Ideas y articulos varios

Diálogo de bebés: ¿Crees en la vida después del nacimiento?

Diálogo de bebés: ¿Crees en la vida después del nacimiento? 300 300 Rafael

Recibí este diálogo del blog de Nuria Chinchilla, muy curioso por cierto, entre dos bebés Vale la pena leerlo porque algo así nos pasa exactamente a nosotros, muchas veces nos portamos como si todo se acabar aquí abajo.

En el vientre de una mujer embarazada estaban dos hermanitos conversando cuando una le preguntó al otro:

– ¿Crees en la vida después del nacimiento?…

La respuesta fue inmediata:

– Claro que sí. Algo tiene que haber después del nacimiento. Tal vez estemos aquí porque precisamos prepararnos para lo que seremos más tarde.

– Bobadas, ¡no hay vida después del nacimiento! ¿Cómo sería esa vida?…

– No lo sé exactamente, pero ciertamente habrá más luz que aquí. Tal vez caminemos con nuestros propios pies y comamos con la boca…

– ¡Eso es un absurdo! Caminar es imposible. ¿Y comer con la boca? Es totalmente ridículo! El cordón umbilical es lo que nos alimenta. La vida después de nacimiento es una hipótesis excluida, el cordón umbilical es muy corto.

– En verdad, creo que ciertamente habrá algo. Tal vez sea bastante diferente a lo que estamos habituados a tener aquí.

– Pero nadie vino de allá, nadie volvió después del nacimiento. El parto termina con la vida. Vida que es nada más que esta absoluta oscuridad.

– Bueno, yo no sé exactamente cómo será después del nacimiento, pero, con certeza, veremos a mamá y ella cuidará de nosotros.

-¿Mamá?… ¿Tú crees en mamá?… ¿Y dónde supuestamente estaría ella?..

– ¿Dónde?… ¡En todo alrededor nuestro! … a través de ella vivimos. Sin ella todo esto no existiría.

– ¡Yo no creo! nunca vi ninguna mamá, lo que comprueba que mamá no existe.

– Bueno… es cierto que no la hemos visto nunca, pero, a veces, cuando estamos en silencio, puedes oírla cantando, o sientes cómo ella acaricia nuestro mundo. ¿Sabes qué? Pienso que la vida real es la que nos espera y que ahora, estamos preparándonos para ella..

Los 3 deseos del Papa en Navidad

Los 3 deseos del Papa en Navidad 400 225 Rafael

Feliz Navidad! Y ya que estamos en esta época, me parece lógico que el artículo de la semana sea sobre este tema. Comparto con ustedes los 3 deseos del Papa en esta navidad que podemos aplicarlos a nosotros mismos.

En la tarde del miércoles 7 de diciembre, Benedicto XVI encendió el árbol de Navidad más grande del mundo. Previamente, dijo unas palabras:

1. “Mi primer deseo es (…) que nuestra mirada no se detenga solamente en el horizonte de este mundo, en las cosas materiales”.

“Antes de encender el árbol quisiera expresar tres deseos (…). Cuando lo miramos, nuestros ojos se dirigen hacia arriba, hacia el cielo, hacia el mundo de Dios. Mi primer deseo es, por lo tanto, que nuestra mirada, la de la mente y la del corazón, no se detenga solamente en el horizonte de este mundo, en las cosas materiales, sino que sea de alguna forma como este árbol, que tienda hacia arriba, que se dirija a Dios. Dios nunca nos olvida, pero también nos pide que no nos olvidemos de Él”.

“El Evangelio narra que en la noche santa de Navidad una luz envolvió a los pastores, anunciándoles una gran alegría: el nacimiento de Jesús, de Aquel que nos trajo la luz, más aún, de Aquel que es la luz verdadera que ilumina a todos. El gran árbol que encenderé dentro de poco (…) iluminará con su luz la oscuridad de la noche”.

2. “El segundo deseo es que nos recuerde que también nosotros necesitamos una luz que ilumine el camino de nuestra vida”.

“El segundo deseo es que nos recuerde que también nosotros necesitamos una luz que ilumine el camino de nuestra vida y nos de esperanza, especialmente en esta época en que sentimos tanto el peso de las dificultades, de los problemas, de los sufrimientos, y parece que nos envuelve un velo de tinieblas. Pero ¿qué luz puede iluminar verdaderamente nuestro corazón y darnos una esperanza firme y segura? Es el Niño que contemplamos en la Navidad santa, en un pobre y humilde pesebre, porque es el Señor que se acerca a cada uno de nosotros y pide que lo acojamos nuevamente en nuestra vida, nos pide que lo queramos, que tengamos confianza en Él, que sintamos su presencia que nos acompaña, nos sostiene y nos ayuda”.

3. “El último deseo es que cada uno de nosotros aporte algo de luz en los ambientes en que vive”.

