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Autoayuda : Se puede ser feliz con el mismo sueldo

Autoayuda : Se puede ser feliz con el mismo sueldo 85 126 Rafael

A pesar de los avances económicos cada vez menos personas se sienten felices, dejando evidencia que no siempre la relación dinero felicidad es directamente proporcional. 

Al respecto, hace poco leí uno de esos artículos que te cambian la forma de ver la vida y quise compartirlo con ustedes. Lo ha escrito Manel Baucells, Profesor Principal de Gestión de Personas en el IESE de Barcelona, basado en un estudio realizado por él y por Rakesh Sarin de UCLA de California, cuyo nombre fue “Does more Money buy you more hapiness?” ¿Mas dinero puede comprar mas felicidad?. Le pedí que me mande y autorice a publicar dicho artículo y otros relacionados al tema de la felicidad para hacer un resumen y publicarlos, así que a continuación el primer resumen.

Muchas veces las personas hablan de la falta de dinero como una de las causas de sus males. Atribuyen que por eso no pueden ser completamente felices, que no tienen todo lo que desean y que siempre les está faltando algo para ser “iguales” a los demás, incluyendo en “todos los demás” a unos pocos que pueden tener alguna superioridad en un bien material por ejemplo. Sin embargo el dinero no siempre les permitirá cubrir las necesidades y lograr satisfacciones, y una vez que lo obtienen, se dan cuenta de que se trata de otras falencias. 

El problema parte de mucho tiempo atrás. La economía tradicional consideraba todos los bienes como básicos, y para nosotros en cambio, existe una enorme diferencia entre la felicidad que proporcionan los bienes básicos y los adaptativos. Un bien básico satisface una necesidad objetiva y genera siempre la misma cantidad de satisfacción; en cambio, un bien adaptativo proporciona una satisfacción subjetiva y variable según las propias expectativas y las referencias. Por ejemplo, tener un auto es un bien básico, pero cuando pasas del Toyota del año 80 a la Porsche Cayenne del año, lo conviertes en un bien adaptativo. Un Toyota viejo puede proporcionar mucha satisfacción y un Porsche muy poca…, si lo comparas con el Ferrari del vecino.

El tema es que se puede vivir feliz aunque no te envidien. Vivimos pendientes de lo que los demás piensan de nosotros, pero los demás están demasiado preocupados por lo que tú piensas de ellos para fijarse en ti. Es decir, que tu te compras la 4 x 4 para quedar bien con todos y para lucirla, y en realidad a la gente le importa un pepino tu 4 x 4.

Una forma de autoengañarse es decir que nosotros compramos para nosotros mismos, nos convencemos de que lo compramos porque lo necesitamos, cuando la verdadera causa a menudo es impresionar al resto. En cualquier caso la satisfacción y la insatisfacción siempre se obtienen al momento del incremento o decremento del estatus, después se diluyen. Es decir, el aumento de sueldo alegra el primer día, si te sacas la lotería igual, a los cuatro días te has acostumbrado a tus nuevos millones y ya envidias a tus nuevos vecinos que tienen más…Incluso puedes llegar a sentirte mas pobre que antes de la lotería.

El otro problema es nuestra incapacidad de racionalizar las proyecciones. Creemos que el nuevo auto nos reportará tanta satisfacción durante los próximos cinco años como los cinco primeros días y no es así. En general, es mas feliz quien edifica su felicidad sobre los bienes básicos y posterga los adaptativos. Pero, cuanto necesita uno para ser feliz? Según el estudio realizado, la cifra son US$ 12,000 anuales. Esa cantidad satisfaría todas nuestras necesidades básicas, lo demás es adaptativo. A partir de un nivel de renta determinado, la felicidad no aumenta significativamente por mucho que lo hagan los ingresos. De hecho, todos los indicadores del grado de felicidad han permanecido intactos en todo el mundo a pesar de aumentos de la renta media considerables, un fenómeno conocido como la Paradoja de Easterlin. El ejemplo mas llamativo es Japón, donde a pesar de que la renta per cápita real ha aumentado cinco veces, prácticamente no se ha incrementado la media del nivel de satisfacción. El ciudadano de hoy se adapta rápidamente a un cierto nivel de estándar (su propia casa, su propio auto, vacaciones, restaurantes) y no se sentirá mejor que el de hace sesenta años cuando circulaba en bicicleta y escuchaba una vieja radio. La paradoja de Easterlin se puede explicar por el hecho de que la felicidad depende también de otros factores además del dinero, como las relaciones familiares, los amigos, la salud, el trabajo, ambiente externo (libertad, seguridad, etc.) y valores personales (visión de la vida, religión y espiritualidad).

Sí, el poder adquisitivo influye en la felicidad de una persona, pero hasta cierto punto. Ni que decir que algunas personas con dinero se torturan comparándose con otras personas aun mas ricas que ellas. Los autores sugieren que la gente podría sacar mas provecho a su dinero en términos de felicidad si calcularan correctamente el efecto de adaptación. Cuando el cálculo es erróneo, se debe a lo que los psicólogos denominan un sesgo de proyección. Este concepto, aplicado a las decisiones de consumo significa que predecimos un ritmo lento de adaptación a un bien nuevo. De hecho, la adaptación se produce mucho mas rápidamente de lo que esperábamos, lo que nos lleva a gastar mas de la cuenta en bienes adictivos y ser menos felices de lo que pensamos.

La buena noticia es que la felicidad se puede planificar. Manel Baucells lo hace de acuerdo a una ecuación: relaciona la capacidad de adaptación con el incremento de riqueza y la comparación con otros. Funciona de la siguiente manera: Ustedes cuando compran algo asumen que ingresan 100 de felicidad y creen que el resto de su vida ese dinero les va a dar la felicidad 20 que sienten el primer día pero en realidad al cabo de un año solo han obtenido un 1. Si hubieran planificado su felicidad racionalmente con esta ecuación hubieran obtenido un 7.

Por el contrario, la desgracia también es planificable. Las pérdidas de patrimonio y estatus se notan el doble que las ganancias. La bajada de nivel genera el doble de insatisfacción que la subida de satisfacción. En este caso, la proyección de expectativas funciona al revés. Al principio duele mucho, y luego cuando te acostumbras, te das cuenta que no es para tanto. Acabas adaptándote a la triste situación mas rápido de lo que habías previsto. El arte de la planificación en este tema nos permitirá conseguir mas felicidad por menos dinero y esfuerzo.

El autor recomienda también no retrasar las cosas. Anticipar lo malo es lo inteligente, también lo es dilatar la gratificación de las cosas positivas. La lección es que deberíamos programar racionalmente en el tiempo, la gratificación que nos reportan nuestros ingresos. Por ejemplo si tenemos un aumento de sueldo, no hacer todas las cosas de golpe y graduar el incremento de satisfacción. Lo mejor es ir subiendo poco a poco de nivel sin cambiar las referencias anteriores.

“Lo que da la felicidad es el cambio, el paso de un escalón al otro, por ello mantenerse siempre en uno, aunque sea muy elevado, deja de hacernos felices”, explica Manel Baucells. Para solucionarlo, el profesor del IESE tiene una receta: “Si te toca un millón de euros, debes hacer tus cálculos para que la mejora de tu situación sea paulatina y gastar sólo un 1% de lo ganado el primer año, un 2,5% al siguiente, y así progresivamente hasta alcanzar incrementos del 20% y el 30%”.

