca. todo lo demás es un medio, no es un fin en si mismo, sólo cuando nosotros le damos un nivel de importancia tal y confundimos las cosas. El dinero es sólo un medio (como muchos) para llegar a ser más feliz, tanto en esta tierra como en la otra. Al final podemos llegar a serlo con mucho o con poco, Y esto me trae a colcación, un antiguo artículo de este blog: ¿Con cuánto dinero se puede comprar más felicidad? La verdad es que más dinero, nos da más felicidad, la pregunta es cuánto más felicidad nos dará y todo lo que uno hace para conseguir ese dinero. Manel Baucells decía que había que reflexionar si había valido la pena matarse trabajando, a costa de disminuir tiempo con la familia, con un nivel de estrés al borde del colapso, a fin de ganar más dinero para comprarse un auto y una casa nuevo, y mudarse a un barrio exclusivo en el cual siempre habría gente más rica que uno. Y en todo ese proceso haber perdido amigos, familia, tiempo para darlo a los demás.

Donde está nuestro tesoro está nuestro corazón dice aquella vieja frase andaluza. Si nuestro tesoro está en la Bolsa, en nuestros ahorros, pues habrán razones y muchas para alterarse, pero si reorientamos nuestro tesoro y nos enfocamos en cuales son la actividades más importantes para nosotros, para nuestras familias, nos daremos cuenta que el enfoque cambia completamente, los problemas son menos problemas, y en todo caso la solución está al alcance de nuestras manos y no de lo que hagan la FED, el G7 ni los grandes empresarios, y es que en mi vida mando YO! Y por ende soy el único con derecho a autorizar quien puede interrumpir mi tranquilidad y en que nivel.

Sugerencias para una pareja feliz

Sugerencias para una pareja feliz 300 168 Rafael

La semana pasada hablamos sobre las causas de crisis en los matrimonios, esta semana quedé con ustedes en analizar las sugerencias para una pareja feliz. Les recuerdo que estas sugerencias no han salido de mi, ya que no soy ningún experto en el tema, sino más bien de lo que dicen especialistas de la talla de los españoles Tomás Melendo, Alberto Vásquez y Enrique Rojas, expertos a nivel mundial en estos temas.

Como primera recomendación se basan en mejorar la comunicación, al respecto dan los siguientes consejos:

• Comunicarse es mas que conversar, es compartir los propios sentimientos, necesidades, alegrías y esperanzas.

• Reglas de comunicación: Saber escuchar, repetir para validar lo dicho, responder, adecuar los gestos a la palabra.

• Cuando pelean, saber pelear, lo mejor es como los chinos, que ganan las peleas sin pelear, pero sino se puede, decir todo claramente siempre y cuando no se hiera ni se ofenda, atacar el hecho y no a la persona. Es peor no pelear porque se explota.

• Si se dice algo ofensivo o injusto retirarlo inmediatamente, reconocer defectos y errores.

• Permitirle al cónyuge llegar hasta el final antes de responder

• El arte de centrarse en un tema concreto para no traer hechos del pasado y/o la lista de agravios.

• Hablar suprimiendo frases como “Siempre haces…”, Nunca me dices, Todos tus amigos…”

• Solos pueden discutir, delante de terceros ya no.

• Los problemas se calman no con un grito, sino con una caricia.

• Cuando uno no quiere, dos no pelean.

Asimismo, sugieren las siguientes claves para construir una pareja feliz:

• El matrimonio debe cultivarse día tras día, el enemigo mas insidioso es la rutina. El amor se nutre de multitud de pequeños gestos y atenciones.

• Si la relación con Dios es buena, por ende la relación con los esposos lo será también buena.

• Hablar sobre lo que va bien y lo que podría ir mejor.

• Instrucciones para la esposa:

• Quiere a tu marido por encima de todo, de tu carrera, de la casa.

• No hables por hablar, aprende a escuchar con paciencia a tu marido.