“Pero este árbol tan grande lo forman muchas luces. El último deseo es que cada uno de nosotros aporte algo de luz en los ambientes en que vive: en la familia, en el trabajo, en el barrio, en los pueblos, en las ciudades. Que cada uno sea una luz para quien tiene al lado; que deje de lado el egoísmo que, tan a menudo, cierra el corazón y lleva a pensar sólo en uno mismo; que preste más atención a los demás, que los ame más. Cualquier pequeño gesto de bondad es como una luz de este gran árbol: junto con las otras luces ilumina la oscuridad de la noche, incluso de la noche más oscura”.

Mindfood: Charlas de calidad al alcance de todos

Mindfood: Charlas de calidad al alcance de todos 500 460 Rafael

Gracias a las sugerencias de algunos de ustedes, he creado con otro amigo Mindfood, una organización que busca democratizar el conocimiento y transformar a la gente brindando a través de conferencias, conceptos y herramientas en los temas que ayudan a mejorar en el día a día.

Una vez al mes, se realizarán conferencias sobre temas como Felicidad, Superación, Marketing Personal, Competencias Directivas, Administración de carrera, Formación de los hijos, Clima Familiar, Finanzas personales, etc, a cargo de expertos y a precios accesibles. Contamos con más de 20 conferencistas expertos en dichos temas, quienes además de tener un sólido expertisse tienen el don de saber compartirlo con ideas fácilmente aplicables.

Las Conferencias de este Sábado 3 de Diciembre

Esta sesión se basa en la Superación personal, está dirigida a hombres y mujeres, autodidactas curiosos de cualquier edad interesados en mejorar. Será en el Cineplanet Alcazar, en el Ovalo Gutierrez, Miraflores, Lima, Perú. El costo es de 150 soles. Es de 9am a 1pm.  Las entradas se pueden comprar ingresando a http://www.mindfoodperu.com o en la misma sala el Sábado 3 (sujeto a espacio y solo para pagos en cash).

La primera conferencia estará a cargo de Rafael Zavala, Gerente General de Laborum Perú.

¿Cómo convertir el trabajo que tienes en el trabajo que sueñas? 9:00 am a 10:45 am. 

 “Que importante es reinventar tu trabajo cada día, crearte tus propios retos, saberse dueño de tu propio destino, soñar con una forma de trabajar que incluya esfuerzo, pasión y diversión, porque así se trabaja y se vive mejor.”

Todos tenemos etapas en el trabajo que por más interesante que sea, se vuelve rutinario, aburrido, lo cual nos lleva a mirar otros trabajos o peor aun a bajar nuestro nivel de rendimiento, con los riesgos que ello implica. En todos los trabajos y en todas las posiciones, no importa la jerarquía, puede aparecer la rutina, esa arma de doble filo que nos lleva a la mediocridad. En esta conferencia, Rafael brindará herramientas y fundamentos prácticos para sobreponerse y vencerla. Ingredientes necesarios son la planificación estratégica de tu vida, el vivir valores como la automotivación, la actitud, la resiliencia, la ilusión, el orden mental. Empezar a conocerlos y vivirlos puede ser nuestra tarea más inaplazable.

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Es Gerente General de Laborum Perú. Asimismo es Profesor extraordinario del Programa de Alta Dirección de la Universidad de Piura y Director Secretario General de la Asociación de Centros Comerciales del Perú. (ACCEP). Ha sido Gerente de Marketing del Jockey Plaza, Gerente de Inversiones de Peruval Corp, Jefe de Compras de Lan Peru y Asesor de la Presidencia del Centro Comercial Boulevard de Asia.

Ha dictado talleres y conferencias en más de 15 Programas de Maestría y Universidades en el Perú, así como entrevistas a nivel internacional. Autor del libro “Aprende a ser feliz” con más de 3 mil ediciones vendidas y del blog “Ideas para vivir mejor” http://www.rafaelzavala.com con más de 2 millones de visitantes. MBA y Licenciado en Administración de Empresas. Ha seguido un Programa de Competencias Directivas en el IESE de España y un Programa de Dirección en el Arizona State University.

La segunda conferencia, estará a cargo de Paul Ingebretsen, Gerente General del Westin Lima Hotel and Convention Center.  “De Lavaplatos a Gerente General”

“Si yo pude, usted puede”

En esta conferencia Paul compartirá las razones que lo llevaron a ascender en cada una de las empresas en  las que estuvo, aportando ideas practicas y aterrizables, enfocándose en conceptos relacionados

a la calidad del servicio, el como mantener y mejorar las relaciones interpersonales, inteligencia

emocional y otras competencias necesarias que los profesionales hoy en día deben aprender y ejercitar

para lograr el éxito no solo profesional, sino personal y familiar, en el futuro.

