Ideas para ser feliz

¿Qué se ha descubierto científicamente sobre la felicidad? II Parte

¿Qué se ha descubierto científicamente sobre la felicidad? II Parte 215 300 Rafael

Esta semana republico la 2da parte de la entrevista que comencé la semana pasada al profesor de psicología de Harvard Daniel Gilbert, autor del libro Tropezar con la felicidad .

¿Qué más sabemos ahora acerca de las fuentes de la felicidad?

Si tuviera que resumir toda la literatura científica sobre las causas de la felicidad humana en una palabra, esa palabra sería “social.” Si yo quisiera predecir su felicidad, y solo podría saber una cosa acerca de usted, escogería saber que tan fuertes son sus relaciones con amigos y familiares.

Más allá de contar con redes ricas, ¿qué es lo que nos hace felices el día a día?

El psicólogo Ed Diener  muestra que la frecuencia de las experiencias positivas es un predictor mucho mejor de la felicidad que la intensidad de las mismas. Es decir, cuando pensamos acerca de lo que nos haría felices, tendemos a pensar en la compra de un carro nuevo, un viaje a Europa, una cita con una estrella de cine, ganando un premio Pulitzer, la compra de un yate. Sin embargo, Diener y sus colegas han demostrado que lo intenso de sus experiencias no importan tanto como la cantidad de experiencias positivas que uno tiene. Alguien que tiene una docena de cosas medianamente buenas que le pasan en cada día es probable que sea más feliz que alguien que tiene una sola cosa realmente sorprendente cada día. Así que ponerse zapatos cómodos, dar a su esposa un beso grande, salir a dar una vuelta con su hijo los hará más felices.

Creo que esto nos ayuda a explicar por qué es tan difícil para nosotros predecir nuestros estados afectivos. Nos imaginamos que una o dos cosas grandes tendrán un efecto profundo, pero parece que la felicidad es la suma de cientos de pequeñas cosas. El logro de la felicidad requiere el mismo enfoque que la pérdida de peso. Las personas que intentan bajar de peso quieren una píldora mágica que les dará resultados inmediatos. No es así.. Sabemos exactamente cómo las personas pierden peso: comen menos y hacen más ejercicio.

¿Cuáles son esas pequeñas cosas que podemos hacer para aumentar nuestra felicidad?

Los elementos principales son que se comprometan a algunas simples conductas, meditar, hacer ejercicio, dormir lo suficiente, ayudar a los demás. Ofrecerse como voluntario en un refugio para desamparados. Cuando lo haga puede que finalmente ayude poco o mucho en ese refugio, pero es seguro que se ayudará a sí mismo. Y por último fomentar las conexiones sociales.  El secreto de la felicidad es como el secreto de la pérdida de peso: No es un secreto!

¿Qué se ha descubierto científicamente sobre la felicidad?

¿Qué se ha descubierto científicamente sobre la felicidad? 279 299 Rafael

El profesor de psicología de Harvard Daniel Gilbert es ampliamente conocido por su best-seller 2006, Tropezar con la felicidad . Su trabajo revela, entre otras cosas, los errores sistemáticos que todos hacemos en imaginar lo feliz (o desgraciado) que vamos a estar. En esta entrevista de Gardiner Morse publicada recientemente por Harvard Business Review, Gilbert examina el campo de la investigación sobre la felicidad y explora sus fronteras. A continuación me he permitido traducir y transcribir la primera parte, la próxima semana publico la segunda.

HBR: Los estudios sobre la felicidad se ha convertido en un tema muy relevante en los últimos 20 años. ¿Por qué?

Gilbert:  -“¿Cuál es la naturaleza de la felicidad humana?” a nuestra nueva forma de obtener respuestas: la ciencia. Hasta hace sólo unas décadas atrás, el problema de la felicidad estaba principalmente en manos de los filósofos y poetas.

Recientemente, los economistas y los neuro científicos se unieron a la fiesta. Los psicólogos quieren entender lo que la gente siente, los economistas quieren saber a que le da valor la gente, y los neuro científicos quieren saber cómo el cerebro responde a las recompensas.

¿Cómo es posible medir algo tan subjetivo como la felicidad?

Las respuestas espontáneas de la gente son una muy buena aproximación de sus experiencias y su estado de ánimo.

La gente puede no ser capaz de decirnos lo felices que eran ayer, ni lo feliz que serán mañana, pero pueden decirnos cómo se sienten en el momento en que les pedimos. “¿Cómo estás?” Puede ser la pregunta más frecuente en el mundo, y nadie se ha quedado perplejo por ella.

¿Qué se ha descubierto científicamente sobre la felicidad?

Gran parte de la investigación confirma lo que siempre hemos sospechado. Por ejemplo, en general, personas que están enamoradas son más felices que aquellos que no están. Las personas sanas son más felices que las personas enfermas. Las personas que participan en sus iglesias son más felices que aquellos que no lo hacen. La gente rica es más feliz que la gente pobre. Y así sucesivamente.

Dicho esto, ha habido algunas sorpresas. Por ejemplo, mientras que todas estas cosas hacen que la gente sea más feliz, es asombroso lo poco que se valora. Una casa nueva o una nueva pareja te hará más feliz, pero no mucho y no por mucho tiempo. Las personas no son muy buenas para predecir lo que las hará felices y menos aún para evaluar cuánto tiempo va a durar esa felicidad. Esperamos que los acontecimientos positivos nos hagan mucho más felices de lo que realmente nos hacen estar, y a su vez que los pensamos que los acontecimientos negativos nos harán mucho más infelices de lo que finalmente nos hacen.

