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La conversación más esperada.

La conversación más esperada. 396 303 Rafael

Queridos padres, como saben hoy cumplo 49 años. Hace algún tiempo buscaba esta conversación para que me ayuden a redefinir la que muchos llaman “la mejor etapa de la vida”. Me hubiese encantado conversar mirándolos a los ojos, pero ahora me toca mirar al cielo y verlos con los ojos de la fe.

 

Mamá: Hola hijito. Siempre conversamos, pero que bonito tener un espacio para este tipo de temas. Y llegas a tus 49! Como vuela la vida. ¿Estás disfrutando el viaje?

 

Rafa: Vaya pregunta mami, no cambias! Tu vas a la yugular en una! Respondiendo, pues yo creo que si lo disfruto. Lo curioso es que cuando cumplí 40, miraba hacia atrás lamentando las cosas que nunca hice. Ahora, más bien miro adelante, y me cuestiono de que manera cumplo mejor mi propósito: Remover conciencias para bien (comenzando por la mía, la más difícil)  en los disintos ámbitos de mi vida: esposo, padre, mi trabajo, mi labor de Consultor, conferencista, mentor, director y amigo.

 

Papá: Tarea difícil esa de cumplir el propósito, más aún cuando mucha gente piensa que es un concepto romántico que no sirve para nada. Es la misma gente que no tiene una razón de peso para esforzarse.

 

Nos decías que quieres mirar adelante, pero no dejes de aprender del pasado, identifica y corrige tus errores, que no han sido pocos. ¿Cómo los manejas ahora?

 

LAS HERIDAS DEL CAMINO

Rafa: En mis 40s cometí muchos errores, ha sido una década muy compleja, workaholismo, estrés, miedos, situación política, y pandemia. Pero no me quejo, la adversidad siempre tiene su lado valioso, porque necesitamos de ella para hacernos preguntas incisivas. La adversidad reordena nuestra escala de valores.

 

Esto va de aprender a perder, detectar defectos y aceptarlos con humildad. El fracaso en la vida es fundamental, nos enseña a luchar y resistir. Tu sobreviviste a muchos inviernos y saliste fortalecido. Yo he tratado de seguirte y aprender de mis derrotas y de algunas victorias. Como sabes bien, me tocó vivir en el 2020, 60 días en los que me dio Covid, mamá y tu enfermaron también y en pocos días se fueron al cielo, juntos, felices y para siempre, además falleció la persona que nos ayudaba en mi depa. Y para colmo, se murió hasta mi perro, y encima, me operaron (por sexta vez) de la rodilla. Lo tomé inicialmente con molestia y reclamos. Pero luego me dí cuenta que, como todas las crisis, son propuestas de cambio que me regaló la vida (yo le llamo Dios). Oportunidades para crecer por dentro. Como bien decías “El árbol necesita ser podado para ser más fuerte”.

 

Mama: Hijito, menos mal que te diste cuenta ahora y valoras eso, porque en su momento te quejabas bastante. Y si pues, todo tiene su precio. Por cierto, a ti que te gustan las preguntas, te has fijado ¿Cuánta vida te ha costado tu sueldo?, ¿Cuántos momentos que debiste estar en familia?, ¿Cuánto trabajo extra por no saber trabajar en equipo, o no saber decir que no?, ¿Cuántas preocupaciones que sólo existían en tu imaginación? Todo tiene un precio. Y la felicidad también. Implica priorizar, vivir es elegir.

 

Rafa ¿Han venido afilados con las preguntas los dos no? Ahh, mucho tiempo viviendo permanentemente enchufado al trabajo, y al qué dirán, vivía un poco muerto, aunque para serles sincero, parte de ello lo conservo aún, son esas batallas interiores que sigo luchando. Es fácil predicar la teoría, lo difícil es jugar el partido y ganar, lo que se traduce en disfrutar la vida. De hecho, una de las cosas que más admiré de ustedes fue esa capacidad para disfrutar la vida, cada uno en sus pasiones. Con todas esas horas de vuelo, ¿Qué consejos podrían darme?

 

5 IDEAS CONTRAINTUITIVAS

Mamá y papá No hay una fórmula perfecta hijo para una vida buena. Lo que hay son premisas claras, cuando las tengas, tus decisiones serán más fáciles. Acá algunas de ellas:

1.      No te confundas. Invierte en tus verdaderos tesoros: Tu relación con Dios, tu familia, amigos, y un trabajo con sentido.

2.      No te pelees con la realidad, haz las paces. Esto lo leímos en un libro que nos regalaste de tu profesor y coach Santiago Alvarez de Mon. Tu vida es la que es, no la que te gustaría que fuera. El no asumirlo, es frustrante, provoca una intoxicación de pesimismo y de indignación. Solo aceptándola serás capaz de cambiarla. Otro de tus amigos, Victor Kuppers decía que tu actitud no puede depender del contexto, sino de la interpretación del mismo. No puedes cambiar el clima, pero sí elegir la ropa más adecuada. Mira el vaso medio lleno y actúa en consecuencia.

3.      Vive más despacio. En un mundo en el que “vivir a mil” está de moda, además suena a “importante”, reivindica el privilegio de la pausa, la necesidad de enfocar la mirada hacia adentro, de revisar tu conciencia, eso hará que cruces de la tensión a la plenitud. «Ten cuidado con el vacío de una vida muy ocupada», decía Sócrates. Y sabes bien que cuando liberas tiempo para tus hobbies, quien más gana es tu lado profesional. Siempre te hemos escuchado que las ideas más brillantes se te ocurrieron corriendo, escuchando música o en la sauna, rara vez sentado frente a tu laptop.

4.      Deja el orgullo de lado. No te fijes sólo en tus éxitos, porque eso te convertirá en un ser arrogante, sino enfócate en cuanto bien te falta por hacer. Alinea bien tus retos y tu preparación porque solo en la intersección más alta de ambos llegarás a apasionarte por lo que haces y ayudar a mucha gente.

5.      Gestiona bien tu tiempo y tu atención. De eso dependerá tu nivel de ansiedad o de felicidad. Fiscaliza tu agenda y elige conscientemente enfocar tu atención a lo que quieras percibir. Madurar es prestar atención a lo importante, no a lo fácil. Recuerda que lo que te altera te controla.

 

Pero bueno, vamos terminando porque ya debemos estar aburriendo a la gente que nos lee. Y tú Rafa, ¿Qué equipaje tomarás en cuenta para continuar tu viaje?

 

Rafa Los infaltables: una mente curiosa, con ganas de aprender siempre, con muchas ilusiones, y que tenga la capacidad de asombrarse con las cosas simples de la vida. Un corazón agradecido, lleno de amor (entendiendo esto como buscar el bien del otro). Y fuerza de voluntad para cumplir lo que me proponga con perseverancia y disciplina. No deben faltar el miedo y las dudas, porque no tenerlos me harán (más) imprudente e ignorante.

 

Y por cierto, dejar de lado el victimismo ya que eso me genera ansiedad, y luego hay que tomar pastillas para calmarla. Necesitamos cambiar el mundo, no que nos mediquen para soportarlo.

 

CONCLUSIONES

Mamá: Hijito, recuerda lo que te decía los últimos años que estábamos juntos. Tu padre y yo conocimos muchos amigos que al final de sus vidas se arrepintieron de haberle dado una excesiva importancia a cosas que no la tenían, de no haber hecho más feliz y pasado más tiempo con tanta gente que tenían cercana, de no haber formulado y encontrado las respuestas a las preguntas más importantes de la vida, de no haberse involucrado en proyectos de vida nobles y con sentido y haber vivido permanentemente su “Plan B” y finalmente de no haberse aferrado a su fe. Recuerda siempre lo que decía un santo, que la felicidad del cielo es para los que saben ser felices en la tierra.

 

Rafa Gracias mami, tengo claro que me queda una nueva vida por vivir. La que Dios me ha trazado, y por ello debo preguntarle, que es lo que quiere ahora de mí. No quiero que mi vida sea estéril. Quiero repartir legado. Mi negocio es saber lo que otras personas no saben y compartirlo de una forma que les sume a su vida. No hace falta ser un anciano para pensar en ello, es ir por la vida, pensando en la huella que puedes dejar y en la cantidad de gente que puedes inspirar con una inyección intravenosa y dejarla con los ojos brillando.

 

Las métricas sobre las que seré evaluado al morir, que es al final lo que de verdad importa, no son cuantas utilidades le generé a la empresa de turno ni el dinero que hice ni los likes que tuve sino cuán cerca estuve del propósito para el que fui creado. Esto no significa por cierto que el dinero y/o la fama no sean importantes, diría que son una feliz consecuencia de cumplir bien mi propósito.

 

Querido lector, como sabes, mis padres partieron hace 4 años exactamente y quise hacerles este pequeño homenaje en un formato que te invite a agendar esa conversación pendiente con quienes más te quieren. Cuidado con postergar lo importante. Los que dejamos en la cola suelen ser nuestros seres más queridos. A lo mejor descubres ideas que habían estado enterradas y el sacarlas a la luz, te pueden cambiar la vida! Piensa profundamente sobre ellas, solo luego, actúa! Vive sin prisa, pero con alma!!