Dos investigadores dieron a elegir en 1998 a los alumnos de la Escuela Pública de Salud de Harvard entre dos escenarios: en uno, ellos ganarían 50.000 dólares cuando el resto del mundo lograría 25.000, es decir, la mitad, mientras que en el segundo escenario ellos ganarían 100.000 dólares cuando el resto ganaría 250.000, más del doble. Todos prefirieron el primer escenario. “Por eso la felicidad social no ha avanzado pese a que mejore la calidad de vida en un país, porque nos peleamos siempre por tener lo que tiene el vecino Seguir con los amigos de siempre nos hará sentir mas afortunados con menos. En el barrio de los millonarios, el suertudo al que le tocó la lotería, solo es un millonario más.

Para finalizar, copio textualmente una reciente entrevista que le hicieron respecto al tema:

El dinero da la felicidad, ¿verdadero o falso?

Verdadero.

¿Por qué?

Porque con el dinero tienes más control, acceso a cosas que antes no tenías y más capacidad de decisión. Pero se comete un error de cálculo: se piensa que va a dar más de lo que da.

Este error de cálculo, ¿cuándo lo comete una persona?

Cuando cree que el dinero le va a dar diez de felicidad, y en realidad le ofrece tres.

Es decir, no es una cuestión de cantidad, sino de expectativas.

Exactamente.

¿Junto al dinero y la felicidad, que son los ejes sobre los que gira este estudio, se podría incluir un tercer término, la envidia.?Efectivamente. Y si no lo gestionas de manera adecuada, puedes acabar pensando: “¿Me siento contento por haber tenido que trabajar cinco horas más al día para tener una casa mejor en un barrio determinado, y en el que sigue habiendo gente más rica que yo?”. Y en todo este proceso igual esta persona ha perdido amigos y familia. Por tanto, ¿no hubiera sido más inteligente pensar si le interesaba entrar en esta batalla o no?

Pero, ¿cómo se puede conseguir que las personas venzan esa tendencia natural?

No es nada fácil porque es tu instrumental de medida. Hay que educar a la gente en los colegios, en las familias… a que se comparen con los otros en determinadas cosas buenas, como “mira ése qué buenas notas saca, a ver si tú también haces como él”, y que eviten otras, como cuando se dice “mira a ése que se ha comprado un auto mejor”. En eso es mejor no entrar.Otro temas importante es que somos muy malos en anticipar la rapidez de habituación a los bienes. Ésta es la idea. Piensas que el auto nuevo lo disfrutarás como el primer día durante mucho tiempo, pero a los tres meses te parecerá normal, o cuando vas a un hotel de una estrella más te parece impresionante, pero no calculas que a la tercera vez eso te parece lógico y que volver a un hotel con una estrella menos es una pérdida. En un terreno donde compras bienes básicos (comida, calefacción, el descanso, estar con amigos…) la satisfacción está asegurada porque cuanto más los tienes, más te dan. Pero la lista es muy limitada. Entonces estamos pensando que muchos bienes que compramos son básicos. Y no lo son, son adaptativos.

¿Cree que el ciudadano de a pie hace esta distinción entre los bienes básicos y los adaptativos?

No, y por eso se cree que el dinero da muchísimo, porque cuando piensa que un auto grande es un bien básico se cree que lo disfrutará como el primer día, como la calefacción. No, al auto grande te acostumbrarás y te parecerá lo normal.

Siguiendo su razonamiento, ¿considera que ofrece la misma satisfacción degustar una buena comida entre amigos que tener un Ferrari?

No. Degustar una comida con amigos te va a gustar hoy, dentro de diez años volverás a disfrutarlo igual que hoy, y dentro de 20 igual que hoy. Cuando te compres el Ferrari, durante un tiempo estarás impresionantemente feliz, pero al cabo de un año te parecerá la mitad de impresionante, al cabo de dos años la mitad de la mitad y cuando un amigo se compre un Ferrari mejor que el tuyo entonces aquel día vendrás enfadado porque creerás que te has quedado sin dinero.Y es que la gente se vuelve loca por el dinero, gastan mucho. Si por lo menos fueran muy felices, diría “perfecto”, pero es que no lo son. Entonces aquí hay un problema.

¿Cuál sería la fórmula para solucionarlo?

Ves cosas que son bienes adaptativos y tu cabeza te dice que son básicos, entonces las quieres comprar, ganar mucho dinero… y todo el mundo está solamente atrás de eso. No, lo que voy a hacer es entrenar al niño a bajar una pendiente más difícil, de modo que cuando salga por ahí pueda bajar. Es entrenarlo para pensar a largo plazo.

Por cierto, ¿usted piensa a largo plazo?

Sí, yo lo hago

Por lo tanto, ¿es feliz?

Sí, sí, yo soy muy feliz. Me gusta llevar las luces largas. Siempre voy anticipando cosas con dos o tres años de antelación.

Ideas para ser feliz

Ideas para ser feliz 93 128 Rafael

Hoy cumplo 32 años y he decidido escribirles sobre la felicidad. Pero la verdadera felicidad. Aquella que está dada por vivir con la conciencia en paz, que está por encima de la enfermedad, por encima de los problemas o sufrimientos que todos pasamos y con los que tenemos que convivir. No me refiero a la alegría fácil y pasajera, fisiológica, “de animal sano”, la que viene por el lado de una buena fiesta, la compra de algún bien, cosas que me parecen muy buenas pero que no logran darnos esa alegría permanente. La alegría a la que me refiero es algo más íntimo: algo que nos hace estar tranquilos, rebosantes de gozo, aunque a veces el rostro permanezca sereno, pero con la tranquilidad de saber que lo que estamos haciendo está bien. Esa es la alegría que vive con nosotros para siempre.

Conseguirla no es fácil. Muchas veces tiene “sus raíces en forma de cruz”. Muchos la han encontrado de casualidad, y en donde menos la buscaban, que es en los problemas, en la adversidad.

Un caso que leí recientemente y me impresionó fue el de John de Zulueta, exitoso empresario español. Tal como en el caso de Christopher Reeve, Superman, que revisamos hace tres semanas en el artículo “Bienvenida la Adversidad” quien sufrió tontamente un accidente que lo dejó paralizado por el resto de su vida, en este caso también el destino vuelve a adoptar un rostro cruel. Este ejecutivo, amante del deporte, es paralizado por una insignificante garrapata que le picó. Sin embargo, en lugar de deprimirse aprendió y grabó enseñanzas valiosísimas. En una entrevista con Alvarez de Mon en su libro “Desde la adversidad” le dice: “¿Cual es tu primera reacción cuando te dicen que vas a vivir en una silla de ruedas por culpa de la picazón de una garrapata?. Al principio te preguntas, ¿como me ha pasado esto? ¿Es una broma del destino? ¿Por qué a mi, habiendo sólo dos o tres casos por año? Luego te pones a interrogar a los médicos, a estudiar sobre temas neurológicos…tu mundo viejo se ha ido, y de este nuevo no tienes ni idea… ¿Por qué de un boleto entre un millón, me ha tocado a mi esta lotería? Ha sido porque la vida me ha tratado tan bien y ahora tengo que pagar el precio justo?” A pesar de su justificable reacción, supo salir adelante, como el caso de tantos que hemos visto en los artículos pasados de este blog.