En ambos estudios, de campo y de laboratorio, hemos encontrado que ganar o perder una elección, ganar o perder una pareja, conseguir o no conseguir un ascenso, aprobar o desaprobar un examen, todos tienen menos impacto en la felicidad de lo que la gente cree. que la gente cree que lo harán. Un estudio reciente mostró que muy pocas experiencias nos afectan por más de tres meses. Cuando suceden cosas buenas, se celebran por un tiempo y después todo vuelve a la normalidad y cuando suceden cosas malas, nos quejamos por un tiempo y luego seguimos adelante. Mucha gente es más resiliente de lo que cree.

Si se quedan ciegos o pierden el trabajo, encontrarán que hay una nueva vida al otro lado de esos eventos. Y encontrarán muchas cosas acerca de esa nueva vida que son bastante buenas. De hecho, sin duda, encontrarán algunas cosas que son incluso mejores de las que tenían antes. Están descubriendo cosas que no sabían- no podían saber hasta que estaban en esa nueva vida que probablemente sea para trazar un futuro mejor.

¿La verdadera felicidad es mejor que la felicidad sintética?

Vamos a tener cuidado con los términos. El nylon es real, es solo que no es natural. La felicidad sintética es perfectamente real, lo que pasa es que es hecha por el hombre. La felicidad sintética es lo que producimos, cuando no obtenemos lo que queremos, y la felicidad natural es lo que experimentamos cuando lo hacemos. Tienen diferentes orígenes, pero no son necesariamente diferentes en términos de cómo se sienten. Una no es, evidentemente, mejor que la otra.

¿Qué más sabemos ahora acerca de las fuentes de la felicidad?

Si tuviera que resumir toda la literatura científica sobre las causas de la felicidad humana en una palabra, esa palabra sería “social.” Si yo quisiera predecir su felicidad, y solo podría saber una cosa acerca de usted, escogería saber que tan fuertes son sus relaciones con amigos y familiares.

Más allá de contar con redes ricas, lo que nos hace felices el día a día?

El psicólogo Ed Diener  muestra que la frecuencia de las experiencias positivas es un predictor mucho mejor de la felicidad que la intensidad de las mismas. Es decir, cuando pensamos acerca de lo que nos haría felices, tendemos a pensar en la compra de un carro nuevo, un viaje a Europa, una cita con una estrella de cine, ganando un premio Pulitzer, la compra de un yate. Sin embargo, Diener y sus colegas han demostrado que lo intenso de sus experiencias no importan tanto como la cantidad de experiencias positivas que uno tiene. Alguien que tiene una docena de cosas medianamente buenas que le pasan en cada día es probable que sea más feliz que alguien que tiene una sola cosa realmente sorprendente cada día. Así que ponerse zapatos cómodos, dar a su esposa un beso grande, salir a dar una vuelta con su hijo los hará más felices.

Creo que esto nos ayuda a explicar por qué es tan difícil para nosotros predecir nuestros estados afectivos. Nos imaginamos que una o dos cosas grandes tendrán un efecto profundo, pero parece que la felicidad es la suma de cientos de pequeñas cosas. El logro de la felicidad requiere el mismo enfoque que la pérdida de peso. Las personas que intentan bajar de peso quieren una píldora mágica que les dará resultados inmediatos. No es así.. Sabemos exactamente cómo las personas pierden peso: comen menos y hacen más ejercicio.

¿Cuáles son esas pequeñas cosas que podemos hacer para aumentar nuestra felicidad?

Los elementos principales son que se comprometan a algunas simples conductas, meditar, hacer ejercicio, dormir lo suficiente, ayudar a los demás. Ofrecerse como voluntario en un refugio para desamparados. Cuando lo haga puede que finalmente ayude poco o mucho en ese refugio, pero es seguro que se ayudará a sí mismo. Y por último fomentar las conexiones sociales.  El secreto de la felicidad es como el secreto de la pérdida de peso: No es un secreto!

La hamburguesa de la felicidad

La hamburguesa de la felicidad 300 206 Rafael

Tal Ben Shahar, el profesor del curso más famoso de Harvard: “Psicología positiva”, recientemente escribió este artículo en el que usa la hamburguesa para graficar las cuatro maneras en que afrontamos la vida.nnCuando comemos una hamburguesa con mucha grasa, dice, sabemos que a largo plazo eso no nos hará felices, pero en el momento sí. O sea, beneficio presente versus perjuicio futuro. Esta es la hamburguesa hedonista. Esta actitud repetida durante la vida forma personas hedonistas, aquellos que sólo buscan el placer inmediato aunque sacrifiquen su beneficio futuro.

La otra es la hamburguesa vegetariana, dice Ben-Shahar. El que sacrifica el sabor y el placer inmediato porque está concentrado en su bien futuro. Podría parecer el tipo más sensato, pero no es lo “más feliz que puede ser”, porque en el fondo lo pasa mal toda la vida, subordinando constantemente el presente por un futuro que no sabe si va a llegar. Este es el rat racer: el trabajólico que no disfruta lo que está haciendo. Lo pasa mal para, después, pasarlo bien.