Lecciones de un tetraplégico

Lecciones de un tetraplégico 300 294 Rafael

Esta semana les traigo un artículo que me enviaron hace unos días, que me dio mucho que pensar. Muchos nos ahogamos en un vaso de agua cuando hay otros que nadan a puro pulmón en medio de un tsunami:

Joaquín Romero es un barcelonés de 41 años que desde hace unos 18 años vive sobre una silla de ruedas, a causa de una esclerosis múltiple.

Él querìa conocer la verdad, sin tapujos. Por eso, hace casi veinte años, cuando le diagnosticaron esclerosis mùltiple -una enfermedad incurable, progresiva y degenerativa- pidió que le explicaran exactamente a qué debía atenerse en adelante: “Te puedes quedar tetrapléjico, ciego, mudo y en cama; pero lo peor es que no consigas superarlo y lo que solo es una enfermedad psicosomática, acabe siendo algo psíquico”.

Joaquín Romero tiene 41 años, y hace unos dieciocho que va en silla de ruedas. No puede andar, el brazo izquierdo lo tiene casi perdido, apenas ve, le cuesta respirar y la cabeza le está fallando. Cuando se dio cuenta de que no podría valerse por sí mismo decidió adaptar su casa y montar, con su hermano Borja una empresa que ayudara a personas discapacitadas como él. Un arquitecto técnico y un ingeniero. B&J Adaptaciones es hoy la única empresa española en su campo y, gracias a ella, Joaquín ha podido hablar y ayudar a muchas personas… “de silla a silla”, como dice. Y es que, a pesar de ser plenamente consciente de su situación, el pesimismo no le hace mella y no duda en definir su situación como de “un milagro; una caricia de Dios”.

Tendría 22 ó 23 años. Lo tenía todo perfectamente calculado: había cumplido el servicio militar; estudié lo que quise, Arquitectura técnica… Ya pensaba en subirme a andamios y dirigir obras. Me gustaba el fútbol. Un día, jugando con mis amigos, fui a chutar el balón, le di con el empeine y entonces empecé a notar como miles de hormigas por todo el cuerpo; luego vino la doble visión y fui al médico.

 ¿Qué le dijo?

Mis esquemas se me fueron rompiendo poco a poco. Quería que me recetara las medicinas y ya está, todo solucionado. “No, no, Joaquín” me dijo. “La esclerosis es incurable”. “Vale, pues conviviré con ella” le respondí. No tenía ni idea de a qué me enfrentaba. “Es una enfermedad progresiva y degenerativa: no es una carrera de velocidad, sino una maratón. Tendrás que ir bien preparado, dosificar tus energías; no a grandes zancadas sino paso a paso”, me explicó.

¿Qué pensó entonces?

Aún era un poco inconsciente de lo que me ocurría. Me pasaban cosas totalmente inauditas para mí. Mi condición de “cerebrotónico” hacía que quisera tener todo amarrado, pero era imposible. Gracias a Dios, llevaba unos años en el Opus Dei y ahí siempre he tenido a alguien en quien confiar y a quien contar mis problemas. Tenía la sensación de que cualquier cosa nueva que me ocurría era algo muy grave. Y lo contaba, y me escuchaban, y nos íbamos a tomar unas copas cerca del mar -soy un apasionado del mar-…; con esa excusa, me conocí todos los chiringuitos de la costa barcelonesa…

¿Así se solucionan las cosas?

No, pero sí consigues objetivarlas un poco más. Muchas veces, el gran problema de personas afectadas con esta enfermedad es que se quedan trabadas por tonterías que en minutos se pueden aclarar. El médico me lo dijo muy claro, ya que yo quería conocer exactamente a qué atenerme. Me explicó que estaba enfermo, pero no tonto. Podría quedarme tetrapléjico, ciego, mudo y en cama. Pero lo peor era -me advirtió- que lo físico afectara a lo psíquico y entrara en depresión.

Pero eso no se detuvo…

Claro. Cuando vi que si no hacía algo acabaría por no poderme valer por mí mismo, mi hermano Borja y yo adaptamos mi casa de forma que pudiera controlarlo todo desde la silla, o desde la cama, o desde el ordenador. Así fue cómo lo que comenzó en esos poco más de treinta metros cuadrados, hoy es ya una empresa -única en España- que construye, adapta y soluciona la vida de miles de discapacitados con problemas similares, peores o iguales al mío. Y lo mejor es que puedo hablar a mis clientes de silla a silla…

Desde entonces, ¿ha visto mucho dolor?

Una vez me llamó una señora pidiéndome una solución para su marido enfermo. Le dije que lo miraría. Pasado poco tiempo, la llamé, pero no estaba. Había ido al funeral de su marido…

Fue entonces cuando me prometí no desperdiciar ni un segundo para ayudar a quien se me acercara. A veces viene un cliente y te pregunta por unas máquinas y al final les digo: “Y tú ¿cómo lo llevas?”.

¿Qué les dice? ¿Se puede amar el dolor?

No. Por sí mismo, no. El dolor no tiene ningún sentido: el sentido lo tienes que buscar tú. Yo les digo la verdad. Lo que siento y lo que veo. Les explico que estoy atravesando uno de los mejores momentos de mi vida porque sólo ahora he comenzado a intuir un poco el valor tan grande que se esconde detrás de esta enfermedad. El dolor es un misterio; no nacemos con un manual debajo del brazo en el que se explica: número uno, cómo se lleva; número dos, qué hacer cuando dura más de dos semanas… ¡Qué fácil sería si ya lo supiéramos! Quizá, como Dios nos ha hecho libres, nos deja a nosotros la oportunidad de descubrirlo… “¡Qué padre más injusto!”, podrías pensar. Pero eso es lo fácil. ¿Por qué no echarte la culpa a ti mismo? En cuanto a inteligencia e intuición, no creo que a Dios le falte. Quizá te falte a ti; entonces, pregúntate por qué no lo entiendes. Te animo a que te acerques a Él a través de los Sacramentos…

Pero esto es una solución solo para los que creen…

¿Qué esperabas que te contara? ¿Que fueras a quejarte de lo difícil de nuestra situación…? No. Sólo te puedo decir una cosa: he conseguido vivir con alegría dentro del dolor. En términos de salud, lo he perdido todo. Pero hay algo que tengo dentro que me da una gran paz; una seguridad de saber que lo que he elegido, funciona. Si repaso los años que tengo, no recuerdo nunca haber estado tan bien como ahora: cuando estaba sano y jugaba al fútbol, cuando estaba con los amigos, cuando estudiaba y estudiaba mucho… y me funcionaba. Lo sigo usando ahora que estoy enfermo… Para mí, lo que estoy viviendo es como un milagro, una caricia de Dios. Puede sonar a ironía, a locura… Pero no. Esto no lo hace un hombre. Eso solo lo sabe y puede hace Dios.

¿No le ha entrado ningún momento de desesperación, una tentación de decir “basta”? ¡También somos de carne y hueso!

Sí, claro. Muchos. Momentos en que pensaba que Dios se estaba ensañando conmigo y que ya había tocado fondo… Recuerdo un cliente que, después de las preguntas “comerciales” pertinentes, me dijo que quería suicidarse. Le respondí que también lo había pensado alguna vez y comencé a explicarle mi “plan”. Un “plan de suicidio” perfectamente trazado: voy al metro adaptado que tengo cerca de casa, pago, me acerco al andén, me preparo para accionar el joystick de la silla y… ¡Es muy fácil! Pero entonces, cuando ya lo tenía totalmente encantado, le di la vuelta y reconduje la conversación: ¿No te parece más bello luchar por la vida?

 Hay gente que dice que la eutanasia es una solución.

¿Quién lo dice? ¿Los enfermos, o los que tienen que aguantar a los enfermos? En cuanto a éstos, si realmente aman al enfermo, no pueden encerrarse sencillamente con su “solución”. Eso es un egoísmo injusto. Tienen la obligación de formarse y ver que hay muchas opciones. No se puede zanjar un tema tan importante diciendo simplemente: “buena muerte”. Si quieres realmente al enfermo -si lo amas de veras-, tienes que buscar, todo lo que puedas, una solución.

¿Y si es el mismo enfermo quien lo pide?

En ese caso me pongo más en su lugar. Hay que hablarle de tú a tú. Le diría: “No pienses que eres un trasto inútil, una sanguijuela… no. Todo lo contrario,… tienes la oportunidad de hacer ver el valor tan grande que esconde el dolor. Es una misión”. Es importante que la gente entienda que una persona con discapacidad no es una persona inservible.

Todo esto, ¿lo descubrió de la noche a la mañana?

¡No, no! A los quince años ni siquiera se me pasarían por la cabeza estas respuestas. Son cosas que he ido madurando, y ahora veo más claras…

¿Qué le dirá a Dios cuando llegue al Cielo?