• No te engañes pensando en que con otro hombre puedes mantener una relación de simple amistad.

• No gastes mas de la cuenta por lujo, capricho o falta de atención.

• No exageres las contrariedades ni finjas un excesivo dolor para inducir a tu marido a hacer lo que quieres.

• Cuida tu aspecto externo

• No envidies a otras mujeres ni pongas como ejemplo a otros maridos.

• Consejos para los maridos:

• Quiere a tu mujer mas que a cualquier otra, también cuando el paso de los años la vaya dejando en desventaja

• No pases demasiado tiempo con tu mujer lamentándote del trabajo.

• Escribe bien grande la fecha de cumpleaños, aniversarios y otras fechas importantes.

• No olvides que tu madre es la suegra de tu mujer, a prevenir celos.

• No tengas vergüenza en decir a tu mujer que la amas y demostrárselo en cosas concretas

• Convéncete de que el negocio mas importante de tu vida es tu familia.

Por último, nos recomiendan:

• Conocer el equilibrio entre los sentimientos y la razón. Al principio todo es sentimiento, emoción y varía conforme el paso de los años.

• Compartir sentimientos, ideas y creencias.

• En lugar de mirar los obstáculos, descubrir las posibilidades.

• No hay matrimonio feliz sin sacrificio mutuo. Pero no es un buen principio esperar que sea el otro el que empiece. Pon amor y encontrarás amor.

• Esforzarse cada día. Quien renuncie al esfuerzo ha firmado la sentencia de muerte de su matrimonio.

• Potenciar la espiritualidad.

• Dos días a la semana dejar el trabajo a una hora en punto para llegar a casa cuanto antes.

• Hacer un equitativo reparto de tareas de la casa y cumplir cada uno lo que le toca.

• Hablar de dificultades económicas con sentido positivo, proponiendo soluciones antes de hacer tragedias.

• Una vez al mes hacer una excursión por los alrededores.

• Tres días a la semana quedarnos media hora a hablar, sin televisión, antes de irnos a la cama.

• “El matrimonio debe luchar sin tregua contra un monstruo que todo lo devora: La costumbre.” Honorato de Balzac

• Incidir siempre en la parte afectiva, un beso puede darse de mil maneras, esa agarrada de mano, ese abrir la puerta.

• Se trata de luchar, no de vencer siempre.

• Hay que empezar cada día con una página en blanco, olvidando los borrones y tachaduras del día anterior.

• Hacer repetidos esfuerzos de voluntad por mejorar y pulir las dificultades de la convivencia.

• Los días rosas, “Dime lo que te gusta que te voy a dedicar un día”, no es mas que engreír al cónyuge y cumplir todo lo que le gusta.

• Frenar la tendencia a controlar, vigilar e inspeccionar al cónyuge.

¿Cómo te ves dentro de 5 años?

¿Cómo te ves dentro de 5 años? 560 372 Rafael

Esta es una de esas preguntas que suelen hacerse en una entrevista de trabajo, la he hecho varias veces, puede medir varios factores, capacidad de enfoque de la persona, pensamiento estratégico, sinceridad, capacidad de abstracción, etc. Sin embargo, es una pregunta completamente válida y necesaria para que cada uno de nosotros se la haga y pueda reflexionar. No hay respuestas buenas ni malas, sin embargo, pasaré a copiar textualmente una que leí la semana pasada en el libro “No soy Superman” de Santiago Alvarez de Mon, invitado de la casa a este blog. Ocurre en un proceso de coaching y la respuesta me sacó de cuadro, realmente me pareció extraordinaria, me dio mucho gusto leer una respuesta en la que se establece claramente el orden, la importancia y la jerarquía que se le da a las cosas más importantes de la vida:

“¿Cómo visualizas tu carrera a medio y largo plazo?, ¿Cómo te ves dentro de tres años? ¿Qué es lo que más te ocupa y preocupa?