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La pregunta del millón es: ¿Que hacer en ese tipo de situaciones? ¿Volver a leer notas tomadas de un curso de motivación, de superación? Probablemente sirvan de poco. Lo único que sirve en ese momento es la seguridad de que todo pasa por algo y nada es casualidad en esta vida – Dios sabe porqué hace las cosas – y la capacidad de luchar para mantener el espíritu positivo. Cuesta abandonarse y mirar con buenos ojos lo que pasa, pero es lo mas valioso en esos momentos. Uno de los consejos mas sabios que he leído sobre la alegría la dice San Josemaría: “¿No hay alegría? —Piensa: hay un obstáculo entre Dios y yo. —Casi siempre acertarás.”

Mar Cogollos, a quien mencioné un par de artículos atrás, aquella joven psicóloga mundialmente famosa que por un accidente quedó hemipléjica, nos dice en plena depresión en su libro: “Descubrí que podía hacer mucho por los demás. Ayudarme y volcarme con ellos hizo que pasase de puntillas por la fase de la depresión. A todos les sorprendió, a mi también, lo pronto que aterricé y acepté mi nueva condición. Pensé que si aquel día no me quedé allí es porque aún tenía cosas importantes que hacer en esta vida.” Esto me trae a colación una frase que leí hace algún tiempo: “¿Quieres un secreto para ser feliz?: date y sirve a los demás, sin esperar que te lo agradezcan.” No nos damos cuenta que el principal beneficiado en un acto de dar a los demás, no es el que recibe, sino el que da, porque es el que se queda con la alegría interna de haber hecho lo correcto.

Al respecto, Santiago Alvarez de Mon nos dice que “No hay persona que en sus cabales sea capaz de aguantar una continua observación de si misma. El que se presta mucha atención, el que se embadurna solazadamente en su propio barro es mas propenso a cazar este virus moderno de la depresión. Por el contrario, las personas que tienden a vivir hacia fuera, que expansivas abren brazos donde todos entran, son fuertes y resistentes al contagio depresivo. No es que estén inmunes, quien puede decir de esta agua no beberé, pero las personas serviciales y generosas llevan mejor los embates de esta epidemia que solo a los psiquiatras tiene felices.” 

Estoy seguro que podemos aprender mucho mas de la gente discapacitada, de las personas que viven en los suburbios y llenas de problemas, de las que sufren injusticias, de las que han sido golpeadas y heridas, que de las listos, inteligentes y famosas. Y es que las adversidades enseñan más que las explicaciones perfectas de científicos eminentes o pedagogos enredados en sus esquemas. A través de su crecimiento, aceptación y entrega, la gente herida nos ha enseñado que debemos aceptar nuestras debilidades y no pretender ser siempre fuertes y capaces porque es allí donde creamos barreras para ser felices. Esto no quita que siempre luchemos incansablemente por ser mejores.

Bienvenida la adversidad II

Bienvenida la adversidad II 128 95 Rafael

 

Continuando con este tercer artículo sobre la adversidad, me gustaría transcribir un par de casos ejemplares de gente que le tocó vivirla pero que gracias a su fortaleza interna, supieron como triunfar, como darle valor a ese sufrimiento.

El primero es el de Lance Armstrong, cuatro veces consecutivas campeón del Tour de Francia, la prueba ciclística mas importante del mundo. Diagnóstico: Cáncer testicular con metástasis en los pulmones y en el cerebro. Edad 25 años.

Nos dice en su libro autobiográfico Its not about the bike: My journey back to life: “La verdad es que el cáncer ha sido lo mejor que me ha pasado en la vida.” Cualquiera de nosotros pensará que le falta un tornillo o es un masoquista, pero si seguimos analizando su respuesta no es nada de eso: “No sé como contraje la enfermedad, pero la verdad es que operó un profundo cambio en mi forma de ser, ha hecho maravillas con mi personalidad. Por qué cambiar el acontecimiento, incluso por un día, mas importante y determinante de mi vida?. Cuando estaba enfermo observé mas belleza, triunfo y verdad en un día que en cualquier carrera larga de mi trayectoria profesional”

Alvarez de Mon, autor del libro Desde la Adversidad, de donde saqué estos comentarios de Armstrong, nos dice: “Cuando el cáncer se apropia de su organismo privilegiado, la perplejidad y el desconcierto reclaman su turno.” Armstrong continua diciendo en su libro: “Por qué yo? Cuáles son mis posibilidades reales de sobrevivir? Estas cuestiones me absorbían por completo. Me vi envuelto en una conversación interior con el cáncer. Intenté ser firme en mis discusiones con él. Has escogido al muchacho equivocado le dije. Cuando buscaste alrededor de un cuerpo donde vivir, cometiste un grave error al elegirme.” Y así continuaba desafiando al destino, temido adversario. Luego, se da cuenta de que no sirven de mucho sus comentarios porque el partido va en serio, esto no es juego de niños. “Durante la mayor parte de mi vida había operado bajo un esquema simplista de ganar o perder, pero el cáncer me estaba enseñando a ser tolerante ante la ambigüedad. Ahora corría una carrera bien distinta, donde estaba la línea de partida? Que puertos se pasarían? La meta, donde estaba enclavada? Cual era el premio por ganar?” Se da cuenta que es una competencia distinta. Que aquí no gana el que llega primero sino el que aprovecha de la mejor manera el kilometraje recorrido.

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Veamos otro caso, Randy Snow, el único deportista en la historia de los juegos paraolímpicos que ha ganado medallas en tres disciplinas diferentes: Atletismo, tenis y baloncesto. Presidente de No QXS (no excuse). En su libro Pushing forward, a memory of motivation, traza rápido algunos renglones de su vida y nos cuenta: “Mi accidente me dio una nueva perspectiva en la vida. Como si estuviéramos mirando la vida con un solo ojo, curiosamente me dio una claridad que antes permanecía escondida u oculta. Se que suena de locos pero me alegro de lo que pasó. Gracias a mi situación he adquirido una nueva dimensión de la vida, de las personas. Hay tantos sucesos, acontecimientos que son efímeros y superficiales, nos rodeamos en nuestra zona de confort de cosas y necesidades que nos atan y esclavizan. Gracias al accidente he conseguido desprenderme de muchas ataduras estúpidas. Muévanse, solo los que caminan tropiezan. Los que están dormidos, ni se caen ni viven”.

He aquí dos ejemplos de personas que no solo no miran mal a la adversidad sino que le agradecen que los haya visitado, porque los cambió para bien, y quizá un acontecimiento tan duro como ese, fue lo único que los hubiese hecho cambiar. De que les hubiese servido vivir su vida de antes, si el camino por el que caminaban era oscuro, torcido y peligroso? Cuantas veces nos ha pasado a nosotros algo igual? Nos ha pasado algo aparentemente malo, triste, y nuestra reacción, lejos de la de nuestros invitados de arriba, ha sido quejarnos con el típico “Y por qué a mi?”, sin percatarnos que de cada cosa que nos pasa podemos sacarle el jugo y convertir el limón en limonada.