Paul es Gerente General del Westin Lima Hotel & Convention Center.   Cuenta con una gran experiencia a cargo de hoteles de cinco estrellas en todo el Continente entre los que destacan el Hilton y el Presidente Intercontinental, entre otros, y en los que ha sido premiado como Empleado del Año y Gerente del Año en más de una oportunidad, a lo largo de su carrera hotelera. Asimismo, posee una amplia trayectoria como docente reconocido en universidades en Latinoamérica como la de Cuauhtémoc en San Luis Potosí, del Valle de México y Rafael Landívar, entre otras

Estudió Administración de Hoteles y Restaurantes en la Washington State University, USA y realizó postgrados en el Tecnológico de  Monterrey, México, así como en la Cornell University School USA.  Llegó a Perú para abrir el primer hotel Westin en Sudamérica, que inició operaciones en el mes de mayo último con un equipo de más de 390 colaboradores.

Desnudando a los mentirosos

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En su libro, “59 segundos, piense poco para lograr mucho”, Richard Wiseman, dedica todo un capítulo a este tema. Resumiendo las partes más importantes de dicho capítulo: “Para detectar con éxito las mentiras, deshazte de los mitos sobre el comportamiento que rodean la hipótesis de la ansiedad y busca indicios que suelen relacionarse con alguien que piensa detenidamente. Olvídate de la idea de las palmas sudorosas, los movimientos y la falta de contacto visual, busca a una persona que, de repente, está más quieta y hace menos gestos.

 Además, aprende a escuchar. Estate atento a una disminución súbita de los detalles, a un aumento de las pausas y a la vacilación, o a una repentina ausencia de las expresiones yo, mío y a mí, y a un aumento de los su y suyo.

 Si, de repente, alguien empieza con evasivas, presiona para que te dé una respuesta directa. Para ayudar a localizar posibles cambios, intenta establecer o que los investigadores llaman una “base de referencia sincera”. Antes de hacer preguntas que puedan dar lugar a respuestas engañosas, empieza con las que crees que se contestarán con sinceridad. Durante dichas preguntas iniciales, intenta comprender cómo se comportan cuando son sinceros, observando su lenguaje corporal y escuchando lo que dicen. Después, durante las respuestas a las preguntas más peliagudas, busca los cambios de comportamiento que he mencionado antes.

 Los resultados revelaron que había mentiras en el 14 % de los correos electrónicos, el 21% de los sms, el 27% de las conversaciones y el 37 % de las llamadas telefónicas. Según Hancock, somos  más reacios a mentir en los correos electrónicos porque quedan registrados, así que nuestras palabras podrían volver para atormentarnos.

Aprendiendo de nuestros errores

Aprendiendo de nuestros errores 300 264 Rafael

Hoy les traigo un extracto de un gran artículo de Santiago Alvarez de Mon, brillante profesor del IESE, sobre la diferencia entre errar y fracasar, no es lo mismo, y según él, quien se confunde y maneja los dos términos como sinónimos, comete un error gravísimo.  Nos dice: “El error es un modo más de hacer las cosas, como el acierto.  El fracaso precisa de una interpretación interior que transforma esa equivocación en fuente de descalificación y reproche.  El fracaso es un error al que se enchufa una cd mental que repite una canción triste, pesarosa e implacable. «Que desastre, no sirves para nada, qué malo eres, nunca llegarás a ningún sitio…», no son expresiones de una persona humilde e inteligente que va aprendiendo a gobernarse a sí misma, sino pensamientos y sentimientos que hablan de una mentalidad rígida, tensa, soberbia e inmadura. 

 Un deportista que ha desplegado su mejor juego pero que ha perdido con un oponente excepcional es tildado de fracasado.  Lo peor es que él mismo interioriza así el partido.  Ha corrido, ha sudado, ha aprendido, hasta ha llegado a disfrutar fases de match, ha cobrado unos honorarios más que decentes, y la resolución final es que ha fracasado. «Soy un perdedor», musita cabizbajo en su camino hacia los vestuarios.  En lugar de una ducha caliente y reparadora, se inflige a sí mismo un jarro de agua fría.  Lamentable error, penosa confusión.

 Entendido el error, erradicada la idea de fracaso, se está en condiciones de afrontar las adversidades de la vida, experiencias desequilibrantes que amagan con romper nuestro equilibrio y estabilidad.  La adversidad es una escuela inmisericorde, o te arrastra por el fango del rencor y la autocompasión, o te envuelve y transporta a un paraje incomparable y libertador. 