Le daré un “gracias” y un besazo por la vida que me ha dado. Porque además, no hubiera deseado otra vida. Deseo lo que Él ha querido. Me pondré de rodillas -porque entonces sí podré- y le diré: “Increíble. Lo has bordado”.

Iniciando una cadena de favores

Iniciando una cadena de favores 300 218 Rafael

I

Esta semana quiero comentarles algo que leí hace poco en el boletín del IESE y me pareció espectacular. Es iniciar una cadena de favores entre nuestros amigos. No se si vieron esa película hace algún tiempo en el cine, pero la esencia de ella era la disposición para servir a los demás, y que mejor que hacerlo entre nosotros mismos. Fomentar los favores es fundamental para seguir teniendo un grato ambiente de trabajo (si lo iniciamos en nuestro trabajo) o familiar (si lo hacmeos con nuestra familia o amigos), además de que favorece la lealtad y la confianza.

El artículo de abajo se publicó en el Boletín del IESE de la semana pasada y es un resumen de un libro “Gestión de favores” en el que los profesores del IESE, Ignacio Urrutia y Luis Manuel Calleja, plantean la manera de diagnosticar y tratar los problemas que surgen de la falta de afabilidad en las organizaciones. Qué cualidades se necesitan para pedir favores y cómo hacerlos; qué beneficios pueden aportar a las personas y a las empresas; entender el proceso de dar y recibir; o qué efectos puede provocar la ayuda en ciertos momentos son algunos de los temas que nos explican.

UN FAVOR POR FAVOR

La cosa está en hacerlos gratis, sin esperar nada a cambio. Es el arte de saber pedir pero también de saber hacer favores. Al final de este artículo verán una referencia al “Banco de Tiempo”. Sería ideal que lo puedan crear ustedes. El concepto es bien sencillo, cada uno pone 3 actividades que puede hacer por los demás, y pone también 3 actividades que necesite del resto de los participantes, se hace el cuadro y cada uno se apunta en el cuadro de los que pueda dar o recibir un favor y cuando lo puede hacer.

Aquí va el artículo:

En 2005 Kyle Macdonald, un canadiense de 26 años, consiguió intercambiar un clip rojo por una casa. Inspirado por la película Cadena de favores logró su cometido tras 14 intercambios, entre los que pasó por un bolígrafo, un generador eléctrico y una barbacoa.

En la película, el protagonista crea un sistema para mejorar el mundo: ayudar a tres personas en algo que no puedan hacer por ellos mismo. A su vez, los que reciben el favor deben hacer lo mismo. En términos empresariales, éste es el diseño de un negocio piramidal, aplicado a la mejora del mundo.

En Gestión de favores, el profesor del IESE Luis Manuel Calleja y el profesor Ignacio de Urrutia de Hoyos, de la Universidad Antonio Lebrija, se plantean cómo podrían afectar los favores dentro de las organizaciones.

Tipos de favor

Para pedir un favor, se necesitan ciertas cualidades: saber qué se necesita exactamente; ser humilde para pedir ayuda a otro; y ser oportuno. Al mismo tiempo, se necesitan tres condiciones mínimas para que el favor se realice: que el mensaje se haya entendido; que la persona a la que se le ha encargado el favor sea capaz de hacerlo; y que quiera hacerlo.

Los favores pueden ser privados o públicos. Los primeros son aquellos en los que se utilizan recursos propios, por ejemplo prestarle el destornillador propio a alguien. Los públicos son los que dependen de la condición social; por ejemplo, una carta de recomendación de un profesor. Así también pueden ser rutinarios o vitales, según si ayudan en un momento clave o no; y su prestación puede requerir mucho o poco esfuerzo.

Dependiendo del favor que se lleve a cabo, se generarán distintas respuestas en quienes lo reciben. El favor fácil de hacer y poco trascendente genera afabilidad; aquel que cuesta esfuerzo pero tiene poco impacto en el que recibe el favor genera cariño. El favor que cuesta poco esfuerzo pero tiene una importancia vital para el que lo recibe produce admiración. Y aquel que tiene un gran impacto y requiere con gran esfuerzo para el que hace el favor genera amistad de por vida.

Un ejemplo de afabilidad

La Asociación Auzopolis desarrolla en Ermua, Bajo Deba, un proyecto sui géneris que ya ha cruzado fronteras: el banco de tiempo. Éste pretende el intercambio de tiempo entre las personas de la comunidad. La unidad de intercambio es una hora y cada persona puede apuntarse individualmente con el compromiso de ofrecer y pedir tiempo. Las personas apuntadas cuentan con una cuenta corriente y un talonario personal. Al finalizar el servicio la persona entrega un cheque que consta las horas invertidas.

Esta iniciativa se creó por la escasa participación de la comunidad y la creciente sensación de inseguridad. Desde ella se administran los favores de una comunidad. ¿Cómo han logrado favorecer las buenas prácticas vecinales y generar la afabilidad? Generando un clima de confianza entre los integrantes de la comunidad y haciendo posible la conciliación de vida familiar y laboral.

Otros puntos muy importantes de la iniciativa son el fomento de la participación de personas inmigradas, el trabajo con personas de distintas generaciones y la horizontalidad con respecto al servicio (todos pueden acceder a él). Así se ha regulado el tipo de favores y se ha hecho homogéneo el intercambio.

La clave está en la confianza

Pero más allá de los efectos particulares que genera el favor, las personas se sienten en deuda, aseguran los profesores. Cuando una persona hace un favor crea una deuda en los demás que permite fortalecer la convivencia personal/profesional dentro de la organización. Las organizaciones deben crear como mínimo el ambiente afable para que las personas intercambien favores sin tener brechas ni rupturas, ya que es una ventaja diferencial el que las personas rindan más con un ambiente de amabilidad.

Llevar un empresa supone entusiasmar a un grupo de personas por uno o varios fines que serán comunes a todos y que orienten las dedicaciones de cada uno. No hacer favores personales/profesionales provoca una debilidad en la convivencia; al no permitir robustecer la lealtad, las personas se sienten poco queridas por la organización y sus dirigentes, y además sienten que cuando les hacen un favor es para obtener algo a cambio. La gratitud que genera hacer favores robustece la lealtad, el agrado y la confianza en la organización y en sus dirigentes, elementos clave en la gestión de una compañía.

No buscar nada a cambio no implica “chuparse el dedo”, haciendo siempre favores los mismos a algunos aprovechados. La intención de hacerlos es condición para permanecer en una organización.

Mantener unos mínimos de afabilidad para hacer más humana la firma no es algo opcional para el CEO: es lo que hace la organización más justa y eficaz.

Tiempos de crisis en el matrimonio, el peso de los días

Tiempos de crisis en el matrimonio, el peso de los días 1600 900 Rafael

Esta semana y la próxima vamos a hablar de un tema que nos toca, nos ha tocado o nos tocará, que es la crisis en el matrimonio. Nadie está libre de eso. Ocurre en todos los esposos, a veces dura más, a veces pasa inadvertida, pero como tenemos la seguridad de que pasará y no una sino varias veces, es mejor estar preparados, y es justamente por ello que me dediqué a buscar que dicen los expertos al respecto.

Pero primero es necesario saber que es el matrimonio y que elementos lo componen. La definición es simple y no creo que nadie sepa lo que es. Si me interesa profundizar un poquito más en lo 3 elementos esenciales que tiene:

• Unidad,

• Indisolubilidad y

• Fecundidad

•  La fidelidad no se reduce a evitar la traición al otro cónyuge, sino de una conquista que debe hacerse día a día, y de previsión de situaciones que pudieran poner a alguno de ellos en dificultad.

• La indisolubilidad explica que es para siempre. ¿Qué tipo de donación sería la de quién se comprometiera mientras le resulta agradable?

• La fecundidad, fruto y signo del amor de los esposos implica la ordenación a la procreación y la educación de los hijos.

Según Antonio Vásquez, experto en español en crisis matrimoniales, las causas recurrentes del fracaso matrimonial son las siguientes:

•  Quien se casa considerando el matrimonio desde la perspectiva del yo, se sale de la pista ya desde el punto de partida. La pregunta no es: ¿Cuánto me puedo beneficiar, sino cuanto puedo dar en el matrimonio.?

• La falta de auténtico conocimiento recíproco. Al comienzo es un flash que se apaga rápido, con la convivencia la tendencia a idealizar al otro disminuye.

• Las expectativas exageradas: esperar demasiado del matrimonio, en lugar de ir a él para entregarse. Se pretende que el cónyuge sea perfecto, o a eternizar momentos de los primeros días del enamoramiento.

• No encontrar tiempo para estar juntos

•  Mal carácter de cada uno, que no se quiere reconocer, controlar o mejorar

• Falta de comunicación

• Ausencia de donación en el acto conyugal

• Rutina

• Provenir de una familia con problemas

• Actitudes negativas: machismo y feminismo

• Intervención constante de terceros en el hogar (padres, parientes, amigos falsos o equivocados que influyen.)