Santiago Alvarez de Mon decía que “Solo a través de experiencias de sufrimiento y prueba el alma del ser humano se fortalece, la visión se aclara, la ambición se inspira y eleva, y el verdadero éxito se alcanza. Casi todos los hombres y mujeres que han sido históricamente honrados por sus servicios a la humanidad, fueron moldeados con los usos y maneras de la adversidad. Triunfaron porque rehusaron abandonar ante las dificultades y oposiciones encontradas.”

Un aliado muy efectivo para ayudarnos a cambiar de ánimo cuando llegan momentos difíciles es la fe. Leía en el blog de Aníbal Cuevas, que hace unos días se dio a conocer en el Archives of Internal Medicine los resultados de una encuesta realizada por la Universidad de Chicago a más de 1.100 médicos. La mayoría de los encuestados aseguraban que la religión y la espiritualidad pueden tener un efecto positivo en la salud de los pacientes. Así, el 76 % afirmaba que las creencias religiosas ayudaban a los pacientes a sobrellevar la enfermedad.

Otro estudio de la Universidad de Missisipi realizado el año pasado concluía que la asistencia a Misa y la oración pueden proteger a las personas expuestas al stress y demorar los efectos de la hipertensión.Como dice Aníbal, independientemente del valor científico de tales resultados, no cabe duda que las creencias religiosas juegan un papel muy importante en la vida de las personas. En contra de la imagen que desde determinados medios se quiere dar, la religión suele proporcionar una visión más positiva de la vida, ideas y criterios más claros a la hora de actuar y motivos para luchar.

Soy el del cumpleaños, y cumplo mi primer año

Soy el del cumpleaños, y cumplo mi primer año 85 128 Rafael

 

Hoy nuestro querido blog cumple su primer año de vida y la verdad es que me siento muy agradecido con todos ustedes porque han sido el motor para que todos estos días me motivaran a guardar artículos, a pensar constantemente que escribir, y de eso he aprendido muchísimo. Por algo dicen que los años enseñan cosas que los días jamás llegan a conocer. Y es que recién ahora me doy cuenta de todo lo que he aprendido escribiendo acá porque este blog lo hice con la idea de que aprendamos a vivir mejor, ya que si vivimos mejor, moriremos mejor, y eso es en definitiva, lo único que cuenta, lo demás es nada.

Yo soy de los que les gustaría morir exprimidos como un limón, cuando ya no podamos dar una gota mas. Me da gusto saber que todo esto que nació como una forma de compartir con amigos cercanos algunos artículos y opiniones personales haya ampliad

o su horizonte para enriquecerse con los comentarios de muchos de ustedes que a pesar de que no nos conocemos personalmente, hemos cruzado opiniones a través de los comentarios que me han escrito. Así que los animo a que puedan enviarme siempre sus sugerencias sobre los temas de los que deberíamos hablar.

Por lo pronto, y con el fin de hacer mas interesante y útil este blog, me centraré en las siguientes semanas en un tema que es común a todos nosotros, me lo han pedido bastante y del que no nos gusta hablar: la Adversidad. Como ustedes saben, tarde o temprano, todos nosotros recibimos la visita imprevista de una vieja y exigente maestra: La adversidad, de la que podemos lamentarnos o de otro lado, podemos aprender muchísimo. Pues bien, si igual va a venir, no nos queda otra cosa que mirarla con buenos ojos y darle la bienvenida. Solo de esa forma podremos aprovechar su visita para mejorar. Recorreremos algunos casos de la vida cotidiana pero a la vez ejemplares, de personas que han sabido ver el vaso medio lleno siempre, inclusive cuando estaba ya casi vacío, para así aprender de ellos. La mayoría de estos casos los he sacado de un libro, acaso uno de los mejores que he leído en mi vida, que se llama “Desde la Adversidad” de Santiago Alvarez de Mon.

Veremos por ejemplo el caso del cantante Andrea Bocelli, el cual a los 12 años, a causa de una rara enfermedad y un pelotazo en la cara accidental, se quedó ciego. El mismo Bocelli comenta en su libro autobiográfico: The music of silence, ”Curiosamente la naturaleza, mientras me quitaba algo valiosísimo, la vista, me daba otro regalo, la música. Con una mano soltaba algo tan querido como la visión, pero con otra agarraba fuerte una muleta y una compañera inestimable, la música, otra forma de “ver”. Al mismo tiempo recordaba las palabras del escritor alemán Goethe: “Vivir en la idea significa considerar lo imposible como posible”.

Muchos de los logros y realizaciones de Andrea Bocelli hace unos años hubieran sido considerados por una abrumadora mayoría de personas, utópicos e inalcanzables. Hoy son realidades tangibles gracias al coraje y persistencia de un hombre que aprendió a mirar de otra manera, porque “lo esencial es invisible a los ojos” tal como dice la cita del Principito.

Otro de los actores de este gran teatro de aquellos que le dieron la bienvenida a la adversidad e hicieron de la lucha diaria una forma de vida, es Juan Oiarzábal, montañero español, el único montañista en el mundo que ha coronado los 14 “ochomiles” (las montañas que pasan de los 8 mil metros de altura) sin oxígeno. Comenta en el libro Conversaciones con Juanito Oiarzábal: “La montaña es incierta e imprevisible, te pueden pasar muchos imprevistos que ni sospechabas momentos antes. Un cambio brusco de temperatura, una avalancha, una niebla espesa que te impide ver mas allá de dos metros. Te preparas, planificas todo, y luego surgen un sinfín de imponderables de los que pueden depender tu vida. Uno está obligado a organizar y controlar todo lo que depende de él, pero luego, ante la Madre naturaleza, tienes que rebajarte y adaptarte a las circunstancias del momento”. Podemos apreciar en sus palabras, una enseñanza importantísima para todos los que tenemos una reacción alérgica ante la incertidumbre propia de la vida que en muchos casos es capaz de traernos problemas y sufrimientos con los que no contábamos.

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La siguiente invitada virtual de honor a este blog es Mar Cogollos, psicóloga reconocida a nivel mundial. A los 25 años le vino una enfermedad y le fijaron un compás en la cabeza del que salían unos hierros de veinte kilos que tiraban de ella hacia atrás. Siempre acostada, sin poder mover la cabeza ni incorporarse, así pasó seis semanas eternas y durísimas. Cuenta en su libro, Elogio de le debilidad: “Todos los días venía el médico, a decirme que cierre los ojos, que mueva los pies, me pincha con una aguja… no sentía nada. Por los pasillos veía pasar sillas de ruedas, poco a poco lo iba asimilando, aún confiada en que mi parálisis fuese solo temporal”. El desenlace final de la enfermedad es que Mar queda definitivamente tetrapléjica. “Recuerdo que pensar y ayudar a los demás me ayudó muchísimo en mi recuperación. Tenían que levantarse e ir al gimnasio por la mañana mis compañeras. Les urgía a que se arreglaran, que se peinaran, que siguieran siendo mujeres, la vida continúa. A veces asumía mas un papel de psicólogo o de amigo que de paciente. Allí había mucha gente lastimada, me entregué lo que pude a ella. Trabajé mucho con las familias para que entendieran que el accidentado tiene que aprender a hacer las cosas por si mismo. La gente no entiende lo importante que es valernos por nosotros mismos. Cuando abandoné el hospital una persona me dijo, que no te miren con pena sino con admiración, y eso va a depende exclusivamente de ti. Y es que cuando te enfrentas a una adversidad, a algo fuerte, muchas veces te saca de dentro lo que tenemos, esa necesidad de darnos mas generosamente a los demás”. 