 Tal Ben-Shahar, el profesor cuyo curso fue el más solicitado el año pasado en Harvard, habla desde su propia experiencia.  Campeón de squash en Israel, aspirante frustrado a serlo del mundo, también sus primeros años de Bachelor en Harvard estaban dominados por la necesidad perentoria de sacar A, ni siquiera B era aceptable.  Más adelante enriquece su planteamiento con la declaración de una escritora muy famosa, J.K. Rowling, autora de los libros de Harry Potter.  Donde ella hablaba de failure, yo traduzco error.  «El fracaso me dio una seguridad interior que nunca me dieron los aprobados de mis exámenes.  El fracaso me enseño cosas de mí misma que no hubiera podido aprender de otra manera.  Descubrí que tenía más voluntad y disciplina de lo que pensaba.  La evidencia de que los contratiempos emerges más sabia y fuerte significa que estás capacitado para sobrevivir.  Nunca acabarás de conocerte, ni tampoco la fortaleza de tus relaciones y amistades, hasta que no sean probadas por la adversidad».

 Como vemos, lo importante no es no cometer errores, sino aprender de ellos y reaccionar rápidamente.

La elaboración del plan perfecto

La elaboración del plan perfecto 300 225 Rafael

  Continuando con estos resúmenes de los mejores libros del mundo para mejorar, esta semana les traigo el resumen de un capítulo del libro 59 segundos, Piensa un momento para lograr mucho, del mundialmente conocido Richard Wiseman.

 En este capítulo explica que las personas no suelen ir paseando por ahí y, de repente, encontrarse en la cima del Everest. Del mismo modo, no es probable que los que se mueven sin rumbo fijo por la vida se pongan de pronto a montar un nuevo negocio o logren perder un peso significativo.

 Según Wiseman, existen cuatro técnicas esenciales que te ayudarán a lograr tus objetivos  y ambiciones: preparar el plan adecuado; contárselo a tus amigos y familiares; concentrarte en las ventajas, y recompensarte con cada paso conseguido. Para incorporar estas técnicas a tu vida, el autor ha creado un diario único que lo motiva y le sirve para llevar a buen término cualquier tipo de cambio.

 Wiseman nos dice: “Imagínate a un amigo íntimo en tu funeral, haciendo un elogio fúnebre de tu persona. Escribe el guión que leerá tu amigo. ¿Qué te gustaría que dijeran sobre ti? Olvídate sin ‘miedo de la modestia, aunque sé realista. ¿Cómo querrías que describiesen tu personalidad, tus logros, tus puntos fuertes, tu vida familiar, tu éxito profesional y tu comportamiento con los demás? Una vez hayas terminado, examina detenidamente el elogio de tu yo ideal. ¿Tu estilo de vida y comportamiento actuales justifican esos comentarios o te queda trabajo por hacer?

 Uno de los puntos que más ayudan a la realización de tus objetivos en la Creatividad. Aquí algunos consejos para potenciarla. Prepara tu mente trabajando sin descanso en un problema, pero después déjalo un momento para hacer algo completamente diferente Durante el periodo de relajación, alimenta tu mente con ideas nuevas, por ejemplo visitando un museo o una galería de arte, ojeando revistas o periódicos, dando un paseo en tren o coche, o navegando al azar por internet. Pero no lo fuerces; simplemente, sumérgete en nuevas ideas y experiencias, y deja que tu cerebro encuentre las conexiones y cree acontecimientos en apariencia fortuitos.  

 Otra forma de potenciarla es con la Perspectiva. Cambiar de perspectiva ayuda a producir soluciones novedosas. Intenta imaginarte cómo enfocaría el problema un niño, un idiota, un amigo, un artista o un contable. También puedes pensar en dos situaciones análogas aplicando la regla del “es como” (por ejemplo, atraer más clientes a mi negocio es como un artista que intenta atraer a una multitud).

 El mismo concepto vale si intentas que los demás sean más creativos…, inúndalos de color verde (carpetas verdes, sillas verdes o incluso ropa verde).

 Si estás preocupado, te centras más, te concentras en la tarea que tienes entre manos, evitas los riesgos, confía en los hábitos y rutinas previamente establecidos, y mira el mundo desde una perspectiva menos creativa. Por el contrario, si estás relajado en una situación, es más probable que estés predispuesto a explorar formas nuevas y poco comunes de pensamiento y comportamiento, a ver el problema en su conjunto, a arriesgarte, y a pensar y actuar (de manera más creativa.)”

Otro punto importante es la capacidad que tenemos para influier en kos demás y en ser influenciados. En esto juega un papel importante nuestro pensamiento racional y el no dejarnos llevar por “trampas mentales”. Por ejemplo, en el libro de WiIseman describen la siguiente situación, “Empecemos con una pregunta rápida: imagina que te ofrecen dos trabajos. En cuanto al horario, tareas, ubicación y perspectivas laborales, el trabajo A es idéntico al trabajo B. De hecho, la única diferencia entre los dos puestos es la disparidad entre tu salario y el de tus futuros colegas. En el trabajo A, tu paga anual será de 50.000 libras y tus colegas ganarán 30.000. En el trabajo B ganarías 60.000, pero tus compañeros estarían en las 80.000 ¿Te tentaría más el trabajo A o el B? Las encuestas nos indican que la mayoría de las personas elegiría el trabajo A.