• Dificultades económicas

• Medios de comunicación que transmiten antivalores

Existe una creencia  tan falsa como difusa según la cual, cuando el amor existe, no deberían presentarse dificultades ni obstáculos. De esta forma, cuando llegan los conflictos, se interpreta que el amor está perdiendo fuerza y calidad. Entonces, valdría la pena preguntarse, ¿Un conflicto es signo de falta de amor, o una llamada para hacerlo madurar, para quererse más y mejor?

Dice A. Vazquez: “¿Obstáculos, como afrontarlos? Andando por la vida, cogido de la mano de nuestro Padre Dios. Allí es cuando importa muchísimo el hecho de haberse casado versus el convivir con otra persona. Dios mismo es el que da la gracia especial, la fuerza adicional para seguir adelante. ¿Cómo actúan las creencias religiosas en el amor conyugal? Le dan firmeza a esa unión, ayudan en los momentos de calma pero sobre todo en los de crisis que hacen entender el valor de la renuncia y de buscar soluciones.”

Una crisis matrimonial puede presentarse a los 2, 5 u 8 años de matrimonio, en el momento en el que el impulso sentimental pierda fuerza. Si una pareja no logra superar este período crítico, el matrimonio embocará en una especie de precipicio descendente. En la actualidad apenas despuntan las primeras dificultades conyugales, hay quienes experimentan la tentación de pensar que han elegido mal a su pareja.

El hombre y la mujer reflexionan, actúan y sienten de forma diferente.  Se debe respetar y comprender. Hay matrimonios que después de 40 años no se han enterado de esta gran verdad y le piden al otro algo que no puede dar.

Según Tomás Melendo, en su libro “Y vivieron felices” cita algunas conductas que hacen muy difícil mantener el amor:

• La soberbia y el orgullo: son el origen de casi todos los defectos, del mismo modo que la humildad, la sencillez, es el fundamento de casi todas las cualidades. Son el mayor enemigo del trato conyugal: en las pequeñas reyertas, ninguno de los dos tiene razón. El que está más sereno ha de decir una palabra, que contenga el mal humor hasta más tarde. Y más tarde —a solas— discutan, que ya harán en seguida las paces.

• Cuando se vive sin reglas ni principios. Cuando todo es cuestionable. “Acepto tu voluntad si coincide con la mía”

• El descuido permanente y sistemático de lo pequeño

Para corregirlas, es necesario previamente tomar conciencia de que es lo que está originando estas conductas, y quien mejor que el gran psicólogo español Enrique Rojas para comentar los principales errores acerca del amor. Según él son los siguientes:

• Pensar que es suficiente con estar enamorado, es sólo el empujón, pero el amor es como un fuego, que hay que avivarlo día a día, sino se apaga.

• Creer que la vida conyugal no necesita ser aprendida. Dar y recibir amor requiere de un saber, un conocer de las maneras y los modos mas adecuados. Es de gran inmadurez pensar que una vez que dos personas deciden compartir su vida todo irá viento en popa.

• Ignorar que existen crisis de pareja

• No conocerse a uno mismo antes que a la pareja.

• Divinizar el amor

Una vez identificadas, nos da algunos consejos para superar la crisis:

• Esforzarse por comenzar de nuevo, cancelando la lista de agravios.

• Evitar por todos los medios, las ofensas de palabra, acción o gestos.

• Procurar resolver los conflictos que nos hacen estar mal con nosotros mismos.

• Aprender a callar, evitando discusiones inútiles.

• Aceptar al otro tal cual es y quererle con sus defectos. Hay dos tipos de defectos, las manías y los graves, son solo los últimos los que deberás ayudarlo a cambiar.

• Pensar que no podemos acumular las posibles ofensas del otro en el baúl de los recuerdos. Cultivar el olvido.

• Hablar sin miedo sobre aquello que molesta del otro y el modo de superarlo.

• Hablar después de un pleito, no cerrar las heridas en falso.

Como nos hemos quedado cortos porque hay una serie de conceptos y sobre todo sugerencias que me gustaría comentarles, la próxima semana seguiré con la segunda parte de este tema.

5.788 kilómetros a pie: Vivir la pobreza es esperar todo de los demás

5.788 kilómetros a pie: Vivir la pobreza es esperar todo de los demás 300 200 Rafael

A continuación me he permitido transcribir el resumen de una Entrevista con Edouard y Mathilde Cortès que fue publicada el 25 de Abril en Zenith: http://www.zenit.org/0?l=spanish

nn«Nos hemos convertido en pobres porque esperábamos todo de los demás». Tras una caminata de casi 6.000 kilómetros, de París a Jerusalén, Edouard y Mathilde Cortès están de regreso. Explican por qué eligieron hacer esto y cómo la han vivido.

–La decisión de hacer esta caminata como mendigos ha interpelado profundamente a la gente. Era vista un poco como «una locura». ¿Se han arrepentido de esta decisión?

–E. y M. Cortès: Partimos a pie, sin dinero, sin teléfono móvil, mendigando la comida y un techo para dormir. Esto es loco, sobre todo en una sociedad en la que se recomienda la máxima seguridad y el mínimo riesgo. Teníamos pequeñas alforjas de cuatro kilos para Mathilde y siete para Edouard. Hemos dejado todo (apartamento, tareas, cuentas de banco…), hemos dejado a nuestras familias y nuestros amigos una semana después de nuestro matrimonio. Hemos querido despojarnos del exceso material en el que vivimos. Incluso de nuestra cuenta bancaria. Hemos elegido abandonarnos totalmente en las manos de los hombres y de Dios para ensanchar nuestro corazón. Nos hemos convertido en pobres porque esperábamos todo de los demás.

En siete meses y medio, hemos vivido con poco y no nos ha faltado nada. Hacerse pobre, llegar a ser pobre, no es un juego. Es una urgencia en nuestra sociedad donde el materialismo es un cáncer de los corazones. Es una necesidad si se quiere ir hacia el otro. Estábamos en una posición de mendigos. Hemos recibido de los hombres 103 acogidas para la noche en las casas y más de 250 comidas en familias. Nuestra supervivencia ha tenido una sola palabra: la confianza.

Por supuesto, también hemos pasado hambre. A menudo hemos dormido fuera, 82 acampadas en plena naturaleza o en lugares abandonados. Más que el pan, hemos mendigado lo que hay en el corazón de los hombres.

–¿Pueden describirnos uno de los momentos más duros de esta caminata? ¿Y uno de los más bonitos?

–E. y M. Cortès: 232 días, 5.788 kilómetros, sembrados de alegrías y de pruebas, 14 países atravesados, centenares de personas con las que nos hemos cruzado, esto quiere decir una multitud de bonitos momentos y una miríada de dificultades.

Lo más duro para nosotros no ha sido tener hambre o frío sino ser rechazados. Por ejemplo en Siria, sospechosos para los servicios de información, tomados por lo que no éramos, seguidos permanentemente, interrogados todos los días y de hecho en semilibertad y al borde de la paranoia. Lo más difícil fue el miedo de los hombres. Vencer sus temores, he aquí el verdadero desafío. Para esta marcha, para la vida. Era necesario aprender a volver a dar confianza y experimentar que «el amor perfecto ahuyenta el temor».

Los bellos momentos, son descubrir lo extraordinario en lo cotidiano. Una mano que se tiende, una puerta que se abre cuando no hay nada que dar a cambio. Especialmente, ese momento en el que tienes hambre y frío y donde sin que tú pidas nada a nadie, alguno te invita. Esto nos ha sucedido muchas veces, como ese día de bruma en Montenegro tras el paso de una colina, donde fuimos acogidos a desayunar por una familia que estaba a punto de hacer mermelada. Continuamos con cinco kilos de patatas en los sacos. Pero nuestra alegría pesaba más todavía.

O el recuerdo de Marta, una niña serbia de seis años que nos regaló su único juguete: «Tened, esto será para vuestro primer niño». O Ender, un rico tratante de diamantes en Turquía, musulmán practicante, que lavó nuestras ropas después de ocho días de marcha.

–¿Tuvieron la tentación de abandonar? ¿En qué momento? ¿Qué les ayudó a continuar?

–E. y M. Cortès: En varias ocasiones quisimos detener nuestra marcha. Los momentos de desánimo vinieron sistemáticamente tras un golpe duro: discusiones de pareja, rechazos, una agresión en Turquía, la nieve o la lluvia incesante, presiones psicológicas de los servicios de información sirios, tiro de piedras e insultos de niños en Oriente Próximo, la expulsión dos veces de los aduaneros israelíes.

Pero nuestra fuerza era ser dos. Raramente el desánimo nos vino a los dos a la vez. Siempre estaba uno para apoyar al otro. Y cuando hemos flaqueado juntos, Él estaba allí, para apoyar a nuestra pareja.

–¿Qué «lecciones de vida» extraen de esta larga marcha? En principio, a nivel humano. ¿Qué han aprendido a través de los innumerables encuentros que han hecho?