Casos de la vida real como estos tres grandes invitados, todos ellos testimonio vivo de lo que es luchar contra la adversidad, nos acompañarán en los próximos artículos de este blog y estarán caminando por los salones y cuartos de esta mansión fría, dura, cruel, y aparentemente injusta, llamada adversidad, que a todos nos llega en algún momento de nuestras vidas, pero que gracias a inquilinos como ellos se torna un medio para mejorar como persona, para ver la vida con otros ojos y para darle un sentido a la misma que quizá antes no teníamos.

Como dice Emerson: “Los vencedores en las batallas de la vida son hombres perseverantes que sin creerse genios, estuvieron convencidos de que tan solo por la perseverancia en el esfuerzo lograrán el anhelado fin”

La importancia de tener un corazón inteligente

La importancia de tener un corazón inteligente 114 128 Rafael

Si bien los sentimientos y emociones han sido considerados durante mucho tiempo como un proceso de segundo nivel, sublevados a la lógica y al raciocinio, recientes descubrimientos indican que las emociones juegan un importante rol en nuestros procesos de pensamiento racional.

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Según el libro “Inteligencia Emocional” de Daniel Goleman, la inteligencia emocional nos permite tomar conciencia de nuestras emociones, comprender los sentimientos de los demás, tolerar las presiones y frustraciones que soportamos en la casa y en el trabajo y adoptar una actitud empática social, que nos permitirá mayores posibilidades de desarrollo personal. Esto explica por qué algunas personas inteligentes fracasan en la vida mientras otras “menos inteligentes” prosperan. Menciona también que el coeficiente intelectual (CI) contribuye con apenas el 20% en el éxito de nuestra vida, mientras el 80% restante es el resultado de nuestra inteligencia emocional, que incluye factores como la habilidad de auto motivación, la perseverancia, el control de los impulsos, la regulación del humor, la empatía y la esperanza. Es posible ser intelectualmente brillante, pero emocionalmente inepto, esto causa la mayoría de los problemas en la vida. Según David Caruso en su libro “Emotionally Inteligent Manager”, normalmente, las emociones no son bien vistas en el lugar de trabajo. Es muy común que nos digan “controla tus emociones”, o “debes mantener la cabeza fría”, y aún más, “no permitamos que las emociones nos controlen, debemos pensar racionalmente”. Estas frases reflejan una mala comprensión de lo que son las emociones. A continuación un breve resumen de su libro: “La clave para ser emocionalmente inteligente es integrar respuestas emocionales y racionales. Menciona también que los cinco principios de la inteligencia emocional son:

1. Las emociones son una forma de información: Generalmente proveen información sobre relaciones y personas. 2. Tratar de ignorar las emociones raramente funciona: cuando la gente trata de suprimir las emociones en nombre de la eficiencia, suele recordar menos información.

3. La gente no es muy hábil para esconder sus emociones: las organizaciones sólo permiten la expresión de ciertas emociones como el enojo; otras, como el disfrute, son raramente expresadas.

4. Una toma de decisiones efectiva debe tomar en cuenta las emociones: no deje de lado sus emociones, incorpórelas del todo a sus decisiones. Las emociones son parte de lo que hace humanas a las personas, y realmente forman parte de nuestra racionalidad.

5. Los patrones lógicos suponen la expresión de emociones: las emociones influyen en el pensamiento. Las emociones positivas propician la creatividad, mientas que las negativas nos permiten concentrarnos en los detalles menores.

Cuando somos emocionalmente inteligentes, adquirimos cuatro habilidades:

1. Leer el lenguaje emotivo de los demás e identificar emociones.

2. Entusiasmarse y usar las emociones para motivar y persuadir a los demás.

3. Predecir el flujo de nuestras emociones.

4. Administrar emociones.

Dado que las personas con inteligencia emocional reconocen sus propias emociones, son capaces de identificar los sentimientos ajenos con precisión. Sin embargo, las emociones expresadas y las verdaderas emociones difieren entre sí. Cuando somos capaces de leer entre líneas, logramos distinguir las verdaderas emociones de aquellas expresadas. Estas últimas también contienen información de valor: son lo que la gente quiere que creamos de ellas. Pero en el fondo, la realidad puede ser muy diferente. Tomen en cuenta tres elementos que le pueden ayudar a determinar el verdadero estado emocional de una persona: 1. Expresión facial.

2. Expresión corporal.

3. Voz (tono, ritmo, etc.). 

Para leer las emociones ajenas, es preciso unir todos los datos. Primero, debemos estar conscientes de nuestras propias emociones. Luego, procesaremos lo que dicen los demás: palabras utilizadas, tono de voz. Tomen en cuenta la información no verbal: postura, gestos, expresiones faciales. Traten de notar cualquier discrepancia entre las palabras, el tono y la expresión, pero no saquen conclusiones apresuradamente. Utilicen palabras como “me parece que estas…”, para darle la oportunidad al otro de confirmar nuestras sospechas acerca de sus sentimientos. “ Una forma concreta de adquirir esta habilidad es, según Coleman, empezar centrándose en 2 dimensiones: La autoconciencia para reconocer sus emociones y por qué las están sintiendo, reconocer sus defectos y como sus sentimientos afectan su desempeño y reconocer sus valores y sus metas. Para ello es necesario una auto evaluación precisa, ésta se da cuando miden si su forma de ser cotidiana encaja con su sistema de valores. Si hay disonancia las personas tienden a sentirse mal. Si están alineados se sentirán con energía plena. La segunda dimensión es la autorregulación, en la que importan el autocontrol (dominar sus impulsos y sentimientos de forma positiva), y la fiabilidad, aquellas personas que actúan con ética, implica también puntualidad, cuidado en el trabajo, autodisciplina, responsabilidad y rigurosidad para hacer y terminar las cosas bien en el trabajo. Según Santiago Alvarez de Mon en su libro “La lógica del corazón”, explica muy bien que al comienzo si uno es netamente racional y quiere cambiar, cometerá muchos errores. “Equivocarse no es sinónimo de fracasar, y si se hacen las paces con el error, se garantiza el aprendizaje y se apunta al éxito.” Normalmente si uno quiere ver desde las cosas desde el punto de vista puramente racional, se estrellará con una realidad equivocada.

No solo el cerebro es el único órgano utilizado por la inteligencia, muchas veces el corazón juega un papel muy importante. “No se ve bien sino con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos”, decía Antoine de Saint Exuperi en “El Principito”. En efecto, quizá la verdadera sede de la inteligencia no sea la razón sino el corazón. Un corazón inteligente y una razón sensible forman una dupla imparable.