El rat racer es el prototipo más peligroso, porque encuentra gran aprobación social: sacrifica su vida por una gran meta. Se confunde con el arquetipo exitoso, los pares lo felicitan porque ha logrado su objetivo y nadie pregunta cómo lo pasó en el proceso. “La sociedad premia los resultados, no los procesos; las llegadas y no el viaje. Cuando alcanzamos el objetivo y llegamos a la meta experimentamos un alivio que confundimos con felicidad”, señala Ben-Shahar. Y el alivio, dice, es una felicidad negativa pues proviene de la ausencia de stress, dolor o ansiedad, presupone una experiencia negativa anterior y, además, es temporal y su efecto dura poco. “El rat racer, al confundir alivio con felicidad, continua inventándose objetivos por los cuales luchar, creyendo que cuando los consiga podrá ser feliz de nuevo”. Esto es como meter la cabeza a la tina y estar feliz porque al sacarla uno puede respirar de nuevo, ejemplifica en su libro.

“Cuando sienten que no llega la felicidad que esperaban piensan que llegará en la próxima promoción, con la próxima compra, en el próximo triunfo. Y la felicidad está mucho más determinada por nuestro estado mental que por nuestra cuenta bancaria o nuestros ascensos en la oficina. Está extensivamente demostrado que una vez que las necesidades de abrigo, techo y comida están satisfechas la plata adicional no hace diferencia en los niveles de felicidad de nadie”.

La peor hamburguesa es la del nihilista, el que cree que la vida no tiene sentido, que la felicidad no existe. Víctima del abandono aprendido, en un laboratorio el nihilista es la rata que ya no arranca porque sabe que igual le va a llegar el choque eléctrico y cree que nada puede hacer al respecto.

El nihilista se come una hamburguesa mala, se queja por la comida chatarra y más encima sabe que le hará pésimo a futuro, pero piensa que en estos tiempos no hay alternativa: perjuicio presente y futuro.

Habría, según el autor, una hamburguesa equilibrada, sana para el presente y sin perjuicios futuros: el arquetipo de la felicidad.

Ben-Shahar afirma que la felicidad es un estado formado por dos emociones primordiales: el placer inmediato y la noción de significado o trascendencia. Una vida feliz se compone de actividades que complementan estas cosas y otras que las combinan.

“Es cierto, hay actividades inevitables que no nos darán ni placer ni significado, como pagar los impuestos, pero hay muchas otras como ver insatisfecho tres horas de TV que sí podemos evitar”. Por lo tanto, dice, “Para ser más felices hay que aumentar las horas que pasamos en aquello que nos da placer o significado, y disminuir las otras”. La tarea es hacerlo.

El dinero no da la felicidad, pero ¿La puede comprar?