–E. y M. Cortès: Este camino ha sido para nosotros imagen de la vida. Pues se quiera o no, estamos en ruta y hay que marchar. A pesar de la lluvia, el viento, el sol que quema, los guijarros del camino… Avanzar, a pesar de los obstáculos y la fatiga. Avanzar «mar adentro», hacia el ideal. Ideal que tiene la imagen de la línea del horizonte que no se alcanza nunca, en esta tierra. Toda vida humana es aventura. Asumimos sus riesgos porque de ellos depende una eternidad. Fue un viaje de luna de miel para lo mejor y para lo peor. Hemos visto hombres con el corazón duro y cerrado. Hemos visto el poder del mal y la injusticia. Y por primera vez de manera tan viva lo hemos sentido y experimentado en nuestros corazones y nuestras carnes.

Hay hombres de gran corazón. Se cree poco en ellos porque son a menudo discretos o están ocultos. No hablan de caridad, la viven. Con ellos es posible un verdadero encuentro, entre el que acoge y el que recibe. Entonces la alegría se comparte. Surge una armonía y la lengua que era una barrera ya no sirve. Se da un corazón a corazón donde el pobre es tan feliz como el que da. Como si la hospitalidad que practicaban nos humanizara y a ellos con nosotros. Como si lo que daban gratuitamente les trascendiera y a nosotros con ellos.

Hemos ido a la escuela de la sencillez: tomar el tiempo como viene, a la gente por lo que es. Durante siete meses y medio, hemos llevado las mismas ropas, comido lo que se nos daba, bebido con la misma sed agua, alcohol, café, té. Como los metrónomos de la ruta, hemos vivido al tic tac del corazón, dejando la prisa y el tiempo a aquellos para los que la vida es una carrera.

En fin, hemos hecho la experiencia del esfuerzo y del sacrificio. Hemos sobrepasado muy a menudo nuestros límites. Físicamente, psicológicamente, cuando se está al borde, o cuando se cree estarlo, siempre hay una parte de posibilidad en el Hombre. Esto nos invita a la Esperanza. La ascesis no está de moda. Poco importa, la hemos vivido todos los días. Los hedonistas se burlarán, pero hemos descubierto la alegría profunda que hay en prodigarse por más grande que se sea. Un camino de cruz que se acepta es un camino de alegría.

[La segunda parte ha sidoi publicada en Zenit el 28 de abril de 2008 ]

Por Gisèle Plantec, traducido del francés por Nieves San Martín

¿Como tomar decisiones?

¿Como tomar decisiones? 92 128 Rafael

 

En nuestra vida diaria todo el día tomamos decisiones, la mayoría de veces sin darnos cuenta. ¿Se han puesto a pensar la importancia de tener un buen mecanismo lógico para saber decidir? Como cambiarían nuestras vidas si supiéramos tomarlas?

Esta semana me he permitido transcribir un artículo de Manel Baucells, destacado profesor del IESE de Barcelona, nombrada como la mejor escuela de negocios del mundo según el ranking MBA de The Economist del año pasado. Cabe mencionar, que Manel, me dio su autorización para publicarlo.

“Frecuentemente las decisiones tienen consecuencias que se extienden a lo largo del tiempo. Sin embargo, como el futuro siempre implica un cierto grado de incertidumbre, a menudo es difícil evaluar estas consecuencias y depender únicamente de nuestra intuición para tomar decisiones acertadas. Cuando tomamos decisiones que tienen que ver con el tiempo, muchas veces nos vemos afectados por una serie de parcialidades y errores de percepción. Nuestra intuición hace que actuemos como si el futuro fuera más “difuso” de lo que realmente es, y tendemos a prestar demasiada atención al presente. Por ejemplo, podemos dejar para más adelante el ahorro para la jubilación, incluso a pesar de que tengamos medios para ahorrar y una probabilidad alta de disfrutar de una vida larga. Además, solemos imaginar que el tiempo tomará una dimensión distinta en el futuro. Cuando hacemos planes, tendemos a subestimar el tiempo que nos lleva completar los trabajos, o a sobreestimar el tiempo que tenemos y a querer hacer demasiado. 

En los últimos años, el modo en que las personas enfocan las decisiones que implican una valoración del tiempo se ha convertido en un asunto de investigación importante para economistas y psicólogos. Existen tres tendencias que afectan a nuestra imparcialidad y explican cómo éstas nos pueden llevar a tomar decisiones poco acertadas, o incluso lamentables. Las conclusiones de este artículo nos pueden ayudar a mejorar la calidad de nuestras decisiones y a entender mejor qué mueve el comportamiento de los consumidores.

La primera tendencia, llamada descuento subjetivo, hace que tratemos el futuro como si fuera mucho menos importante que el presente. “Descontamos” el futuro a un nivel muy alto, y damos poca importancia al pasado lejano. El descuento subjetivo también lleva a dejar las cosas para más adelante: cuando el coste que supone completar una tarea en el presente se magnifica, preferimos retrasar la finalización de la misma hasta el último momento anterior a la fecha límite. (Por supuesto, la tarea se puede retrasar indefinidamente si no existe tal fecha límite.) El descuento subjetivo puede rectificarse de varios modos: estableciendo fechas límite más frecuentes y de más corta duración, usando el poder de voluntad, comprometiéndose más con las tareas y pidiendo más control sobre ellas.

La segunda tendencia, la evaluación de las experiencias prolongadas, viene marcada por la manera en que la previsión (antes) y el recuerdo (después) alteran nuestra percepción del valor de un evento o experiencia. Aumentamos o disminuimos el valor del evento dependiendo de si se compara favorable o desfavorablemente con nuestra situación actual. Además, solemos recordar la intensidad de un evento (un viaje, concierto, etcétera) como la media entre el momento álgido y el final. Esta diferencia de percepción explica por qué preferimos saber las malas noticias lo antes posible y retrasar las buenas, de modo que podamos saborear más estas últimas. No es fácil mejorar nuestra evaluación de las experiencias prolongadas. La clave está en ser consciente de esta tendencia y en usar el sentido común para entender cómo puede afectar la situación.

La tercera tendencia, las preferencias cambiantes, significa que el valor que asignamos a distintas alternativas varían a lo largo del tiempo, a causa de diversos factores, que incluyen la situación, la influencia social, la edad o la probabilidad que percibimos sobre posibles resultados. De todos modos, raramente somos conscientes de estos cambios en nuestras preferencias y asumimos que por lo general éstas no van a cambiar a lo largo del tiempo. Para superar esta tendencia, lo mejor que se puede hacer es tomar cierto tiempo para “refrescarse”, distanciarse y reevaluar la situación. Las preferencias cambiantes llevan a otros cambios en la cuarta y última tendencia: la habituación del consumidor. Esta tiene lugar cuando nuestra actitud hacia el consumo de ciertos bienes cambia a lo largo del tiempo. Por ejemplo, cuando uno va al supermercado con hambre, tiende a comprar bastante mas que cuando está saciado. Cuando una persona pasea por un centro comercial y ve un descuento, en algunos casos tiende a comprarlo inmediatamente, ya después se da cuenta que actuó instintivamente, en lo que se llama compra compulsiva. En ese caso, la decisión tomada no necesariamente era la correcta. Ser consciente y aprender eficazmente de experiencias pasadas puede ayudarnos a superar o reducir estas tendencias.

Por tanto, siguiendo unas guías muy simples antes de tomar una decisión, la mayoría de las faltas de imparcialidad más comunes que cometen las personas se pueden reducir mucho o casi evitarse, permitiéndonos tomar decisiones que conlleven un valor futuro más alto (¡aunque tal vez no sea inmediato!) y a una mayor satisfacción general.”

Por otro lado, y en relación a este tema, quisiera agregar también un resumen publicado recientemente por la revista Harvard Business Review sobre la toma de decisiones. En el mismo se menciona que las malas decisiones a menudo pueden rastrearse a la forma en que se tomaron: las alternativas no estaban claramente definidas, la información adecuada no se había reunido, los costos y beneficios no se ponderaron con precisión. Pero en ocasiones, el error está en el proceso de toma de decisiones en lugar de la mente del tomador de decisiones. La manera en que funciona el cerebro humano puede sabotear las elecciones que hacemos. 

En este resumen, tomado de la versión online de la revista, John S. Hammond, Ralph Keeney y Howard Rafia, examinan ocho trampas psicológicas que afectan la forma en que tomamos decisiones de negocios. La trampa del anclaje nos lleva a darle un peso desproporcionado a la primera información que recibimos. La trampa del statu quo nos hace caer en el sesgo de mantener la situación actual, aun cuando existen alternativas mejores. La trampa del costo hundido nos inclina a perpetuar los errores del pasado. La trampa de la evidencia corroborante nos lleva a buscar información que respalde una predilección existente y a descartar la información contraria. La trampa del marco de referencia sucede cuando establecemos incorrectamente un problema, socavando todo el proceso de toma de decisiones. La trampa del exceso de confianza nos hace sobreestimar la precisión de nuestras predicciones. La trampa de la prudencia nos hace ser demasiado precavidos cuando hacemos estimaciones de sucesos inciertos. Y la trampa del recuerdo nos impulsa a darle un indebido peso a hechos recientes y dramáticos. La mejor forma de evitar todas estas trampas es la toma de conciencia.