El sentido del sufrimiento

El sentido del sufrimiento 128 92 Rafael

 

En mi último artículo de la semana pasada comentábamos sobre el sentido annla vida. Hoy quiero transmitirles otro fragmento del libro de Victor Frankl “El hombre en busca de sentido” en el cual describe un cauce para encontrar el sentido de la vida que es por vía del sufrimiento. “Cuando uno se enfrenta con una situación inevitable, siempre que uno tiene que enfrentarse a un destino que es imposible cambiar, por ejemplo, una enfermedad incurable, una pena enorme, un cáncer que no puede operarse, precisamente entonces se le presenta la oportunidad de realizar el valor supremo, de cumplir el sentido más profundo, cual es el del sufrimiento. Porque lo que más importa de todo es la actitud que tomemos hacia el sufrimiento, nuestra actitud al cargar con ese sufrimiento. Citaré un ejemplo muy claro: en una ocasión, un viejo doctor me consultó sobre la fuerte depresión que padecía. No podía sobreponerse a la pérdida de su esposa, que había muerto hacía dos años y a quien él había amado por encima de todas las cosas. ¿De qué forma podía ayudarle? ¿Qué decirle? Pues bien, me abstuve de decirle nada y en vez de ello le hice la siguiente pregunta: “¿Qué hubiera sucedido, doctor, si usted hubiera muerto primero y su esposa le hubiera sobrevivido?” “¡Oh!”, dijo, “¡para ella hubiera sido terrible, habría sufrido muchísimo!” A lo que le repliqué: “Lo ve, doctor, usted le ha ahorrado a ella todo ese sufrimiento; pero ahora tiene que pagar por ello sobreviviendo y llorando su muerte.” No dijo nada, pero me tomó la mano agradecido y abandonó mi despacho.

El sufrimiento deja de ser en cierto modo sufrimiento en el momento en que encuentra un sentido, como puede serlo el sacrificio. Claro está que en este caso no hubo terapia en el verdadero sentido de la palabra, puesto que, para empezar, su sufrimiento no era una enfermedad y, además, yo no podía dar vida a su esposa. Pero en aquel preciso momento sí acerté a modificar su actitud hacia ese destino inalterable en cuanto a partir de ese momento al menos podía encontrar un sentido a su sufrimiento. Uno de los postulados, básicos de la logoterapia estriba en que el interés principal del hombre no es encontrar el placer, o evitar el dolor, sino encontrarle un sentido a la vida, razón por la cual el hombre está dispuesto incluso a sufrir a condición de que ese sufrimiento tenga un sentido.

Ni que decir tiene que el sufrimiento no significará nada a menos que sea absolutamente necesario; por ejemplo, el paciente no tiene por qué soportar, como si llevara una cruz, el cáncer que puede combatirse con una operación; en tal caso sería masoquismo, no heroísmo. La psicoterapia tradicional ha tendido a restaurar la capacidad del individuo para el trabajo y para gozar de la vida; la logoterapia también persigue dichos objetivos y aún va más allá al hacer que el paciente recupere su capacidad de sufrir, si fuera necesario, y por tanto de encontrar un sentido incluso al sufrimiento.

Hay situaciones en las que a uno se le priva de la oportunidad de ejecutar su propio trabajo y de disfrutar de la vida, pero lo que nunca podrá desecharse es la inevitabilidad del sufrimiento. Al aceptar el reto de sufrir valientemente, la vida tiene hasta el último momento un sentido y lo conserva hasta el fin, literalmente hablando. En otras palabras, el sentido de la vida es de tipo incondicional, ya que comprende incluso el sentido del posible sufrimiento. Traigo ahora a la memoria lo que tal vez constituya la experiencia más honda que pasé en un campo de concentración. Las probabilidades de sobrevivir en uno de estos campos no superaban la proporción de 1 a 28 como puede verificarse por las estadísticas. No parecía posible, cuanto menos probable, que yo pudiera rescatar el manuscrito de mi primer libro, que había escondido en mi chaqueta cuando llegué a Auschwitz. Así pues, tuve que pasar el mal trago y sobreponerme a la pérdida de mi hijo espiritual. Es más, parecía como si nada o nadie fuera a sobrevivirme, ni un hijo físico, ni un hijo espiritual, nada que fuera mío. De modo que tuve que enfrentarme a la pregunta de si en tales circunstancias mi vida no estaba huérfana de cualquier sentido. Aún no me había dado cuenta de que ya me estaba reservada la respuesta a la pregunta con la que yo mantenía una lucha apasionada, respuesta que muy pronto me sería revelada. Sucedió cuando tuve que abandonar mis ropas y heredé a cambio los harapos de un prisionero que habían enviado a la cámara de gas nada más poner los pies en la estación de Auschwitz. En vez de las muchas páginas de mi manuscrito encontré en un bolsillo de la chaqueta que acababan de entregarme una sola página arrancada de un libro de oraciones en hebreo, que contenía la más importante oración judía, el Shema Yisrael. ¿Cómo interpretar esa “coincidencia” sino como el desafío para vivir mis pensamientos en vez de limitarme a ponerlos en el papel? Un poco más tarde, según recuerdo, me pareció que no tardaría en morir. En esta situación crítica, sin embargo, mi interés era distinto del de mis camaradas. Su pregunta era: “¿Sobreviviremos a este campo? Pues si no, este sufrimiento no tiene sentido.” La pregunta que yo me planteaba era algo distinta: “¿Tienen todo este sufrimiento, estas muertes en torno mío, algún sentido? Porque si no, definitivamente, la supervivencia no tiene sentido, pues la vida cuyo significado depende de una casualidad —ya se sobreviva o se escape a ella— en último término no merece ser vivida.”

El itinerario de mi alma

El itinerario de mi alma 104 128 Rafael

Hace algunas semanas estoy tentado para escribir sobre la forma en que vivimos. Nuestro plan de vida, nuestro itinerario de cosas por hacer, pero que va mas allá del quehacer de cada día, es hablar del próximo nivel, un nivel superior. Todo el mundo quiere mejorar e ir más allá tanto en su vida personal como profesional. Pero, si bien a veces avanzamos, no siempre logramos llegar al próximo nivel. nnLa gran pregunta es como vivir en ese nivel? Como aterrizar al día a día las actividades para estar en un nivel en el cual, vivamos tranquilos, en paz, con alegría. Eso no depende del dinero que tengamos ahorrado, de la cantidad de fiestas que tengamos para el fin de semana, o de lo que aparentemos con los demás. Es un tema mas profundo, que exige un conocimiento real de las cosas que nos hacen realmente felices.

Para ello es muy importante pensar no solo en el presente, sino en el futuro, identificar que será lo mejor para nosotros en el largo plazo, lo que en una empresa es la visión, y la visión no es mas que el arte de ver lo que es invisible a los ojos, ver con los ojos del alma. Para serles sincero, es mucho mas fácil de lo que pensamos, solo exige tener las ideas claras de lo que es mejor para uno y para los que viven con él, y mucha perseverancia y disciplina. Es justamente trazarse un itinerario en el día, pero un itinerario de actividades importantes no para el cuerpo sino para el alma.