El dinero no da la felicidad, pero ¿La puede comprar? 300 225 Rafael

Los dejo con un artículo de Manel Baucells, excelente profesor del IESE y experto en temas de motivación. “Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna…”.nnGroucho Marx no andaba tannndesencaminado. Elnndinero no da la felicidad, pero la puedenncomprar, la única duda es cuánta cantidad. Y no es tantanncomo uno espera porque no sabemos administrar el dinero,nnnos acostumbramosnndemasiado rápido alnnnuevo tren de vida ynnnos comparamosnncon personas másnnafortunadas, segúnnnun estudio elaboradonnpor Manuel Baucells, profesor de la escuela de negociosnnIESE, y Rakesh K.nnSarín, de la UCLAnnAnderson School ofnnManagement de lannUniversidad de California.nnLa investigaciónnncifra en 15.000 dólares (unos 11.500 euros) los ingresos mí-nnnimos para ser feliz.nnA partir de ahí, poder adquisitivo y felicidad nonncrecen al mismo ritmo y el largonninventario de pobres niños ricosnnque ha dado la historia es buenannprueba de ello.nnUna mujer que conduce unnnviejo utilitario en su época dennestudiante puede hallar una dicha temporal cuando empieza anntrabajar y logra comprarse unnnbonito deportivo, pero prontonnse acostumbrará a conducirlo,nnlo integrará como una parte habitual de su vida y dejará de alegrarla. Es lo mismo que le ocurre a los ganadores de lotería:nnun estudio de Brickman, Coatesnny Janojj-Bullman señala quennaquellos a los que les toca unnngran premio económico sólo experimentan un incremento de felicidad el primer año, mientrasnnque los consecutivos se mantienen igual porque ya se han acostumbrado al nuevo tren de vidanny no les resulta extraordinario.nn“Lo que da la felicidad es elnncambio, el paso de un escalón alnnotro, por ello mantenerse siempre en uno, aunque sea muy elevado, deja de hacernos felices”,nnexplica Manuel Baucells. Parannsolucionarlo, el profesor delnnIESE tiene una receta: “Si te toca un millón de euros, debes hacer tus cálculos para que la mejora de tu situación sea paulatinanny gastar sólo un 1% de lo ganado el primer año, un 2,5% alnnsiguiente, y así progresivamentennhasta alcanzar incrementos delnn20% y el 30%”.nnLa sociedad sobrevalora losnnbeneficios que el dinero le reportará. “Los nuevos ricos pasannnde repente de un grupo social dennmenos ingresos a otro mayor ynnsu bienestar sí crecerá, al menosnnde forma temporal”, señala elnnestudio. Pero llega el día en quennesos nuevos ricos pierden a susnnantiguos vecinos del barrio como referencia y comienzan a fijarse en el nuevo grupo social alnnque pertenecen. Es entoncesnncuando el éxtasis desaparece.nnY es que conducir un deportivo deja de ser tan agradablenncuando uno se encuentra en elnngaraje con el nuevo Lexus delnnvecino. Tras la unificación dennAlemania, los niveles de felicidad de los vecinos del Este cayeron en picado, ya que pasaron de compararse con ciudadanos del bloque soviético a mirarse en el estilo de vida de susnnvecinos de la Alemania Occidental.nnA los deportistas de élite lesnnocurre igual. Unas encuestas revelaron en 1995 que los medallistas olímpicos de bronce estabannnmás contentos que los que habían ganado la plata, ya que senncomparaban con aquellos quennno habían subido al podio, mientras los clasificados en segundonnlugar tenían pesadillas porquenncreían que se les había escapadonnel oro.nnDos investigadores dieron annelegir en 1998 a los alumnos dennla Escuela Pública de Salud dennHarvard entre dos escenarios: ennnuno, ellos ganarían 50.000 dólares cuando el resto del mundonnlograría 25.000, es decir, la mitad, mientras que en el segundonnescenario ellos ganarían 100.000nndólares cuando el resto ganaríann250.000, más del doble. Todos prefirieronnnel primer escenario.nn“Por eso la felicidad social no hannavanzado pese a quennmejore la calidad dennvida en un país, porque nos peleamosnnsiempre por tener lonnque tiene el vecino”,nnsegún Baucells. “Sinneres capaz de llegarnnal trabajo y decir quénnalegría, hoy no mennhan atracado viniendo, has conseguidonnbajar tu nivel de referencia y tienes másnnposibilidades de sernnfeliz”, añade.nnEn aquellas naciones en las que la economía ha crecido dennforma extraordinaria, sus ciudadanosnnno han experimentando ese mismo salto cualitativo. El estudio pone comonnejemplo Japón, donde los ingresos per cápita sennquintuplicaron entre 1958 ynn1991, de 3.000 a 15.000 dólaresnnanuales, pero los niveles de felicidad se mantuvieron entre elnn2,5 y el 3 (sobre cuatro) a lonnlargo de esas tres décadas.nnEl informe habla de dos tipos de bienes: los básicos, como comer, descansar o disfrutar con los amigos, que son básicos y su placer dura siempre, ynnlos de consumo —bienes dennconsumo como un coche o unnnviaje al extranjero—, a los quennuno se acostumbra mucho másnnrápido de lo esperado y, por tanto, el éxtasis dura poco. “Sonnnadaptativos”, aclara. El dineronnpuede comprar la mayoría, pero la dicha de los bienes materiales dura menos.nnPor ello es más feliz aquel quenncentra el bienestar en esos bienesnnbásicos y no los de consumo.nnAdemás, el estudio recalca quenninfluyen otras variables comonnla salud y el hecho de vivir o nonnen un régimen democrático,nncon libertad y derechos individuales garantizados. Así que, según el estudio, el viejo latiguillonnde que lo importante de la vidannes la salud, el dinero y el amornnsólo admite discusión respectonnal orden de los elementos.nnEn general, los índices denncontento en los países ricos sonnnsuperiores a los que declara lannpoblación de los países pobres.nnBritánicos, estadounidenses ynntambién españoles se sientennnmucho más felices que los rusos, los ucranios o los búlgarosnn(ver cuadro). En cualquier caso,

 

a la luz de este nuevo informe, hacerse rico, incluso si esnnpor la vía rápida, no es un proyecto nada descabellado.”

Valores para gestionar la adversidad

Valores para gestionar la adversidad 160 159 Rafael

Transcribo esta excelente entrevista que le hicieron a Santiago Alvarez de Mon, brillante profesor de Gobierno de personas en el IESE, la Escuela de Negocios #2 a nivel mundial en capacitación ejecutiva según el último Ranking de Finantial Times:

Usted ha entrevistado y ha seguido la trayectoria no sólo de líderes empresariales, sino en general de personas que han hecho frente a la adversidad. ¿Qué valores son denominadores comunes en estas personas?

Uno de ellos es la humildad. Es un valor que maneja bien el error y maneja bien el éxito. La humildad está educada en el aprendizaje. Te abre la mente. Estas personas cuando se han equivocado alzan el vuelo y siguen caminando. Y cuando parece que les van bien las cosas no se lo creen demasiado.

Otro es la constancia, la gente grande llega muy lejos porque no sólo está en “el aquí” y “el ahora”. Están pacientemente dando pasos firmes en la dirección correcta. Además es gente curiosa, y quiere rodearse de gente de talento a su alrededor. No se “comparan con”, sino que “quieren aprender de”. Quieren gente brillante a su lado. Y es gente optimista, cuando tienen muchos motivos para ser pesimistas. Eligen el optimismo como mirada vital, justa. Y tienen sentido del humor. Creo que esto es un corolario natural de ser humilde. En lugar de tomárselo a la tremenda, tienen el humor como filtro para vivir. El humor realmente te salva de la depresión. No sólo es gente que cuenta chistes, sino que se ríen de sí mismos. Cobran distancia y perspectivas frente a sí mismos y deciden armar una relación comprensiva, amable con ellos mismos y para ello se requiere del humor. Una vez que te conoces, o te  deprimes o te ríes.

¿Qué papel tiene el sentido del humor en el liderazgo?