Cambiando de tema, no quisiera dejar de comentar que el pasado Viernes 31 de Agosto fue el día del Blogger. La verdad, ni estaba enterado, pero gracias a un excelente blog que me premió como uno de sus 5 mejores blogs en el Thinking Blogger Award, me enteré del tema. Aprovecho la ocasión para agradecerle y a la vez recomendar a algunos de mis blogs preferidos: www.anibalcuevas.blogs.com http://luisfuertes.blogspot.com , danielmercadal.blogspot.comy http://alberto-serutil.blogspot.com.

Soy el del cumpleaños, y cumplo mi primer año

Soy el del cumpleaños, y cumplo mi primer año 85 128 Rafael

 

Hoy nuestro querido blog cumple su primer año de vida y la verdad es que me siento muy agradecido con todos ustedes porque han sido el motor para que todos estos días me motivaran a guardar artículos, a pensar constantemente que escribir, y de eso he aprendido muchísimo. Por algo dicen que los años enseñan cosas que los días jamás llegan a conocer. Y es que recién ahora me doy cuenta de todo lo que he aprendido escribiendo acá porque este blog lo hice con la idea de que aprendamos a vivir mejor, ya que si vivimos mejor, moriremos mejor, y eso es en definitiva, lo único que cuenta, lo demás es nada.

Yo soy de los que les gustaría morir exprimidos como un limón, cuando ya no podamos dar una gota mas. Me da gusto saber que todo esto que nació como una forma de compartir con amigos cercanos algunos artículos y opiniones personales haya ampliad

o su horizonte para enriquecerse con los comentarios de muchos de ustedes que a pesar de que no nos conocemos personalmente, hemos cruzado opiniones a través de los comentarios que me han escrito. Así que los animo a que puedan enviarme siempre sus sugerencias sobre los temas de los que deberíamos hablar.

Por lo pronto, y con el fin de hacer mas interesante y útil este blog, me centraré en las siguientes semanas en un tema que es común a todos nosotros, me lo han pedido bastante y del que no nos gusta hablar: la Adversidad. Como ustedes saben, tarde o temprano, todos nosotros recibimos la visita imprevista de una vieja y exigente maestra: La adversidad, de la que podemos lamentarnos o de otro lado, podemos aprender muchísimo. Pues bien, si igual va a venir, no nos queda otra cosa que mirarla con buenos ojos y darle la bienvenida. Solo de esa forma podremos aprovechar su visita para mejorar. Recorreremos algunos casos de la vida cotidiana pero a la vez ejemplares, de personas que han sabido ver el vaso medio lleno siempre, inclusive cuando estaba ya casi vacío, para así aprender de ellos. La mayoría de estos casos los he sacado de un libro, acaso uno de los mejores que he leído en mi vida, que se llama “Desde la Adversidad” de Santiago Alvarez de Mon.

Veremos por ejemplo el caso del cantante Andrea Bocelli, el cual a los 12 años, a causa de una rara enfermedad y un pelotazo en la cara accidental, se quedó ciego. El mismo Bocelli comenta en su libro autobiográfico: The music of silence, ”Curiosamente la naturaleza, mientras me quitaba algo valiosísimo, la vista, me daba otro regalo, la música. Con una mano soltaba algo tan querido como la visión, pero con otra agarraba fuerte una muleta y una compañera inestimable, la música, otra forma de “ver”. Al mismo tiempo recordaba las palabras del escritor alemán Goethe: “Vivir en la idea significa considerar lo imposible como posible”.

Muchos de los logros y realizaciones de Andrea Bocelli hace unos años hubieran sido considerados por una abrumadora mayoría de personas, utópicos e inalcanzables. Hoy son realidades tangibles gracias al coraje y persistencia de un hombre que aprendió a mirar de otra manera, porque “lo esencial es invisible a los ojos” tal como dice la cita del Principito.

Otro de los actores de este gran teatro de aquellos que le dieron la bienvenida a la adversidad e hicieron de la lucha diaria una forma de vida, es Juan Oiarzábal, montañero español, el único montañista en el mundo que ha coronado los 14 “ochomiles” (las montañas que pasan de los 8 mil metros de altura) sin oxígeno. Comenta en el libro Conversaciones con Juanito Oiarzábal: “La montaña es incierta e imprevisible, te pueden pasar muchos imprevistos que ni sospechabas momentos antes. Un cambio brusco de temperatura, una avalancha, una niebla espesa que te impide ver mas allá de dos metros. Te preparas, planificas todo, y luego surgen un sinfín de imponderables de los que pueden depender tu vida. Uno está obligado a organizar y controlar todo lo que depende de él, pero luego, ante la Madre naturaleza, tienes que rebajarte y adaptarte a las circunstancias del momento”. Podemos apreciar en sus palabras, una enseñanza importantísima para todos los que tenemos una reacción alérgica ante la incertidumbre propia de la vida que en muchos casos es capaz de traernos problemas y sufrimientos con los que no contábamos.

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La siguiente invitada virtual de honor a este blog es Mar Cogollos, psicóloga reconocida a nivel mundial. A los 25 años le vino una enfermedad y le fijaron un compás en la cabeza del que salían unos hierros de veinte kilos que tiraban de ella hacia atrás. Siempre acostada, sin poder mover la cabeza ni incorporarse, así pasó seis semanas eternas y durísimas. Cuenta en su libro, Elogio de le debilidad: “Todos los días venía el médico, a decirme que cierre los ojos, que mueva los pies, me pincha con una aguja… no sentía nada. Por los pasillos veía pasar sillas de ruedas, poco a poco lo iba asimilando, aún confiada en que mi parálisis fuese solo temporal”. El desenlace final de la enfermedad es que Mar queda definitivamente tetrapléjica. “Recuerdo que pensar y ayudar a los demás me ayudó muchísimo en mi recuperación. Tenían que levantarse e ir al gimnasio por la mañana mis compañeras. Les urgía a que se arreglaran, que se peinaran, que siguieran siendo mujeres, la vida continúa. A veces asumía mas un papel de psicólogo o de amigo que de paciente. Allí había mucha gente lastimada, me entregué lo que pude a ella. Trabajé mucho con las familias para que entendieran que el accidentado tiene que aprender a hacer las cosas por si mismo. La gente no entiende lo importante que es valernos por nosotros mismos. Cuando abandoné el hospital una persona me dijo, que no te miren con pena sino con admiración, y eso va a depende exclusivamente de ti. Y es que cuando te enfrentas a una adversidad, a algo fuerte, muchas veces te saca de dentro lo que tenemos, esa necesidad de darnos mas generosamente a los demás”. 

Casos de la vida real como estos tres grandes invitados, todos ellos testimonio vivo de lo que es luchar contra la adversidad, nos acompañarán en los próximos artículos de este blog y estarán caminando por los salones y cuartos de esta mansión fría, dura, cruel, y aparentemente injusta, llamada adversidad, que a todos nos llega en algún momento de nuestras vidas, pero que gracias a inquilinos como ellos se torna un medio para mejorar como persona, para ver la vida con otros ojos y para darle un sentido a la misma que quizá antes no teníamos.

Como dice Emerson: “Los vencedores en las batallas de la vida son hombres perseverantes que sin creerse genios, estuvieron convencidos de que tan solo por la perseverancia en el esfuerzo lograrán el anhelado fin”

Existen claves para el éxito matrimonial

Existen claves para el éxito matrimonial 64 96 Rafael

Leí este artículo que apareció en el diario Zenit de Madrid hace unos días y me pareció muy útil, así que aquí se los paso. Entrevista con el profesornnGerardo Castillo

MADRID, martes, (ZENIT.org).- Consciente de que los jóvenes buscan «modelos de identificación», el profesornnGerardo Castillo –del Departamento de Educación de la Universidad de Navarra (http://www.unav.es/)- les propone los testimonios de primera mano de «casados, famosos y felices».

El objetivo que persigue con esta publicación el profesor de la Universidad de Navarra es «infundir optimismo en los jóvenes» frente al matrimonio. Existen muchas estadísticas de rupturas matrimoniales, pero «se echa en falta conocer y difundir también datos e historias de éxito conyugal», reconoce.

En el marco de la presentación –celebrada en Madrid el lunes- de su último título, conversó con Zenit.

–Se presenta usted como un hombre casado, feliz y no famoso, tiene seis hijas y siete nietas; es profesor universitario, en contacto constante con estudiantes. Si pudiera darles un consejo personal, ¿qué diría a los jóvenes que tienen miedo a casarse?

–Profesor Castillo: Les diría que cuando las cosas se hacen bien, el miedo desaparece, porque el miedo suele ir ligado a la falta de información. Que el noviazgo es un tiempo de formación: qué es el matrimonio, qué supone, qué responsabilidades conlleva, qué es luego la relación de vida conyugal, cómo aprender a convivir… Para eso hay libros, y en este libro se habla muchísimo de ello. Y les diría también que apuesten por el verdadero amor: primero, que se enteren de qué es el verdadero amor, distinguiéndolo del falso amor, y luego apostar por él, porque cuando se apuesta hay más posibilidades de que sea un amor ganador, y no un amor perdedor.