En términos puramente financieros, la decisión es completamente irracional, ya que el trabajo B supone 10.000 libras más. Sin embargo, si el estudio científico de la naturaleza humana nos ha servido para algo es para saber que, en realidad, no somos criaturas racionales. Más bien nos comportamos como animales sociales en los que influyen fácilmente muchos factores (cómo nos sentimos, cómo nos vemos y cómo nos ven los demás, por ejemplo). Aunque, desde un punto de vista objetivo, el trabajo B esté mejor pagado que el A, en el trabajo A ganamos 20.000 libras más que nuestros compañeros, y el sentimiento de superioridad que inspira la diferencia de sueldo demuestra ser más que suficiente para compensar por la pérdida económica con respecto al trabajo B.

Se ha ido mi coach

Se ha ido mi coach 300 223 Rafael

Un buen amigo del PAD de la Universidad de Piura me ha pasado este mail. Una vez que lo leí me pareció conveniente compartirlo con ustedes. Comentándolo Pablo Ferreiro, acaso el mejor profesor que hay en el Perú, decía lo siguiente: “Quizás les interese este texto…Como verán se trata de un sacerdote, y sería una “mala” conclusión pensar que cada uno de nosotros no lo es, y pasar de largo del tema. Creo que esto es ser coach… Quizás alguno pueda pensar “bueno, este es un tipo de coach”, en mi opinión esto expresa la esencia del coach. En definitiva un coach solo pregunta, pero las preguntas para que merezcan ser respondidas o, simplemente, para que obtengan respuestas “motivantes” (o cambiantes e innovadoras), requieren que sean sinceras, es decir que respondan a un esfuerzo ejemplar interior.”

Este artículo fue publicado el 17 de Mayo de 2010 por Jaime Pereira:

“El pasado día 17 de mayo, fecha muy entrañable para él, mi coach me dejó definitivamente. Fue una relación profesional que duró algo más de doce años. Se llamaba Alfonso de Cárdenas Rosales y su acreditación como coach profesional no se la dio ni la ICF ni AECOP ni ninguna escuela de coaching. Su acreditación se la ganó a pulso dedicando miles de horas a sus coaches a los que no cobraba nada por sus servicios. Siempre estaba a tu disposición, a la hora que fuese, dispuesto a ayudarte en lo personal y en lo espiritual. Su metodología empezaba con un fuerte abrazo que casi te dejaba KO. Alguna persona no se olvidará nunca de tan peculiar saludo. Luego y como si fuera lo más natural del mundo se iba introduciendo en tu persona y en tu espíritu hasta llegar un momento en que su conocimiento sobre uno mismo era total. No se le escapaba una, sabia de tu vida todo. Era un lector empedernido y te ponía al corriente de lo que pasaba por el mundo.

Como buen coach nunca te decía lo que tenias que hacer, y solo con sus preguntas te daba la pauta para diseñarte un plan de acción. A mí personalmente me ayudó muchísimo. Recuerdo cuando fui despedido de mi trabajo como se identificó  conmigo en todo y como supo darme ánimos para superar una prueba tan dura. Cada vez que nos veíamos, cosa que hacíamos todas las semanas, solo con la mirada me transmitía unas sensaciones muy especiales que al mismo tiempo eran retadoras. Era un coach amigo pero exigente, no se callaba y decía las cosas muy claras, daba un feedback muy autentico. De cada sesión salías dispuesto a comerte el mundo.

Como buen profesional impartía todos los meses alguna conferencia, a la que asistían un buen número de personas. Vivía intensamente lo que decía llevándole incluso, en alguna ocasión, a dar fuertes puñetazos en la mesa, como para poner más énfasis en sus palabras. Su voz era potente y pasaba del tono bajo al alto con mucha naturalidad. No se cansaba de hacer la “ruleta” con sus gordos dedos, como un molinillo de viento que produce energía contagiosa. Se animaba tanto hablando y hablando que tenían que recordarle, con frecuencia, que el tiempo se había acabado, incluso alguno de sus ayudantes tenía que toser en voz alta para avisarle que se había pasado de la hora.

Tambien daba con frecuencia seminarios de “fin de semana”, en los que te ponía las pilas. Seminarios dirigidos al desarrollo personal y espiritual. De forma insistente decía que lo espiritual es lo que tonifica y da fuerzas para luchar en lo personal. Antes de que nadie hablará del coaching espiritual, él ya lo practicaba siendo un autentico maestro. Siempre decía que si le dabas sentido a tu trabajo este sería de muchísima más calidad. Fue uno de los pioneros en el tema de conciliación de familia y trabajo. Recuerdo haberle oído muchas veces decir que aunque el trabajo es muy importante, la familia lo es mucho más. Cada vez que nos veíamos lo primero que me preguntaba era ¿a que hora estás llegando a casa? Si descuidaba a la familia me decía que no estaba haciendo bien mi trabajo y esto me obligaba mucho.