El sentido del humor es el que te permite manejar el poder y no quedar pegado en sus telarañas, porque liderazgo no es sinónimo de poder. El lenguaje es muy rico, y no porque una persona ocupe el puesto de consejero delegado, de director general o de presidente tiene liderazgo. Tiene el poder, el estatus, pero no la credibilidad, la influencia, el “plus” de influencia del liderazgo. Otras personas tienen liderazgo pero a lo mejor precisamente por tenerlo no lo ven reconocido por cuotas de poder.

¿Cuánto poder tuvo Tomás Moro? Sin embargo, para mi es un referente. ¿Cuánto poder tuvo Gandhi, en algunos pasajes de su vida? ¿Cuánto poder tuvo Mandela en la cárcel, aunque luego fuera presidente de Sudáfrica? ¿Cuánto poder tenía Lincoln? Iba recogiendo errores tras errores, fracaso tras fracaso hasta llegar a la presidencia. Toda esta gente son curiosamente seres sociales, solidarios y expansivos pero que manejan muy bien su soledad. El liderazgo tiene que ver con gente que se rodea de gente competente, influye sobre sus colaboradores pero también sabe estar en soledad. El drama del hombre moderno es que no sabe estar solo. Con respecto al humor, si el liderazgo es un proceso de transformación, de liberar la energía y el talento de los seres humanos a los que se dirige, sí tiene que ver con institucionalizar los procesos de aprendizaje; dada nuestra condición humana, nuestra fragilidad y vulnerabilidad, siempre habrá errores. ¿Cómo manejo el error, para que sea una fuente de aprendizaje? El humor es el que te evita caer en la desesperanza, el que te evita deprimirte, el humor es el que te permite no dimitir. Creo que el humor es la tribuna desde la que puedes gobernar tu vida. Decía Ortega “Si quieres liderar impera sobre ti mismo”. Y para imperar sobre ti mismo hay que ir a la base de tus carencias y entonces requieres de esa mirada amable y comprensiva, cariñosa y simpática que es el humor.

¿Quién define el éxito?

Si lo define tu lugar en el campeonato te vas a ir a la infamia o a la depresión. Pero si soy yo quien define el éxito, seré ganador siempre. Yo he visto a mi hijo ganar partidos de tenis y le he dicho “Hoy has ganado, pero has jugado al tenis sin disfrutar” Y ha habido veces que se me ha caído la baba y realmente ha ganado el partido. Y él me dice “papá, pero si he perdido” Y yo le respondo  “¿Te lo has pasado bien? ¿Has jugado tu mejor tenis, has aprendido? ¡Pues has ganado!”. El partido importante es el que se juega dentro.

Bring me sunshine!!

Bring me sunshine!! 300 246 Rafael

Los dejo nuevamente con un post que leí en el blog de Nuria Chinchilla, brillante profesora del IESE: ” A pesar de estar en el mes de mayo, mes de las flores, no siempre las noticias que nos llegan son positivas. Pero como bien sabemos, lo importante es nuestra actitud ante la realidad. En este vídeo tenemos un ejemplo práctico de cómo en un ambiente gris, triste y desesperanzado, una sola persona alegre, risueña y con ganas de cambiar el estado de ánimo de los que le rodean puede conseguir poner color, vida y esperanza en su entorno. La canción “Bring me sunshine” (tráeme la luz del sol) ayuda a ello. ¡Saludos desde Nueva York! http://www.youtube.com/watch?v=oXvJ8UquYoo ”

Aprovecho para enviar mis saludos por el día de la madre que celebramos hoy acá en el Perú y también decirles que este blog tomará unas cortas vacaciones, nos vemos en Junio recargados.

 

 

How to engineer a happy life

How to engineer a happy life 200 299 Rafael

Esta vez quiero postear un artículo excelente aparecido en el Washington Post sobre este experto español en tema de felicidad. Vale la pena leerlo:

Manel Baucells This week, at the United Nations conference on Happiness, the tiny kingdom of Bhutan nestled between India and China will showcase its Gross National Happiness index (GNH) as an alternative to gross national product (GNP). In 1968, Robert F. Kennedy had said that the gross national product “measures everything… except that which makes life worthwhile.” Now, the world is coming around with United Nations resolution 65/309 — “Happiness: Towards a holistic approach to development.”

The pursuit of happiness explains the billions of dollars spent each year on consumer goods, from cosmetics and fashion apparel to computers and new cars. Who among us does not want to be happy?

But, happiness is elusive. Scientists have found that American millionaires living in huge, luxurious houses are barely happier than Masai warriors in Kenya who live in huts.

Over the past 10 years, we have examined and analyzed data and evidence from all over the world to come up with a set of laws that govern our happiness. These laws are supported by findings from scientific experiments, examples from ancient literature and pearls of wisdom from the world’s religions and spiritual practices. These laws of happiness are universal and apply to all of us. For example, we two coauthors were born and raised in different countries, India and Spain. We were reared in different religions, Hinduism and Catholicism. These large differences in culture and background make us perceive many things differently. The laws of happiness, however, apply equally to both of us.

A logical implication of our laws of happiness is the fundamental equation:

Happiness equals reality minus shifting expectations

As we try to improve our reality, by working harder so we can make more money, buy a bigger house, or drive a fancier car, our expectations also shift. We are happy for a little while, but soon enough expectations catch up with reality. At first blush, this equation paints a gloomy picture. It is no wonder that some scientists have concluded that, “Trying to be happier is as futile as trying to be taller.” Let us look on the bright side of the equation. We will give you two strategies for improving happiness and then you can come up with many more on your own.