–¿El miedo al compromiso es también un factor que influye en el rechazo a tener hijos?

–Profesor Castillo: Por supuesto. Hoy se está perdiendo el sentido del compromiso, no sólo en el amor, sino en todos los aspectos dennla vida. Cada vez hay más gente que dice: a mí no me compliques la vida, a mí no me apuntes a nada: es el fenómeno del «pasotismo». Es una falta de responsabilidad; la libertad sin compromiso es una libertad inmadura; el amor sin compromiso es un amor inmaduro. Es el compromiso lo que le da madurez a la libertad y al amor. El pasota no es un rebelde, como a veces se ha dicho; es un conformista. Y hay mucho conformismo en el amor. Por eso yo aliento a los jóvenes y a los menos jóvenes a que sean inconformistas en el amor. Que no se conformen con el amor que se reduce a sexo, que se reduce a pasión, sino que aspiren a que esa pasión y ese sexo estén integrados en un encuentro interpersonal dentro de un amor de entrega total, de un amor comprometido que es el matrimonio.

–Aunque no hay recetas únicas, ¿podría sintetizar qué es lo fundamental para que el matrimonio «funcione», claves que sean comunes para personas que no son ni serán famosas?

–Profesor Castillo: Para que el matrimonio funcione lo fundamental es el compromiso, es decir, el pacto conyugal entre él y ella, el libre consentimiento, es decir, «te querré siempre». Porque ese compromiso de amor fiel y para siempre hace que se salga ya con ventaja en el amor; en cambio la duda, el amor provisional, es amor perdedor que hace más difícil que las cosas resulten bien.

–¿Cuáles son las circunstancias externas a las que cree que los cónyuges deben prestar más atención para evitar que su matrimonio peligre?

–Profesor Castillo: Las situaciones externas pueden ser ciertos programas de televisión, me refiero a los programas «basura»; ciertos libros -también libros «basura»- sobre el tema, que presentan el amor y el matrimonio de forma degradada; ciertos malos ambientes, quizá de costumbres que no son presentables. Creo que hay que elegir bien las amistades, los libros, los programas de televisión, los ambientes, porque todo eso nos influye, querámoslo o no. De hecho, quienes están bien casados suelen decir: «Es que yo conocí a mi esposa en un buen lugar, en un buen ambiente; era una escuela con valores; éramos vecinas dos familias con valores, con ideas claras». Creo que hay que ser prudente. Uno de los personajes [del libro], Lorenzo Servitje [el fundador dennla empresa BIMBO], decía: «En el matrimonio hay que procurar no distraerse con cosas ajenas al matrimonio». «Distraerse» entre comillas, por ejemplo, con otras personas que pueden realmente ser un factor de infidelidad. Hoy hay muchos casos de infidelidad que empiezan de forma pequeña, pero la infidelidad puede ir creciendo a base de familiaridades, o de confidencias. Hay que ser muy prudente, porque si no luego es difícil parar ese error.

–¿Qué papel le parece que juega la fe, cristiana en concreto, en el éxito de un matrimonio?

–Profesor Castillo: Como dice otro de los personajes del libro, Alfonso del Corral, cuando el matrimonio, además de ser realidad natural –o contrato natural, que ya como tal, antes de ser Sacramento, es de uno con una para siempre, abiertos a los hijos, una realidad indisoluble, para todo el mundo-, le unen los creyentes el matrimonio como realidad sobrenatural –el Sacramento del matrimonio, instituido por Jesucristo, quien lo eleva de realidad natural a realidad sobrenatural-, ya no son dos (él y ella), sino tres: ahí está Dios. Y cuando Dios está presente en ese matrimonio, se juega con mucha ventaja. Se recibe la Gracia del matrimonio, y ayuda a vencer las dificultades diarias. Uno de los elementos es la caridad sobrenatural; ésta ayuda mucho a relacionarse, a comprenderse, a convivir.

–¿Qué sugeriría a un matrimonio que está en crisis?

–Profesor Castillo: Le diría que no tome la crisis en sentido literal o en sentido absoluto. Muchas veces las crisis son sólo crisis de crecimiento, crisis de edad. Con los años, hay replanteamientos, hay dudas, y es una ocasión de volver a empezar. Esa crisis da una pausa para retomar lo que se ha hecho, para intercambiar experiencias y para empezar una nueva etapa en la vida conyugal. Las crisis pueden tener y deben tener una lectura positiva, por ejemplo: «¿Qué hemos aprendido del pasado para no incurrir en los mismos errores? ¿Qué nuevas oportunidades nos dan las nuevas etapas de la vida conyugal?». Siempre existe una lectura positiva; aprovechar la experiencia del pasado para plantear nuevas metas en la vida conyugal. Las crisis no hay que tomarlas necesariamente como situación patológica; las crisis representan esfuerzo para superarse en un momento dado en el que parece que las cosas van mal.

Frases para pensar de películas IV

Frases para pensar de películas IV 2560 1440 Rafael

 

“Santino, ¿qué te sucede, eh?. Nunca digas lo que realmente piensas delante de gente que no conoces”.nnMarlon Brando (El Padrino) Y es realmente así como nos comportamos, con caretas, con mucho de disfraz y poco de persona, en lugar de ser hombres de una sola pieza, transparentes siempre. “Mamá decía que la vida es como una caja de bombones: nunca sabes qué te va a tocar”.Tom Hanks (Forrest Gump) Y es así, no somos dueños del futuro, pero sí de la forma como lo esperamos, como reaccionamos ante eventos que a simple vista no eran los mejores para nosotros, para ello es buena la con

fianza, de saber que las cosas siempre pasan por algo.

“No inventes, no engañes, no robes ni bebas; pero si inventas, invéntate un mundo mejor; si engañas, engañale a la muerte; si robas, róbate un corazón y si bebes, bébete los mejores momentos de tu vida”.nnWill Smith (Hitch especialista en seducción) Se explica por si sola. “¿Haré lo que pueda?. Los fracasados siempre alegan haber hecho lo que han podido. Los ganadores se van a casa y se casan con la reina del baile”.nnSean Connery (La Roca) Muchas veces el típico “haré mi mejor esfuerzo” no es suficiente, las empresas hoy en día quieren resultados, no gente que se amanezca en las empresas para que los demás los vean trabajar.

“Lo único que necesita el mal es que los hombres buenos no hagan nada”.nnBruce Willis (Lagrimas del sol) Muchas veces creemos que somos buenos y que hacemos lo que debemos simplemente porque “no le hacemos daño a nadie”, pero no se trata de eso, en una empresa nuestro jefe tendría un buen concepto nuestro si simplemente “dejamos que no hayan pérdidas”? o nos impulsaría a que necesariamente estemos continuamente buscando la forma de generar utilidades? Pues igual con nuestra vida, si queremos asegurarla.

“Me resisto a caer en esa inercia en la que sólo puedo agradecer lo que se me da porque no me queda más remedio que aceptarlo”.nnJavier Bardem (Mar adentro) Yo le agregaría que puedo agradecer lo que se me da, porque es lo mejor para mí, porque las cosas siempre pasan por algo, a pesar de que nosotros no entendamos los planes divinos, para los que tenemos confianza en ellos, pues siempre son para bien. Son como el niño que se pone a llorar cuando le quitan las tijeras pero no sabe que si hubiese seguido jugando con ellas se hubiese dañado el ojo. “No todos los tesoros son oro y joyas, camarada”.nnJohnny Dep (Piratas del Caribe, la maldición del perla negra) Depende el cristal con el que se mirennla vida. Aquí en esta vida no hay tesoros absolutos, toda felicidad es pasajera, todo placer tiene un comienzo y un fin, y cuando es ilícito deja un sabor amargo cuando pasa. A veces los tesoros de esta tierra pueden ser el hambre, el frio, la necesidad, la incomprensión, si es que sabemos encausarlos y saber sacar cosas buenas de ellos. No todo lo que brilla es oro.

“A veces me pregunto si he cambiado tanto. Si mi mujer me reconocerá cuando sea que vuelva a su lado, y si seré capaz de hablarle de días como el de hoy. Ryan… no sé nada sobre Ryan ni me importa. Ese tipo no significa nada para mí, es sólo un nombre… pero si vamos a Ramelle, y le encontramos y vuelve a casa, y con eso me gano el derecho de volver junto a mi mujer, entonces… ésa es mi misión. Tom Hanks (Salvando al soldado Ryan) No se necesita mas explicación, lo importante en el trabajo es cumplir los objetivos, trabajar duro y parejo hasta conseguirlos. “Necesito creer que algo extraordinario es posible”.nnRussell Crowe (Una mente brillante) Si no tenemos ese aliciente, esa motivación, que triste sería nuestra vida. Que triste la vida de todos aquellos que creen que todo se termina aquí abajo, personalmente de vivir así, estaría en una grave depresión, pendiente de que no pasen los minutos porque es menos tiempo que le queda a mi vida.