No tengo la más remota idea. No soy hombre de proyectarme al futuro, de trazar grandes planes, luego viene la vida con las rebajas. Miguel de Unamuno decía: “Nada de plan previo, que no eres edificio. No hace el plan a la vida, sino que ésta la traza viviendo. No te creas más, ni menos, ni igual que otro cualquiera, que no somos los hombres cantidades. Cada cual es único e irrepetible, en serlo a conciencia pon tu principal empeño.” En ese nombre, legítimo y ambicioso afán, ser yo mismo, el factor que más me preocupa es el uso de mi tiempo.

Aunque todavía soy joven, cada vez soy más conciente de que el tiempo es el recurso por antonomasia, los días perdidos no vuelven, y al final del trayecto los echaremos de menos. No quiero que a mí se me pase. Antes que profesional, soy persona, padre, marido, ciudadano… y todas esas dimensiones de mi personalidad se ven sacrificadas si no trabajo de un modo más riguroso y eficiente. Si hay que quedarse un día hasta las doce de la noche, si una semana hay que dejarse la piel para sacar un proyecto a tiempo, se arrima el hombro, se hace un esfuerzo extra y adelante. Lo que no tolero es que se confunda cantidad de horas en la empresa, algunas ociosas, otras dedicadas al peloteo y el que dirán, con calidad, lealtad y compromiso. Esa forma maniquea y reduccionista de medir a profesionales supuestamente maduros e independientes me repugna.

Retomando la pregunta, no me preocupa dónde estaré en unos años, hasta me divierte no tener ni la más remota idea. Sí me da vueltas a la cabeza, en cambio, pensar que va a ser de mis hijos. Como serán, a que se dedicarán, con quien compartirán sus vidas, si alzarán el vuelo por sí solos, son interrogantes que frecuentemente pululan en mi mente. En mi vida las palabras éxito y fracaso tienen mucho más que ver con la suerte de mi esposa y mis hijos, su bienestar y felicidad futuros que con mis logros y consecuciones profesionales. No sé quien dijo que si alguien te hace daño es porque tú le autorizas, tú le has dado ese poder. Pues bien, las posibilidades de que los avatares de mi carrera profesional me puedan desestabilizar son remotas. No hablo de indolencia y de impasibilidad, me atrae encontrar en el trabajo fuentes de desarrollo personal, además de la ansiada independencia económica. Así, y con todo, no me sentiría frustrado si ciertas posiciones no me son dadas. Si llegan intentaré responder a la confianza depositada en mi persona, y si no, no es ninguna tragedia, no se va a derrumbar mi mundo personal. Con mi familia es bien distinto. Ahí están puestas mis ilusiones, mis sueños, mis afectos y sentimientos más íntimos Mi felicidad pasa por la de ellos, ni más ni menos. Sé que esta postura, llevada a su extremo, me puede granjear grados de impotencia y angustia. Me digo todos los días que es su vida, no la mía que la libertad es una palabra sagrada pero no puedo evitar reír y respirar hondo cuando están bien, y sufrir y encogérseme el corazón cuando la vida, ésta es una sociedad muy agresiva y cruel, les pega y pone a prueba.”

La importancia del compromiso en el matrimonio

La importancia del compromiso en el matrimonio 231 299 Rafael

Hace ya un buen tiempo que no escribía sobre el matrimonio y considero un tema más que necesario porque hay que empezar a equilibrar la balanza. Se lee continuamente en los diarios, la cantidad de fracasos, rupturas, términos de matrimonio, y la gente se va haciendo la idea de que es hasta cierto punto normal. Y no es así, lo normal es que funcione, y funcione para siempre.

El gobierno cree que ha hecho un gran logro por crear un sistema de agilización de divorcios a través de las Municipalidades y no se da cuenta que lo que hace es darle un remedio eficaz pero para otro problema. Lo que necesita la gente no es que le agilicen el divorcio, sino que le den herramientas para no llegar a divorciarse, para construir, defender y trabajar el matrimonio. En ese sentido, ¿ha hecho algo el gobierno? Me imagino que muy poco porque no he escuchado de nada.