1. Less to More (Crescendo)

You should plan your life carefully so that the gap between reality and expectations stays the same or increases. That is, the way to be happy is not just to have a lot, but to follow a crescendo strategy in life choices — less to more. On a small, short-term scale, this can be done on a vacation; rather than immediately visiting the most spectacular museum or historic site, save those experiences for the end of your trip. But as a philosophy of life, you can work to organize the chapters in your book of life from less to more (that is, follow a crescendo strategy). In raising children, for example, do not give them too much too fast. In organizations such as those with call centers or service employees, more frequent promotions associated with achieving some well-defined milestone or goal will improve employee satisfaction. Crescendo strategy is very similar to what is used in karate by awarding different color belts for progress.

2. Basic Goods

Our equation suggests that new material aspirations arise as previous ones are satisfied, making all of us work harder and harder to see ourselves in exactly the same situation all over again: wanting something new. We face a sort of emotional “global warming,” if we get used to consuming too much too soon, our future happiness is put at risk. One typical example is that of the children of wealthy parents who are not able to keep up with the lifestyle they’ve always known.

When it comes to fame and fortune, beware: The equation predicts that your expectations will also rise and any gain in happiness will be temporary.

So, if expectations catch up with reality, is there an easy and foolproof way to be happy? Basic goods escape this paradox, because expectations for these goods do not fluctuate much and these are less susceptible to social comparison. The treasure of happiness that is in reach for most of us is found in basic goods. The simplest example of a basic good is food. We will always enjoy a meal when hungry. But basic goods are present everywhere in our life. How can we tell whether a good or experience is basic or not?

TEST — Is X a basic good: Ask yourself the following two questions:

1. If nobody knew I am buying or experiencing X, would I still want X?

2. Will I enjoy X in the future, say five years from now, as much as I do now?

If the answer is yes to both questions, then X is a basic good for you.

We can think of basic goods in three categories: the needs of the body, the needs of the heart, and the needs of the mind. Food, health, shelter, sex, and rest are the needs of the body. Basic goods that meet the needs of the heart and mind are things like spending time with friends and family and listening to music we love — things that consistently make us happy.

Some people say that happiness is like a pendulum — some days you are happy, some days not, and there’s not much you can do to change that. Our view is different. We believe that happiness is like a sailboat. Indeed the wind and ocean currents influence its movements, but you have control of the rudder. Without your exerting control, the sailboat drifts. Our key premise is that happiness is a choice; and regardless of our circumstances or where we are in the world or in our lives, we can all improve our level of happiness. The control lever for extracting happiness from the equation is in your hands. We would love to hear your ideas on how to engineer a happier life.

¿Cómo gestionar la adversidad? II Parte

¿Cómo gestionar la adversidad? II Parte 300 279 Rafael

LA ESPERANZA, ESA ILUSIÓN

Uno de los mejores consejos que recibí para salir airoso de la adversidad lo tomé de Mar Cogollos,  joven psicóloga mundialmente famosa, que por un accidente quedó hemipléjica a los 20 años, y que nos dice en plena depresión, en su libro Elogio de la debilidad: “Descubrí que podía hacer mucho por los demás. Ayudarme y volcarme con ellos hizo que pasase de puntillas por la fase dela depresión. A todos les sorprendió, a mi también, lo pronto que aterricé y acepté mi nueva condición. Pensé que si aquel día no me quedé allí es porque aún tenía cosas importantes que hacer en esta vida. Recuerdo que pensar y ayudar a los demás me ayudó muchísimo en mi recuperación. Mis compañeras tenían que levantarse e ir al gimnasio porla mañana. Les urgía a que se arreglaran, que se peinaran, que siguieran siendo mujeres, la vida continúa. Cuando abandoné el hospital una persona me dijo, que no te miren con pena sino con admiración, y eso va a depender exclusivamente de ti. Y es que cuando te enfrentas a una adversidad, muchas veces te saca de dentro lo que tenemos, esa necesidad de darnos más generosamente a los demás”.

ESA META TAN ESQUIVA LLAMADA FELICIDAD

Muchas veces es cuando tienes una gran caída o ayudas a alguien que la tiene, cuando te das cuenta de que lo tuyo es nada. ¿Secretos para gestionar la adversidad? Allí va uno y gratis, valora las cosas buenas que tienes en contraposición con todo lo que sufren los demás, deja de mirarte a ti mismo, que la puerta de la felicidad se abre hacia afuera, no hacia adentro y concéntrate más en ser feliz que en hacer creer a los demás que lo eres, y para ello, piensa que es lo que realmente te hace serlo, no hablo de un estado de ánimo, hablo de algo mucho más profundo, más trascendental. Muchas de las cosas que nos hacen “estar” felices, no nos hacen “ser” felices.