Su afán de llegar a más gente a la que pudiera ayudar le llevo a registrar la Fundación Cárdenas-Rosales Fondo de Cooperación y Desarrollo Asistencial, con el objetivo de promocionar, tanto en España como en el extranjero, iniciativas de carácter social y de cooperación al desarrollo, en favor de la familia, tendentes a resolver la falta de formación humana, científica y cultural; la carencia de recursos básicos para subsistir; y la dificultad de acceder a una asistencia sanitaria adecuada.

He pasado horas y horas con él, aprendiendo, reflexionando, charlando del trabajo, de los amigos, de mis hijos, de mi mujer, de la sociedad y de muchísimas más cosas. Solo discutíamos, y con fuerza, cuando hablábamos de futbol. El del Real Madrid y yo del Barça, casi nada. La última vez que nos vimos fue dos semanas antes de morir, como si la enfermedad no fuera con él. Me recibió como siempre, con su cara regordeta, con esa mirada penetrante, con ese cariño especial que un coach siente por su coache y preguntando, siempre preguntando, como el mejor de los coaches para obligarte a pensar. Fue mi última y más grata sesión de coaching, no la olvidaré nunca. La mejor confesión.

Gracias Alfonso, desde el cielo seguirás siendo mi coach y ahora tus preguntas serán para mí un regalo de Dios.”

Cuanto más tenemos, más queremos

Cuanto más tenemos, más queremos 300 300 Rafael

Esta semana vuelvo con el reumen de un capítulo del libro “Las trampas del deseo” del famoso psicólogo Dan Ariely, en el cual nos ayuda a descubrir las formas de raciocinio que tenemos. “Siempre observamos las cosas que nos rodean en relación con las demás. No podemos evitarlo. Y esto vale no sólo para las cosas físicas-tostadoras, bicicletas, cachorros, segundos platos o cónyuges-, sino también para experiencias tales como las vacaciones y las opciones educativas, y asimismo para las cosas efímeras: emociones, actitudes y puntos de vista.

La relatividad es (relativamente) fácil de entender. Pero hay un aspecto de la relatividad con el que constantemente tropezamos. Es éste: no sólo tendemos a comparar las cosas unas con otras, sino que tendemos asimismo a comparar cosas que son fácilmente comparables, y a evitar comparar cosas que no son fáciles de comparar.

Esta podría resultar una idea confusa, de modo que permítame que le ponga un ejemplo. Suponga que pretende comprar una casa en una nueva población a la que va a trasladarse. Su agencia inmobiliaria le lleva a ver tres de ellas, dos las cuales en principio le interesan. Una es de estilo contemporáneo, mientras que las otras dos son de estilo más clásico. Las tres cuestan lo mismo; las tres resultan igualmente deseables, y la única diferencia es que una de las clásicas (el “señuelo”) necesita un tejado nuevo y el propietario ha deducido unos pocos miles de euros del precio para cubrir ese gasto adicional.

¿Cuál de ellas elegiría usted?

Lo más probable es que no elija la de estilo contemporáneo ni tampoco la de estilo clásico que necesita un tejado nuevo, sino la otra de estilo clásico. ¿Por qué? He aquí el raciocinio (que en realidad resulta bastante irracional). Nos gusta tomar decisiones basándonos en comparaciones. En el caso de las tres casas, no sabemos nada de la contemporánea (no tenemos ninguna otra casa con la que compararla), modo que la dejamos a un lado. Pero sí sabemos que una las clásicas es mejor que la otra; esto es, la clásica con el tejado bueno es mejor que la clásica con el tejado malo. En consecuencia, preferiremos la clásica con el tejado bueno, desdeñando la contemporánea y la clásica que necesita un tejado nuevo.

Ése es el problema de la realidad: consideramos nuestras decisiones de forma relativa, y las comparamos a escala local según las alternativas disponibles. Comparamos la ventaja relativa de la estilográfica barata con respecto a la cara, y ese contraste hace  que nos resulte evidente que deberíamos gastar el tiempo extra en ahorrar los siete euros. Paralelamente, la ventaja relativa del traje más barato es pequeña, de modo que gastamos los siete euros extra.