Y no es complicado hacerlo. Ayer releía “Mas allá del si, te quiero” de Aníbal Cuevas, el libro de un experto amigo español en temas de matrimonio. Y en él explicaba que contraer matrimonio significa querer mantener el compromiso contra viento y marea, poner los medios cada día para que así sea, poder estar seguro aunque nos acompañen las caídas, los malos momentos y las debilidades propias del ser humano.

El problema acá es que la gente se casa pero no está dispuesta a aguantarle pulgas a nadie. Para que se termine el amor no hacen falta violencia familiar, basta con dejar pasar como invitados permanentes a aspectos tan insignificantes como el aburrimiento, la monotonía, la falta de ilusión la poca delicadeza en el trato con el conyugue, la escasa dedicación, en fin, la mediocridad, que hacen que cada día se vaya deteriorando la relación.

Y claro, como no están dispuestos a ceder, entonces optan por terminar, sin darse cuenta que los principales perjudicados son ellos mismos. Creen que ya no hay amor porque no tienen el mismo “sentimiento de cuando s conocieron”. Y es que cuando uno se enamora sólo tienen ojos el uno para el otro y no existe nada más en el mundo. Pero lo que no saben es que en esa etapa priman los sentimientos. Decía Anibal Cuevas en su libro: “Esta manera apasionada de amar manifiesta algo que es característico del matrimonio: la unidad y la indisolubilidad. Ese primer deseo de unidad y de indisolubilidad que acompaña la primera etapa del amor y que es, hasta cierto punto, irracional de paso a un estado más tranquilo del amor. No es posible vivir exclusivamente del sentimiento y la pasión. Cuando una pareja decide casarse lo que está haciendo es racionalizar en cierta medida lo que está pasando.

Hasta ese momento son los sentimientos los que rigen la relación, sobre ellos está fundado el deseo de estar siempre juntos. Al tomar la decisión de casarse lo que se está haciendo es afirmar que lo que ocurre se quiere mantener el tiempo. Estos deseos de estar juntos y para siempre los quieren reafirmar.

Es en este momento cuando surge el compromiso real, un acto libre de la voluntad por el cual quienes se casan se comprometen a mantener la unidad y la indisolubilidad de su amor.

No aceptar esto supone no entender la verdadera naturaleza del matrimonio, que no consiste en legalizar un sentimiento sino confirmar un compromiso. Hasta antes de casarse no existe un compromiso firme de mantener el amor, por tanto, entra dentro de lo natural que pueda haber una ruptura si desaparece el deseo de estar sólo contigo y para siempre.

Algo distinto ocurre cuando ya se ha aceptado el compromiso de mantener las características del amor en el matrimonio. Aceptar el matrimonio supone aceptar lo que es sustancial y comprometerse a vivirlo.

Aceptado el compromiso, corresponde a los esposos poner los medios para mantener esos deseos consustanciales de unidad e indisolubilidad que ya no sólo se sustentan en los sentimientos, sino también en la libertado y en el querer.

Los sentimiento son oscilantes, aparecen y desparecen dependiendo de muchos factores, por ello no deben ser el sustento del amor matrimonial ni se les debe dar un papel determinante. Lo determinante y definitivo del matrimonio es el compromiso adquirido libremente de querer sólo y siempre al cónyuge.

Mantener este compromiso puede costar esfuerzo pero no es imposible. Los sentimientos pueden ser buenos aliados y por ello corresponde a los esposos avivarlos y hacerlos crecer cada día para que acompañar al compromiso adquirido.”

La muerte, aquella indeseable

La muerte, aquella indeseable 300 208 Rafael

Ayer me pasaron un video muy bueno que adjunto al final de este artículo en el que un profesor de la Universidad Carnegie Mellon de USA da a sus alumnos su última clase porque que ha sido informado que tiene un cáncer terminal. Pero lo mejor de esto es la manera como toma la adversidad y hace limonada del limón, es decir, le saca provecho a todo lo que le pasa.