Continua diciendo Alvarez de Mon: “Situar la felicidad en términos absolutos, soy o no soy feliz, me puede hacer muy infeliz, sobre todo si tengo motivos para ser feliz.  Mujer maravillosa, hijos de los que sentirse orgulloso, trabajo tan estimulante que a menudo me hace perder la sensación de trabajo, salud, estabilidad económica… Si en esas circunstancias un día que no puedo tirar de mi alma, me interrogo a mí mismo sobre la felicidad, y se muestra ausente y olvidadiza, me puedo encontrar con un gran problema.  Si en cambio entiendo la felicidad como una cuestión de grados, hoy podría saltar hasta el infinito, ayer sonreír era un parto, y acepto su naturaleza evolutiva, seguro que aumentan las posibilidades de que me saque la lotería.  Las alegrías y las penas son un componente inevitable de la aventura de vivir.  Encuentros inolvidables, despedidas desgarradoras, risas contagiosas, lágrimas desbordadas, conversaciones memorables, fracasos hirientes, éxitos deslumbrantes, errores garrafales, jalonan la controvertida y dual trayectoria de nuestras vidas.  Aceptar que hoy me siento triste, que me faltan las fuerzas, que me reconozco limitado y vulnerable, y que pese a todo aspiro a seguir aprendiendo con humildad, paciencia y sentido del humor, puede ser la mejor fórmula para que la felicidad me visite con cierta frecuencia.”

Tres ingredientes para ser feliz:nnPensar poco en uno mismo. Pensar mucho en los demás. Reírte de ti mismo e ir por la vida con las luces altas.

Tres ingredientes para superar la adversidad:nnInteriorizarla, entender que pasa por algo y hacer arqueología interior para sacar lo mejor de nosotros para combatirla.

¿Cómo gestionar la adversidad? Parte 1

¿Cómo gestionar la adversidad? Parte 1 300 200 Rafael

Para gestionar la adversidad primero hay que aprender a gestionarnos a nosotros mismos, lo cual tiene mucho que ver con conocernos, no solamente identificar nuestras fortalezas y debilidades, nuestros propios valores, sino también de cómo fortalecerlos o reorientarlos según sea el caso.

LA GESTIÓN DEL YO

Según Peter Drucker, el éxito en la economía del conocimiento llega a quienes se conocen a sí mismos; y la única manera de descubrir nuestras fortalezas es mediante el feedback. Decía que cada vez que tomamos una decisión o una acción clave, debemos escribir lo que esperamos que ocurra. Un año después, deberemos comparar los resultados reales con nuestras expectativas. Practicado consistentemente, este simple método nos mostrará al cabo de un tiempo bastante breve, tal vez dos a tres años, dónde radican nuestras fortalezas; que estamos haciendo o dejando de hacer que nos priva de los plenos beneficios de nuestras fortalezas. También nos mostrará nuestras debilidades, donde no poseemos fortalezas y donde nos podemos desempeñarnos.

De esta idea se desprende que el enfoque debe ir en las fortalezas, invertir en ellas para obtener mejores resultados, saber situarnos en donde más podamos potenciarlas y obviamente trabajar en ellas para mejorarlas. Comparar las expectativas con los resultados también señala qué no se debe hacer. Todos tenemos una gran cantidad de áreas en las que no poseemos ningún talento o habilidad y donde es poco probable que lleguemos siquiera a ser mediocres. Asimismo, es muy importante entender a las personas con las que trabajamos, para hacer uso de sus fortalezas.

BIENVENIDA LA ADVERSIDAD

Una vez que recibimos la visita, siempre inoportuna, de la adversidad,  no quedamos igual, o saca lo mejor de nosotros o nos quiebra de manera definitiva. Si queremos sobrevivir, primero hay que reconocerla e interiorizarla.  No se puede transformar una realidad que se niega.  Gustavo Zerbino, quien sobrevivió más de 50 días luego de caerse el avión que lo llevaba con el resto del equipo de rugby uruguayo,  decía que la receta para no deprimirse cuando viene un problema es asumir que va a pasar lo peor pero con la esperanza de que pasará lo mejor.

Ayuda mucho el vivir el presente, ya que por si solo no es capaz de quebrarnos. Solo lo hace si  nos angustiamos, que es cuando nos hemos ido al futuro, o si viene la melancolía, que es cuando nos hemos anclado en el pasado. Es en el presente cuando hay que tener valentía para enfrentar los miedos y vencerlos, bien dicen que la valentía no es la ausencia del miedo sino la superación de éste.

LA TRISTEZA, ESE TUNEL

Cuando en la vida se presenta la adversidad a través de la pérdida de un ser querido o de un despido, o de una separación, es allí donde cosechas todo lo que has sembrado antes, si has invertido en paciencia, compasión, optimismo y perseverancia, definitivamente la recibirás de otra manera. Necesitamos profundizar y sacar de la superficie estas cualidades.

Por más que tratemos de evitarla, la adversidad nos visitará, tarde o temprano. Ya lo decía el Papa Benedicto: “Podemos tratar de limitar el sufrimiento, luchar contra él, pero no podemos suprimirlo.  Lo que cura al hombre no es huir del dolor, sino la capacidad de aceptar la tribulación, madurar en ella y encontrar en ella un sentido mediante la unión con Cristo”.

Es fundamental no pretender escapar de la pena que no es incompatible con la felicidad, por el contrario, son complementarias. Santiago Alvarez de Mon, profesor del IESE decía: “Todos deberíamos tener el coraje de enseñar y la madurez de aprender que parte del camino que lleva a la felicidad implica, necesariamente, algún dolor. Es como la persona que se resiste a envejecer.  Puede hacer lo que quiera, es una apuesta que tiene perdida.  Podrá retrasar el proceso, engañar a los demás con la cosmética, vestir su cuerpo de modo que luzca mejor, pero si su interior no está en calma, en paz con la edad que tiene, envejecer es un drama cotidiano e irreparable.  No busco sufrir, ni quiero ese test para nadie, pero eliminar ese verbo de mi diccionario, suprimirlo de golpe y porrazo, me condena sarcásticamente a sufrir más.”