“Creí que éramos invencibles. Ahora sé que las cosas que hacemos a la gente que amamos no se olvidan y para seguir juntos, no hay que olvidar, sino perdonar”.nnWoody Harrelson (Una propuesta indecente) Todo una lección para los matrimonios, la frase se explica sola. “No es importante saber cuanto tiempo queda, sino saber qué haces con el tiempo que se te concede…”, Gandalf, el mago, a Frodo, en el Señor de los Anillos. Da mucho que pensar a todos los que no aprovechamos el tiempo, o lo utilizamos para ver televisión y dormir. Hay tantas cosas que se pueden hacer, ayudar a un ser querido, leer, hacer deporte, darle tiempo annla familia. Dicen que si el tiempo fuera solamente oro podríamos perderlo quizá, pero el tiempo es vida y no sabemos cuanto nos queda.

“Cuanto mayor es el orgullo, mayor es la caida”.nnEwan McGregor La venganza de los sith. Como esta es la ultima cita aprovecharé para copiar algo que leí y me pareció muy útil para aplicar con esta frase: “No quieras ser como aquella veleta dorada del gran edificio: por mucho que brille y por alta que esté, no importa para la solidez de la obra. –Ojalá seas como un viejo sillar oculto en los cimientos, bajo tierra, donde nadie te vea: por ti no se derrumbaránnla casa. Déjame que te recuerde, entre otras, algunas señales evidentes de falta de humildad:nnn––pensar que lo que haces o dices está mejor hecho o dicho que lo de los demás; ––querer salirte siempre con la tuya; –disputar sin razón o –cuando la tienes – insistir con tozudez y de mala manera;—despreciar el punto de vista de los demás;

—citarte a ti mismo como ejemplo en las conversaciones;

—hablar mal de ti mismo, para que formen un buen juicio de ti o te contradigan; —excusarte cuando se te reprende;

—dolerte de que otros sean más estimados que tú;

—negarte a desempeñar oficios inferiores;

—insinuar en la conversación palabras de alabanza propia o que dan a entender tu honradez, tu ingenio o destreza, tu prestigio profesional…;

—avergonzarte porque careces de ciertos bienes.

Si te gustó este artículo, revisa otros aún mejores en www.ideasvida.wordpress.com

 

Guia practica para vivir las virtudes

Guia practica para vivir las virtudes 614 461 Rafael

 

A continuación anexo un artículo que encontré en

www.encuentra.com sobre como interiorizar las virtudes en nuestras vidas y empezar a vivirlas.

Hablar de las virtudes es una cosa, pero vivirlas es otra historia. ¿Realmente es tan difícil? La respuesta es no. Requiere cierto esfuerzo, concentración y perseverancia, pero no es tan difícil. Con algunos pasos simples podrás lograr que tu vida tenga como columna vertebral a las virtudes.

Paso 1. Conocer su Importancia ¿Suena elemental? Pues no lo es. El primer paso para vivir las virtudes o valores es la conciencia de los importantes que son. Una sociedad basada en individuos con valores es la llave para una convivencia más sana. Las leyes civiles no son suficientes. En ellas se establece solo lo elemental para asegurar una convivencia medianamente decente, sin embargo no es suficiente con solo “cumplir la ley”. Los valores van mucho más allá de cumplir el reglamento de tránsito, van a la raíz de las cosas. Por ejemplo, el reglamento dice que no puedes pasar una luz roja en el semáforo (bastante elemental para no matarse), sin embargo no dice que en un atasco de tráfico el cederle el paso a una persona es algo amable, que hace que todos estemos más contentos y que incluso puede ahorrarnos un percance. Para vivir los valores, lo primero es estar conciente de que son vitales, y que son lo que puede cambiar verdaderamente a una persona, una familia o una nación.

Paso 2. Analizar mi conjunto de Valores Una vez que se ha aceptado la importancia de vivir los valores, hay que analizar claramente qué valores son la base de tu vida. Aquí podríamos establecer dos clases: los que ya tienes, y los que quieres construir. Para saber cuáles son los valores, en Valores para ser Mejores hay información sobre cada uno de los valores, y contínuamente estamos investigando y publicando más material, así que lo primero que puedes hacer es darle un vistazo a todas las secciones de Valores. Por otra parte, también debes hacer un esfuerzo y meditar detenidamente en cuáles son aquellos principios, normas y comportamientos que son fundamentales para ser mejor, para vivir mejor. ¿Cuáles te enseñaron en casa? ¿Cuáles has ido aprendiendo con la vida? ¿Cuáles sabes que existen, pero no los vives mucho? ¿Cuáles son los que te gustaría tener? ¿Necesitas investigar más sobre ellos? La idea aquí es que te sientes en un lugar tranquilo, y en una hoja de papel. Escribe la fecha y traza dos línea vertical dividiendo la página para crear tres columnas. En el lado izquierdo, en la primera columna, vas a escribir una lista con los valores más importantes para tí, sin importar el orden o si los vives actualmente, simplemente escribe aquellos principios que consideras fundamentales. Cuando hayas terminado, en la columna del centro vas a hacer una lista con los valores que aprendiste desde niño en casa, los que has aprendido con la vida y los que has aprendido últimamente pero que no sueles vivirlos. Una vez terminado, pasa a la columna de la derecha, y dibuja un triángulo y escribe en cada vértice: Mis Fortalezas, Mis debilidades, Lo que quiero ser. Vas a hacer tres listas, donde vas a escribir aquellos valores que ya existen en tí, que te definen como una persona especial y que vives contínuamente. En “Mis debilidades” vas a escribir aquellos defectos que tú conoces, y que te impiden vivir mejor los valores. Por último, escribe aquellos valores que desearías vivir en “Lo que quiero ser”. Esta hoja debes guardarla, es muy importante porque es la base de tu trabajo y de los siguientes pasos de esta guía.

Paso 3. El “Plan Maestro” Ahora que ya conoces tu valores, tus debilidades y lo que quieres llegar a ser, llega el momento de usar una agenda. Cualquiera puede ser útil (una de escritorio, de bolsillo, electrónica -una Palm es ideal para esto). En otra hoja, vas a establecer tres bases de tiempo: anual, mensual y por día. En la base de tiempo anual escribirás lo que esperas lograr en un año. Los valores concretos que quieres alcanzar (incluye los que ya vives y los que quieres vivir). De esta lista, vas a dividirla en una base de tiempo mensual, concentrando un mes para cada actividad. En la base de tiempo por día estableceras una lista de “Lo que vivo y debo reforzar” y otra de “Lo que me falta”. En tu agenda, establece una meta concreta diaria (pequeña, pero significativa) de los valores que vas a reforzar y los que quieres vivir. Una meta concreta diaria puede ser “Hablarle por teléfono a Juan”, para fortalecer el valor de la amistad (tal vez tienes meses sin acordarte de alguna persona), o puedes establecer “Ayudar a alguien pobre” para fortalecer o crear la generosidad. Hazlo para el primer mes (es decir, el mes en el que estás). Cada mes, debes revisar tu “Plan Maestro”, establecer los valores con su actividad diaria y hacer una reflexión sobre los resultados.Si por cualquier motivo no te fue muy bien en un mes determinado, no te preocupes, vuelve a ponerlo en tu plan diario y analiza por qué no pudiste cumplirlo. Reflexiona en las razones que te lo impidieron (falta de tiempo, falta de constancia, olvido, etc.) y establece medios para que esto no ocurra de nuevo. Aquí lo que es importante es que estés avanzando, aunque sea a pequeños pasos.

4. El examen diario Si realmente quieres vivir los valores, durante una parte del día (puede ser en la tarde o noche -si es en la noche, asegúrate de no estar demasiado cansado-) date 10 minutos para reflexionar. Debes pensar en cómo te ha ido en el día, si estás cumpliendo tu meta (o metas) diarias, qué te falta por hacer y qué has hecho. Este examen es vital, si no lo haces, todo el sistema para vivir los valores va a irse perdiendo hasta que te olvides de él. El examen te permite dos cosas: analizar de manera realista y rápida cómo están resultándote las cosas, y propósitos concretos para hacer algo y vivir tus valores.5. MantenimientoMes con mes, revisa tus valores, revisa lo que has aprendido, piensa cómo te ha ido en tus exámenes diarios. ¿Mejoras? ¿Empeoras? ¿Ha habido un gran avance? Lo fundamental en este sistema es la constancia. Si ahora mismo haces tu plan maestro y estableces tus prioridades pero no las vives, no haces el examen y no sigues tus propósitos concretos, entonces en quince días te habrás olvidado de todo.Si realmente quieres vivir los valores, debes hacerte el propósito. Esta guía está hecha de tal manera que te permite analizar y plantear metas de manera ordenada, y pequeñas acciones para lograrlas. Es mejor hacer una acción pequeña todos los días, que grandes acciones muy de vez en cuando.Tu guía es algo personal, sin embargo no dudes en compartirla con otros amigos, y especialmente que alguien de confianza te ayude a establecer qué valores te vendrían bien, porque a veces uno pierde la perspectiva de sí mismo o hay defectos que uno simplemente no ve.