Bien decía El Ozono: “Cuida el alma, que el cuerpo morirá.” Y eso, implica muchas veces ganarte a ti mismo, ganarle a tus ganas de hacer las cosas a medias, ganarle a tus ganas de quedarte 10 minutos mas durmiendo y no hacerle caso al despertador para levantarte a la hora que debes, implica ganarle a tus ganas de pensar mas en ti y menos en los demás, para hacerle la vida mas fácil a tu enamorada, tu esposa, tus padres o tus hijos, implica un orden de prioridades distinto, en el cual tu pases a un segundo lugar, para priorizar a los que mas queremos, implica un itinerario diferente, no del día a día, sino un itinerario que vaya mas allá, en el cual le destines a tu tiempo, momentos para estar contigo mismo, puede ser leyendo, 30 minutos diarios es ideal, sobre cualquier tema de autoayuda o del trabajo de cada uno, puede ser meditando, sea cual fuere tu religión, lo importante es hacerlo al comienzo del día para priorizar las cosas mas importantes para hacer, y al final del día para hacer un “recordaris” de las cosas que uno hizo bien, las que hizo mal, las que pudo hacer mejor, las que omitió hacer por flojera, cansancio, desidia, las que le hizo mal a alguien, las discusiones innecesarias y la parte mas importante, que hacer para que eso no vuelva a ocurrir, con metas concretas.

No es cuestión de contentarse con ser “buena gente”, “buen trabajador”, no, con eso no llegaremos a nada ni a ser nadie en este mundo. Cuando a uno le preguntan sobre cierta persona, y ésta es relativamente buena y normal, solemos decir: “Ah, fulanito es buena gente”. Que triste descripción de una persona. Es como decir, es uno mas de los que andan por allí, no tiene nada en lo que destaque. Es un conformista que no ve mas allá del día en que vive, no se proyecta, o peor aun, su única proyección es ganar mas dinero. Y es que muchos de nosotros, vivimos con ese estilo de vida.  Como decía un buen amigo Luis Fuertes, http://www.luisfuertes.blogspot.com/ De un tiempo a esta parte se ha ido implantando en la sociedad de los países avanzados una nueva cultura basada en conceptos tales como PAZ, AMOR, TOLERANCIA, RESPETO, CONCORDIA, …, todos ellos muy loables en sus fines, pero aplicados de una forma que no está en consonancia con el significado que quieren transmitir. Me refiero al “BUENISMO”, una manera de vida que, desde el sentimiento, busca transmitir la idea de que basta con ser mediocres, “buena gentes” con frases como “Yo no le hago mal a nadie”. Y no es así, no se trata de vivir pensando en que no le hacemos mal a nadie, sino pensando en como hacemos el bien constantemente, una actitud bastante mas preactiva. Traslademos este ejemplo a una empresa, imagínense un trabajador que su única meta sea no hacerle perder dinero a su empresa, pero eso sí, ni le pidan que genere utilidades porque no tiene idea de cómo hacerlo. Cual creen que será su futuro en dicha empresa? Pues igual nos pasará a nosotros si seguimos ese estilo de vida y no pasamos al próximo nivel.

Los mejores artículos de Harvard

Los mejores artículos de Harvard 121 128 Rafael

Les paso una dirección bien interesante. Son los 25 mejores artículos de la revista “Working Knowledge” de Harvard Business Review 2006: “Research & Ideas, Most popular articles 2006” http://hbswk.hbs.edu/item/5584.html

Mi plan estratégico 2007

Mi plan estratégico 2007 128 96 Rafael

 

Bienvenido 2007!!!! Como se pasannla vida. Un nuevo año por delante, y como dice la frase de la semana, año nuevo, lucha nueva, que significa que es un buen momento para reflexionar todo lo que no hemos hecho bien, todo lo que tenemos que mejorar en nosotros mismos, y eso exige una lucha interna para poder cambiar y corregir.

Me viene a la memoria uno de los primeros artículos que escribí en este blog justamente relacionado a este tema. Me imagino que muchos de ustedes han participado en los planeamientos de las empresa por estas épocas de cara al 2007. Pero el planeamiento mas importante e inaplazable para hacer es el nuestro. Si, nosotros, al igual que las empresas, necesitamos tener una misión y caminar siempre hacia ella. Las mejores empresas no son las que se trazan objetivos mas altos cada vez, sino las que se acercan cada vez mas a su misión, a su razón de ser. Cual es la nuestra? Acaso será ser como Britney Spears, Ronaldinho, David Beckham, Harry Potter, o los dueños de You Tube? O será algo mas real? Quizá sea simplemente ser los mejores en lo que hacemos, preocuparnos por hacer las cosas bien a la primera, enu nuestro trabajo y en la família.

Una misión define lo que uno hace y para que lo hace, a largo plazo. En nuestro caso el largo plazo no puede ser otro que la eternidad, así que nuestra misión es luchar para irnos al cielo, es por lo menos lo mas inteligente que uno puede hacer. Mis objetivos, es decir lo que necesito hacer para cumplir mi misión se basan en cuatro puntos: 1. Mejorar mi relación con Dios, 2. Ser un excelente esposo, 3. Ser un excelente trabajador y 4. Ser un excelente amigo, hijo y hermano. Tomando en cuenta estos 4 objetivos he definido actividades puntuales para mejorar en cada uno de los mismos, otorgándoles una fecha para cumplirlos y sobre todo una revisión o control mensual para asegurarme que realmente vaya cumpliendo lo establecido, ya que las buenas intenciones se mueren llenas de polvo.

Por ejemplo para el caso de ser un excelente trabajador, me he propuesto cultivar valores como la perseverancia, la prudencia, la ética en los negocios, la puntualidad, el acabar bien todo, etc. Y para ello un plan de acción concreto que se basa en conocer las virtudes. Pueden ingresar a www.encuentra.com y en esa página hay una sección que se llama valores, pueden leer cada semana uno y aplicarlo.

En el caso de mi relación como esposo, hablar con mi esposa, que me ayudará a identificar que estoy haciendo mal, como está la comunicación con ella, se siente feliz de estar conmigo? Pueden ingresar a www.anibalcuevas.blogs.com Puedo hacer una lista de temas en los que debo mejorar, por ejemplo, colaborar mas en el hogar, no llegar malgeniado, ni llevar los problemas del trabajo a la casa, sorprenderla una vez por semana con un chocolate, una tarjeta, unas flores, etc.

En el caso de mi relación con Dios, saber primero si estoy en gracia de Dios, es decir si estoy confesado, (esto es lo básico, sino no sirve de nada lo que hagamos, es como hablar con alguien por teléfono pero con un teléfono apagado), si voy a misa los Domingos, si rezo diariamente, etc.

Acuérdense de esta frase: tempus breve est! , ¡qué breve es la duración de nuestro paso por la tierra! Estas palabras, me han hecho reflexionar como un reproche ante la falta de entrega, de ganas, que tengo muchas veces, para mejorar en cosas que se que estoy haciendo mal, pero a la vez son una invitación constante para cambiar, y que mejor que el inicio de un nuevo año para hacerlo.