En Harvard se aprende a ser feliz

En Harvard se aprende a ser feliz 300 216 Rafael

Recientemente publicaron en el Boletín semanal de Haravard un artículo sobre la felicidad. Curiosamente, el curso con más popularidad y éxito, más que los de economía de los cuales son los grandes especialistas, es sobre la felicidad y está a cargo de Tal Ben Shahar. Aquí un resumen.nnLa Felicidad, ese estado de plenitud y equilibrio que todo ser humano anhela como ideal de realización y bienestar y que combina una justa proporción entre lo que se es, lo que se tiene y a lo que se aspira, es y será siempre uno de los temas motores de nuestra existencia y por tanto un tema fundamental de estudio, que al parecer no ha escapado de la lista de temas abordados por las más prestigiadas escuelas de negocios.

Dicho curso se llama “Mayor felicidad”, y es dictado por Tal Ben Shahar. Este curso atrae a 1400 alumnos por semestre y 20% de los graduados de Harvard toman este curso electivo (información al 2009) ¿Por qué? Quizás porque este curso, basado en las últimas investigaciones de psicología positiva, los hace cuestionar creencias y supuestos arraigados en nuestra sociedad.

“La vida es similar a una empresa. Una empresa tiene ganancias, costos y tendrá utilidad en la medida en que sus ganancias sean mayores que sus costos. En la vida diaria, nuestros costos son nuestras emociones y pensamientos negativos, y nuestras ganancias, nuestros pensamientos y emociones positivas. Si tenemos en balance más pensamientos y emociones positivas en nuestra vida, la empresa de nuestra vida está logrando utilidades. Una persona con una depresión prolongada, sería como una empresa quebrada. Analice cómo está su vida en cuanto a las utilidades de felicidad, ¿Está en positivo o está en rojo? ¿Cómo lograr estar más en azul en cuanto a felicidad?”

El curso sobre la felicidad está fundamentado en una serie de encuestas y estudios de campo sobre las características y componentes que permiten vivir felizmente, en éste se destacan y proporcionan 10 Consejos Clave o tips para mejorar la calidad de nuestro estado personal y que contribuyen a la generación de una vida positiva. Miles de personas han asistido a él y han logrado cambiar su estado de ánimo:

TIP 1nnPractica algún ejercicio: (caminar, ir al gym, natación, etc.). Los expertos aseguran que hacer ejercicio es igual de bueno que tomar un antidepresivo para mejorar el ánimo, 30 minutos de ejercicio es el mejor antídoto contra la tristeza y el estrés.

TIP 2nnDesayuna: algunas personas se saltan el desayuno porque no tienen tiempo o porque no quieren engordar. Estudios demuestran que desayunar te ayuda a tener energía, pensar y desempeñar exitosamente tus actividades.

TIP 3nnAgradece a la vida todo lo bueno que tienes: Escribe en un papel 10 cosas que tienes en tu vida que te dan felicidad. Cuando hacemos una lista de gratitud nos obligamos a enfocarnos en cosas buenas.

TIP 4nnSé asertivo: pide lo que quieras y di lo que piensas. Está demostrado que ser asertivo ayuda a mejorar tu autoestima. Ser dejado y aguantar en silencio todo lo que te digan y hagan, genera tristeza y desesperanza.

TIP 5nnGasta tu dinero en EXPERIENCIAS no en cosas: Un estudio descubrió que el 75% de personas se sentían más felices cuando invertían su dinero en viajes, cursos y clases; mientras que sólo el 34% dijo sentirse más feliz cuando compraba cosas.

TIP 6nnEnfrenta tus retos: No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Estudios demuestran que cuanto más postergas algo que sabes que tienes que hacer, más ansiedad y tensión generas. Escribe pequeñas listas semanales de tareas a cumplir y cúmplelas.

TIP 7nnPega recuerdos bonitos, frases y fotos de tus seres queridos por todos lados. Llena tu refrigerador, tu computadora, tu escritorio, tu cuarto. TU VIDA de recuerdos bonitos.

TIP 8nnSiempre saluda y sé amable con otras personas: Más de cien investigaciones afirman que sólo sonreír cambia el estado de ánimo.

TIP 9nnEscucha música: Está comprobado que escuchar música te despierta deseos de cantar y bailar, esto te va a alegrar la vida.

TIP 10nnLo que comes tiene un impacto importante en tu estado de ánimo.

§  Comer algo ligero cada 3-4 horas mantiene los niveles de glucosa estables, no te saltes comidas.

§  COME DE TODO!

§  Varía tus alimentos

TIP 13nnArréglate y siéntete atractivo(a)nnEl 41% de la gente dice que se sienten más felices cuando piensan que se ven bien. !Ponte guapo(a)!

“Hagamos un esfuerzo por lograr un balance en azul en nuestra cuenta de felicidad. No solo nuestro cuerpo nos lo va a agradecer. La buena vibra trae salud, pero al estar más positivos atraeremos también mayor bienestar a nuestras vidas”

Ser feliz, es al final, la construcción de un gran fondo de ahorro de experiencias significativas, pobre de aquel que guarda lo que posee en donde se corre el riesgo de perderlo todo. ¿O no?.