Y es que así llegan los problemas, sin pedirlos y sin pensarlo, cuando uno menos lo espere, y así seguramente nos llegará también la muerte. Decía Joaquín Sabina que la muerte es una amante despechada que juega sucio y no sabe perder. Es la única cosa segura en esta vida, porque a todos nos llegará, a unos ya con una edad avanzada y a otros muy jóvenes, pero será cuando más nos convenga. Dios no es un cazador que aprovecha el primer descuido de la presa para cazarla sino es un buen hortelano que sale a la cosecha de la fruta en su mejor momento, en el que más le conviene, ni antes, ni después.

Mucha gente se ha prohibido inconcientemente hablar sobre ella y planteársela en serio con el pretexto de no complicarse la vida. Ya lo decía Santiago Alvarez de Mon “Puerta negra, impasible y desaborida, ha sido trasladada al sótano lejano, profundo y tenebroso, allí se le tiene a raya. Nadie baja, solo cuando aporrea salvaje y se lleva a un ser cercano, se la mira de reojo, y se ahogan sus preguntas en una febril actividad.”

El mismo Santiago nos cuenta en su libro “Desde la adversidad” la historia de José Carreras, aquel extraordinario tenor diagnosticado con cáncer: “Un viajero de paso, sólo se alojó en el viejo caserón una temporada corta pero intensa, no tuvo más remedio, mal que le pesara, de mantener la mirada. La muerte le guiñó un ojo…él le contestó que se tomara un valium, que se esperara, y desde entonces, aunque la respeta, ya no le tiene miedo. Se registró en recepción bajo las siglas de J.C., responden al nombre de Joseph Carreras. El, agradecido a la vida, curado de un cáncer, escucha y responde a una voz que le sugiere hacer algo por los demás. El servicio a la comunidad más necesitada, en este caso los enfermos de leucemia, es parte de su pirámide motivacional.”

Otro de los casos a destacar es el del ciclista campeón del mundo Armstrong, también diagnosticado con cáncer a los 25 años, quien ha tenido varios encuentros con la muerte. Nos cuenta en su libro: “La víspera de la intervención quirúrgica en mi cabeza, por la noche, pensé acerca de la muerte. Me pregunté por mis valores más auténticos y definitorios. Me cuestioné si en caso de morir quería hacerlo peleando o entregándome pacíficamente. ¿Qué carácter mostraría en ese crítico momento? ¿Estaba contento con mi vida, con lo que había logrado hasta esa fecha? Pensé que básicamente era una buena persona, aunque hubiese podido ser mucho mejor. Medité sobre todo aquello en lo que de verdad creía, nunca he rezado mucho, pero sentí que tenía la capacidad para ser una persona espiritual, que tiene unas creencias sólidas y fervientes. Sencillamente, creía que tenía la responsabilidad de ser una buena persona. Y eso significa ser trabajador, honesto, justo y leal.”

Cuantos de nosotros tenemos reprimidas esas preguntas, que sólo aparecerían en momentos tan críticos como ese, y la pregunta es ¿vale la pena llegar a ese momento para preguntarlas?

 

En el juicio final Dios preguntará como hemos administrado nuestra vida. No somos propietarios de nuestras vidas sino administradores, nos encargamos de que nuestra vida dé frutos. Es un examen en el cual ya sabemos las preguntas, y además es el más importante y decisivo de nuestras vidas, porque una vez entregado ya no hay nada que se pueda hacer.

Se trata de aprender a vivir mejor porque si vivimos mejor moriremos mejor. ¿Te has preguntado alguna vez por la muerte?

Antes que me olvide, los dejo con el video que les prometí al inicio, realmente buenísimo, véanlo: http://www.latercera.cl/contenido/44_33682_9_0.html