Acá lo importante es concretar. No solamente tener el deseo de iniciar este cambio, porque si es así, a la semana se nos olvidó todo. El secreto es hacerlo igual que en la empresa, ponerle el mismo énfasis y mayor aun, porque esto es mucho mas importante. Pensemos, en nuestra vida. ¿Por qué no encontramos a veces esos minutos, para terminar amorosamente el trabajo que nos atañe? ¿Por qué descuidamos las obligaciones familiares?¿Por qué nos faltan la serenidad y la calma, para cumplir los deberes del día a día, y nos entretenemos sin ninguna prisa en ir detrás de los caprichos personales? Como decía un santo, “me pueden responder: son pequeñeces. Sí, verdaderamente: pero esas pequeñeces son el aceite, nuestro aceite, que mantiene viva la llama y encendida la luz.”

Finalmente copio unas recomendaciones que leí en un artículo de este mes dennla revista Entrepeneur para recargar nuestra vida: Renueven sus objetivos que nos permiten concentrarnos y nos dan una meta. Ejercítense a diario, nuestros cuerpos deben estar en forma para que nuestra mente trabaje bien. Asegúrense de poner su corazón. El autor recomienda que si ustedes no adoran lo que hacen en un 95% entonces búsquense otro negocio. A veces la felicidad no está en hacer siempre lo que uno quiere, sino en querer lo que uno hace. Y por último lean o vean películas que los inspiren (acá en mi blog tengo una lista completa de las películas mas “inspiring” de todos los tiempos. Pueden verla en www.ideasvida.wordpress.com en la sección de ideas para disfrutar la vida.

Gracias por haber dejado un poco de su tiempo para leer este blog durante este año, prometo ser mas riguroso y mejorarlo mucho para el año que viene.

Como aprovechar el tiempo al máximo?

Como aprovechar el tiempo al máximo? 128 98 Rafael

 

Uno de los temas que mas me apasiona es el hecho de acabar el día muerto, realmente cansado, pero no exclusivamente de trabajar, sino de haber sido productivo en el día, de haberlo aprovechado en cosas útiles. Por eso me dediqué a buscar como puedo aprovechar al máximo el tiempo y ser mas productivos en el trabajo y en la vida y encontré una lista de libros y artículos al respecto de los que he hecho un resumen que quisiera compartir con ustedes.

 

Normalmente vivimos como millonarios del tiempo, ya que no sabemos cuidarlo ni aprovecharlo, sin embargo si el tiempo fuese solamente oro, podríamos perderlo quizá, pero el tiempo es vida, y no sabemos cuanto nos queda.

 

Un buen comienzo para aprovecharlo es tener conciencia de que no lo estamos aprovechando al 100% y que podemos sentarnos a pensar un momento que actividades podemos hacer mejor. Algunos ejemplos pueden ser la cantidad de horas a dormir, en promedio es 7, sería ideal respetar esas horas, ni mas, ni menos.

 

Otro recurso interesantes es hacer listas de asuntos pendientes: diarios, de mediano y a largo plazo y asignar prioridades a cada asunto. Las personas productivas no sólo tienen listas de asuntos pendientes, se apegan a ellas. El manejar las reuniones es también muy útil, ponerles orden y cumplir el horario de comienzo y fin para que no se extiendan indefinidamente. Es muy importante también identificar aquellas actividades que desperdician tiempo, aprendiendo a evitar distracciones. Utilicen la regla del 80/20: 80% de nuestros logros provienen de apenas un 20% de nuestros esfuerzos. La tarea es encontrar cuál es ese 20% productivo, y dedicarse a esas actividades.

Ajustar el horario en función a nuestros niveles de energía. Si somos de las personas que tienen más energía temprano en la mañana, por ejemplo, podemos planificar las actividades más importantes a esa hora. Uno de los principales distractores es el realizar varias tareas diferentes annla vez. Por ejemplo, tener la manía de chequear el mail cada 5 minutos, porque distrae y resta concentración. Se deben establecer fechas tope realistas, no comprometerse a cumplir cuando sepamos que tendremos dificultades para hacerlo. El libro de 101 formas para hacer que cada segundo cuente, habla del método del 10%:– Mejore un 10% en todas las áreas de su vida: profesional y personal.– Gane un 10% más de energía:– Cuide su salud, haga ejercicio, estírese.– Evite grandes comidas al mediodía.– Tome mucha agua u otros líquidos todo el día.– No beba mucho alcohol.– Tome vitaminas.– Tome siestas cortas y acuéstese temprano – Piense un 10% más rápido, en 9 pasos:

  1. Identifique el problema.

  2. Reúna los datos y hechos pertinentes.

  3. Recolecte conocimiento general.

  4. Busque posibles combinaciones.

  5. “Pregúntele a la almohada”.

  6. Utilice listas de asuntos pendientes.

  7. Obtenga retroalimentación.

  8. Forme equipos con otras personas.

  9. Déle oportunidad a nuevas ideas.

Finalmente para organizar la vida y ahorrar tiempo recomienda lo siguiente:– Lleve siempre consigo una pequeña lista de asuntos pendientes: además de las tareas por hacer, escriba allí sus pensamientos e ideas – así no perderá tiempo tratando de recordar cosas cuando las necesite.– Cree un sistema de archivo: que le permita conseguir en segundos lo que necesita. Un buen sistema de archivo es el aspecto más importante del manejo del tiempo y la organización. – No amontone basura: revise sus papeles periódicamente, archive lo que necesita y bote lo que ya no le sirva.– Mantenga limpio su escritorio: un escritorio desordenado es un gran impedimento para la productividad.– Mantenga listas de prioridades: actualícelas en el tiempo.– Aprenda a decir no: usted no puede hacerlo todo. No debe sentirse culpable por decir no. Sea educado, pero sea claro con las cosas que no está dispuesto a pasar tiempo haciendo.

Si hay una situación cada vez mas común a muchas personas es el agobio ante la vida y el dia a dia. Muchos creen que es irreversible y que no se puede vivir de otra manera. Escuché a una persona decir que el agobio es como una enfermedad del alma cuya base es la falta de prioridades y la rigidez en lo que tenemos que hacer.

 

Cuando alguien dice que no tiene tiempo para dedicar al cónyuge, a los hijos, o a hacer algo por los demás ¿está haciendo un análisis correcto o no será que no entra esto en sus prioridades?. La verdad es que si tenemos muchas cosas que hacer solo podremos con un número limitado, generalmente lo que tengamos en la cabeza en primer lugar. Es por tanto una cuestión de orden, podemos hacer lo que consideramos mas importante.

Una propuesta para combatir el agobio es jugar cada día, como si fueran fichas, con lo que tenemos que hacer poniendo en primer lugar lo importante. Una de las características del agobiado es la rutina.  Todos tenemos tiempo para dedicarlo a los demás, a tareas que nos ayuden a vivir mejor. Para comprobarlo basta pensar ¿sería capaz de hacer en 23 horas lo que ahora hago en 24? Si somos honrados con nosotros mismos la respuesta será positiva. Habrá que empezar por hacer lo mas importante y terminar por sumar los minutos perdidos cada día que seguramente pueden sumar mas de 1 hora, por lo tanto dispondremos de esa hora de “sobra”. Lo que si no podemos darnos el lujo es de que nos “sobre” el tiempo, porque al que le sobra el tiempo, le sobra tibieza, le sobra mediocridad.