De ahí también que resulte fácil que una persona añada 200 dólares a la factura de un banquete de 5.000 para que incluya un entrada de sopa, cuando esa misma persona se dedica a recortar cupones para ahorrar 25 céntimos en una lata de sopa de un dólar. Del mismo modo, nos resulta fácil gastar 3.000 dólares extra para añadir la opción de asientos de piel a un coche de 25.000 dólares, pero nos es difícil gastar esa misma cantidad en comprar un sofá de piel nuevo (aunque sepamos que pasaremos más tiempo en casa, en el sofá, que en el coche). Sin embargo, si pensamos en ello con una perspectiva más amplia, podemos evaluar mejor qué más podríamos hacer con los 3.000 dólares que cuesta añadir la opción de los asientos de piel al coche. Pensar con tal amplitud de miras no es fácil, puesto que nuestra forma natural de pensar consiste en hacer juicios relativos. ¿Sabe cómo hacerlo? Yo conozco a alguien que sí sabe.

“No quiero vivir la vida de un Mercedes Benz- declaró al New york times-, puesto que cuando consigues un Boxster querrías tener un Porsche, y ¿sabe qué querría tener la gente que tiene un Porsche? Pues un Ferrari.”

Es una lección que todos podemos aprender: cuanto más tenemos, más queremos. Y el único remedio para ello es romper el círculo de la relatividad.

Si no cambiamos las aulas, ¿de quien son las urnas?

Si no cambiamos las aulas, ¿de quien son las urnas? 290 174 Rafael

 Escuché esta frase en una clase hace algún tiempo y se me quedó grabada, más aun ahora que en el Perú próximamente estaremos eligiendo al Presidente. Y es que tiene mucho sentido. A título personal, creo que el principal problema hoy en día es el ineficiente sistema de educación de la gran mayoría de peruanos, que a su vez incluye su formación humana. Si desde niños no formamos gente con conocimientos técnicos, habilidades y valores, que podemos pedirles cuando sean grandes. ¿Qué criterios tomarán en cuenta para elegir al candidato ideal? Dicen que cada país tiene el presidente que se merece. A Dios gracias, en los últimos años el Perú ha sabido escoger bien a su presidente, pero es también cierto que es un país en el que un candidato puede ascender de estar en el último puesto al primero en pocas semanas, y sin ningún sustento.

Esto tiene mucho que ver con la visión a largo plazo como país. Pero la visión del país debe estar estrechamente relacionada con la visión de aquellos que lo forman. Y la visión de cada uno debe estar relacionada a la respuesta a una pregunta de largo plazo: ¿Cómo veo mi vida? ¿Qué quiero de ella?. Stone Sander decía que la respuesta a la misma apunta tanto a un futuro prometedor como a un pasado por mejorar. Al mismo tiempo se entrega generosamente al presente.

Entre los conocimientos técnicos, las habilidades y los valores, acaso el más urgente por adquirir en una sociedad como la nuestra son los valores y la formación del carácter. Santiago Alvarez decía que para viajar de la prédica al compromiso real, carácter es la pieza más valiosa de nuestro equipaje, es la que traza finalmente la frontera entre los que hacen algo transformando la realidad y los que despotrican y se quejan de todo. Para un viaje largo e incierto que empieza con un pequeño paso, un carácter íntegro, perseverante, honrado y paciente es imprescindible.

Quizá un buen ejercicio para todos los candidatos a la presidencia podría ser el preguntarse y repreguntarse cuales son los temas de fondo para una visión a largo plazo, (el arte de aprender tiene mucho que ver con la capacidad de formular preguntas inteligentes), no creo que sean el corregir la delincuencia, el narcotráfico, bajar impuestos, o elevar los salarios, todos ellos son el remedio a los problemas. Sería más inteligente el tratar de no causarlos más que enfocarse en resolverlos.

Ideas para trabajar feliz II Parte

Ideas para trabajar feliz II Parte 300 199 Rafael

A continuación  la segunda y última parte de este artículo.

El estrés, ese fiel compañero de camino

Tomando en cuenta, querido lector, que en promedio nos quedan 30 años de vida laboral (10,000 días aprox), y que en el trabajo es donde pasamos la mayor parte de nuestra vida, es imperativo el descubrir cómo hacer para pasarla bien aprendiendo a manejar las variables que dependen de nosotros incluyendo, como no, a ese amigo inseparable, culpable de canas, gastritis, enfermedades y cambios de humor que es el estrés.

 Aquel brillante psicólogo, escritor y sobreviviente a Auschwitz, Victor Frankl decía que lo que el hombre realmente necesita no es vivir sin tensiones, sino esforzarse y luchar por una meta que le merezca la pena. El hastío es hoy causa de más problemas que la tensión y, desde luego, lleva más casos a la consulta psiquiátrica.

 Existe actualmente una idea de que el estrés debe eliminarse a cualquier costo para vivir una vida relajada, sin embargo, lo curioso es que cuanto más lo intentamos, más estresados acabamos. La vida sin estrés no sería vida. Estamos tan presionados para evitarlo que nos perdemos el placer que conlleva afrontar desafíos estimulantes.

 Stone Zander, nos dice que el problema no es nuestra exposición al estrés – un despertador que nos saca de la pereza y la somnolencia – sino nuestra escasa capacidad para responder a sus demandas y requerimientos. “No existe el mal tiempo, sino ropa inapropiada”. Si no me abrigo bien cuando hace frio, sino saco el paraguas cuando llueve, el problema no es el clima, sino mi imprudencia e insensatez al salir de casa. Si no aprendemos a vivir en la incertidumbre, a nadar en aguas movedizas, a desvelar misterios eternos, el estrés es un ladrón que nos roba salud, paz, alegría, tiempo y concentración. La gente dice que la vida moderna es estresante, pero el estrés no es una característica de la vida ni del tiempo, sino de las personas. El estrés no llega desde el entorno, viene de las mentes de los estresados. Sufrimos desde el pensamiento. Hacemos ciertos supuestos sobre el mundo y nos quedamos apegados a esos supuestos.

 Noto los primeros síntomas de estrés cuando llego a casa y sigo conectado mentalmente al trabajo. Son ocasiones cuando necesito encontrar el equilibrio. Las salidas o el deporte pasan entonces no a ser una diversión, sino un punto más en mi agenda. Empiezo a querer estructurar todo, a controlar todo para tenerlo equilibrado.

 Una genial maestra es la película “La Vida es bella”. En ella el padre, se esfuerza heroicamente por ahorrarle sufrimientos a su hijo y le hace creer que todo es una comedia. Gracias al “payaso” de su padre, no será perjudicado con ningún trauma de tremenda experiencia. Mantenerse fuertes en la adversidad, esconder tus debilidades y saber enfocarte en tus puntos fuertes es una manera inteligente de gestionar el estrés.

Conclusiones

Mi meta laboral para este 2011 es ayudar a formar una empresa muy competitiva, muy rentable para el accionista y para los que trabajan en ella; con un nivel de gestión de máxima eficiencia, pero cuyo índice final para definirla como verdaderamente exitosa sea la “sonrisa y bienestar” de aquellas personas que dan sentido a mi vida, que son mi familia. A eso aspiro, nada  más…y nada menos. Todos queremos trabajar en una empresa que rompa esquemas, que rompa paradigmas, que rompa records de ventas, utilidades, bonos, pero quizá sea uno de los temas más importantes y descuidados es el enfocarse en que rompa records de satisfacción de la gente que forma parte de ella. Eso depende en gran parte de nosotros, y como bien dice el dicho que aplica en los matrimonios, mi felicidad depende de la felicidad de mi mujer, luego, debería estar más enfocado en hacerla feliz a ella que a mi. Extrapolando esa realidad, si quiero ser feliz en mi trabajo, debiera enfocarme mucho más en hacerlo llevadero y divertido a los demás.

 ¿Y cuál es la fórmula? Inviertan más en la persona que en el profesional. Ayudaría bastante comenzar haciendo algo de arqueología interior para conocer nuestros puntos fuertes y nuestras áreas de mejora, las competencias y valores que nos faltan y una vez identificados éstos últimos trazarse un plan concreto para adquirir los que nos falten y potenciar las que tenemos en un nivel bajo a través de un plan de mejora personal que implique el desarrollo de actividades concretas, practicarlas (la única forma de adquirirlas es con la repetición continua de la misma), y controlar los resultados cada cierto tiempo. El trabajo perfecto será perfecto si nos hace felices, si nos reta, no si somos gerentasos, o si recibimos un sueldaso, son variables que ayudan pero no definen el nivel de satisfacción.

 Como decía Tony Robbins, acaso el gurú más famoso en temas de motivación hoy en día. “El secreto del éxito en el trabajo, consiste en aprender a usar el sufrimiento y el placer, en lugar que permitir que éstos, le utilicen a uno. Si se hace así, ejercerá el control no sólo sobre su trabajo sino también sobre su propia vida. Si no, la vida le controlará a uno.”

 Los animo a trabajar, vivir y soñar apasionadamente ya que cuando uno encuentra el balance perfecto entre esas tres variables, definitivamente se vive mejor, y de eso se trata la vida. Son momentos inolvidables, instantes muy cortos en los que emociones y sentimientos humanos quedan grabados a fuego de manera indeleble en la memoria. No dudo que en nuestro trabajo han habido muchos de esos acontecimientos centrales y definidores. Yo creo que los mejores momentos de nuestras vidas son aquellos que vienen como resultado de nuestro  esfuerzo al límite en cuerpo y alma para conseguirlos y es que mientras más nos ha costado, más valoramos lo que conseguimos. Eso es lo mejor que tienen los sueños imposibles, que a base de esfuerzo, perseverancia, talento y la ayuda de Dios, se hacen posibles. El simple hecho de soñar despiertos, ya es triunfar.